lunes, 31 de enero de 2011

Historia del caso Uchuraccay. Sendero, Comuneros de Huaychao, Sinchis y muerte de Periodistas.

La CVR y Uchuraccay

Por: Carlos Tapia.

Sabiendo lo delicado del tema, la CVR incluyó al caso de Uchuraccay entre aquellos que requerían una investigación a profundidad. Se formó una comisión ad hoc, de profesionales quechua hablantes y conocedores de la zona, presidida por Ponciano del Pino- investigador del IEP- lográndose entrevistar con los comuneros retornantes. Incluso en una asamblea, los dirigentes aceptaron lo sucedido y pidieron perdón a los deudos de los héroes del periodismo asesinados cruelmente. La investigación duró cerca de seis meses y en resumen la historia es como sigue.

A inicios de l,983, en las alturas de la provincia de Huanta, en el departamento de Ayacucho, sucedía que los comuneros, incómodos ante la presencia de jóvenes armados que discurseaban cosas que no comprendían, una vez que descubrieron que sus hijas y esposas eran reunidas al anochecer en un descampado para recibir charlas de adoctrinamiento empezaron a desconfiar y temer lo peor. Las autoridades comunales no sólo protestaron si no desafiaron la presencia de los terroristas. En respuesta, fueron asesinados varios dirigentes comuneros.

La guerra estaba declarada. El 23 de enero de 1,983 los comuneros de Huaychao dieron muerte a siete jóvenes senderistas y los de Uchuraccay ya habían expulsado a los sospechosos de pertenecer a SL después de dar muerte a su principal mando político. Temerosos de la represalia terrorista, los comuneros fueron al puesto policial en Huanta dando cuenta de lo sucedido y exigiendo protección. Una docena de “sinchis”-destacamento policial antisubversivo- fueron trasladados en helicóptero a la zona y antes de retornar el mismo día sólo atinaron a dejar la siguiente directiva: “todo extraño que venga a pie a la comunidad es un terrorista y debe ser eliminado, ya que nosotros sólo llegaremos en helicóptero”. No se quedaron en la zona, ya que los “sinchis” también desconfiaban de los comuneros.

El destino y la tragedia convergieron cuando, conocidos en Lima los hechos de Huaychao, las redacciones de los principales periódicos decidieron que fueran a la zona audaces periodistas con la misión de descubrir la verdad de lo sucedido. Entre corrillos se decía que eran campesinos inocentes asesinados por miembros de las FFAA.

Los ocho hombres de prensa acompañados por un guía salieron temprano del hostal “Santa Rosa” en Huamanga, en la mañana del fatídico 26 de enero de 1,983 para encontrase con una injusta y terrible muerte. Sucede que después de dos horas de viaje en un taxi, iniciaron la lenta y penosa caminata para llegar a Huaychao, viéndose obligados a bordear la comunidad de Uchuraccay donde campesinos exaltados y temerosos ante la presencia de extraños dieron cumplimiento, con piedras, hachas y picos, la directiva dejada por los “sinchis”. Varios se encontraban embriagados. De nada sirvió que los ocho periodistas imploraran para que los llevaran a la comisaría de Huanta y poder demostrarles que no eran terroristas.

Tiempo después, durante el juicio seguido a varios comuneros acusados de ser los asesinos, los altos mandos militares y policiales de Ayacucho testimoniaron no conocer nada de la directiva a los comuneros de Uchuraccay.


Fuente: Diario La Primera (Perú). Lunes 31 de Enero del 2011.


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