viernes, 22 de febrero de 2013

Origen de la Leyenda Negra sobre el general Mariano Ignacio Prado.

                               
"La leyenda negra se montó
 en el siglo XX"

Entrevista al historiador Antonio Zapata.

Por: Jorge Paredes


¿Cómo se suceden los hechos para la partida de Mariano Ignacio Prado al extranjero en plena guerra con Chile?

Prado se va en diciembre de 1879. Cuando decide irse, la situación era la siguiente: Grau había muerto al comenzar octubre, en noviembre los chilenos habían invadido Pisagua y Tarapacá y ya controlaban el departamento salitrero y el Perú se había quedado sin su principal recurso. La guerra ya estaba perdida. Después de estas derrotas, él (antes había estado en Arica dirigiendo la guerra) regresa a Lima, donde había un clima enrarecido. La división entre la clase política era muy pronunciada, existían conflictos con el Congreso, se habían sucedido varios gabinetes, y entonces toma una medida equivocada, desesperada, que es irse al extranjero para acelerar las compras de armas. Un error monumental porque olvida su función principal que era representar a la nación. Como todos sabemos, dos días después se produce un golpe y Piérola lo declara traidor y le quita la ciudadanía. 


¿Decir que se marchó a Europa con el dinero de una colecta nacional no tiene sustento histórico?

Él se va a Estados Unidos y desde ahí hace gestiones para defenderse, publica un manifiesto en Nueva York, pero en Lima ya nadie le hace caso. Yo creo que él pensaba regresar porque deja aquí a su mujer y a sus hijos pequeños, una familia a la que quería mucho porque después vivirá con ellos el resto de su vida. También deja a sus otros dos hijos mayores (de anteriores parejas), Grocio y Leoncio, que morirán heroicamente en la guerra. Y la colecta nacional no la manejó Prado. Fue una colecta cívica y los nombres de los organizadores los menciona Basadre, no son ningún secreto. Estos señores llegaron a Europa y compraron un barco que no pudo venir al Perú porque los tenedores de bonos de la impaga deuda externa interpusieron un embargo. La nave llegó después de la guerra y sirvió para reconstruir la Marina. No hubo ningún robo. 


¿Entonces cuándo surge la leyenda negra?

No se ubica en el siglo XIX, con el personaje en vida. Cuando Prado regresa al Perú, no se queda a vivir en el extranjero, gobernaba el general Cáceres, quien le manda a su edecán a recibirlo. Y Prado llega a su casa, no hubo vítores, pero tampoco nadie lo trató como ladrón ni como traidor. Y Cáceres, que había combatido en la guerra y no era mano blanda, no lo enjuicia. 


¿Entonces se crea después de su muerte?

Yo creo que se origina en el siglo XX, con la participación en política de sus hijos Jorge, Manuel y Javier. Desde 1910, ellos están actuando en política, vinculados a Benavides, y ayudan a restablecer el poder oligárquico, ganándose muchos enemigos. En 1936 Jorge Prado será candidato a la presidencia y sus opositores serán la Unión Revolucionaria, que es el partido fascista, y Eguiguren. Las elecciones son anuladas con el inverosímil argumento de que Eguiguren había ganado con los votos del Apra, partido que había sido declarado ilegal. Más adelante, en 1939, vuelven a haber elecciones y esta vez el hermano de Jorge, Manuel Prado, será elegido presidente. Fueron, pues, los opositores de los Prado quienes montaron la leyenda negra de que su padre era un traidor y ladrón.


Se dice también que la riqueza de esta familia fue producto de ese dinero sustraído para la compra de armas.

Los hermanos Prado eran Javier, Jorge, Manuel y Mariano, este último fue el financista de la familia, que con el tiempo creó el Banco Popular y la Compañía de Seguros la Popular y Porvenir, que colocan a los Prado como una de las familias ejes del poder económico a mediados del siglo XX. Es un poder económico que sucede a posteriori.


LOS MOTIVOS


¿Por qué cree que persiste la leyenda negra en el tiempo?


Porque la gente la repite en primer lugar y en segundo lugar porque parece bien explicar las derrotas por una traición, y no ver los problemas de fondo, que Chile era un país mejor organizado que el Perú, que éramos un abismo social, que entre ricos y pobres no había una comunidad espiritual, que no existían lealtades nacionales, etc., motivos por los que perdimos la guerra y no porque alguien nos dio una puñalada por la espalda.


Fuente: Diario El Comercio, suplemento "El Dominical". 02 de mayo del 2010.