martes, 1 de marzo de 2011

Historia de la Dama de Hierro. Margaret Thatcher y su papel en el siglo XX. Fin de la Guerra Fría y cambios en Reino Unido.

Una dama de hierro

Por: Bruno Rivas (Periodista)

Una forma de entender la influencia que tuvo Margaret Thatcher en la política mundial es recordando el origen de su apelativo. En 1976, un día después de haber pronunciado un encendido discurso, las víctimas de sus palabras, los para nada suaves líderes soviéticos, la bautizaron como la Dama de Hierro. Y hasta ella misma celebró el sobrenombre. Hoy en día, poco queda de la imagen de la mujer que lideró durante once años una de las potencias mundiales. Retirada en su residencia de Londres y aquejada por demencia senil, solo hace noticia por sus hospitalizaciones. Incluso, los líderes del Partido Conservador, como el primer ministro David Cameron, se alejan del modelo que implantó décadas atrás. Sin embargo, su legado sigue presente y se hace evidente al ver proyectos cinematográficos como “La Dama de Hierro”, una cinta en la que la dos veces ganadora del Óscar Meryl Streep la encarnará.

EL CATALIZADOR

Los historiadores concuerdan en señalar que cuatro personajes fueron los que dieron los martillazos que golpearon los cimientos del Muro de Berlín y propiciaron la debacle del comunismo: el papa Juan Pablo II, el canciller alemán Helmut Kohl, el presidente de EE.UU. Ronald Reagan y la Dama de Hierro. Sin embargo, el historiador británico Paul Johnson le da a la ex primera ministra británica un lugar privilegiado en el curso que siguieron las dos últimas décadas del siglo XX. “Ella fue el catalizador de la cadena de eventos que desataron la revolución del fin del milenio”, afirma.

Thatcher vivió una época de momentos de tensión para el mundo y para su patria. Cuando asumió el poder en 1979, por un lado se vivía la llamada Guerra Fría que enfrentaba al capitalismo, liderado por EE.UU. y sus aliados occidentales, con el comunismo, encabezado por la Unión Soviética. Por otro lado, el Reino Unido se encontraba en una dura crisis económica, agobiado por protestas sociales. Y tanto en el ámbito externo como en el interno, la primera ministra hizo honor a su apelativo.

Tal como lo señala Johnson, tras definir los pasos que seguiría durante su administración –abrir los mercados, debatir vigorosamente y crear alianzas– la primera ministra logró que el rechazo que en ese momento la población británica tenía a los sindicatos quedara reflejado en las decisiones del Parlamento. Y tras quitarles una serie de privilegios les hizo una desafiante pregunta que les daría el acta de defunción: ¿Quién gobierna el Reino Unido? “En 1980, todos respondieron: Thatcher gobierna”, indica el historiador británico.

Y con sus rivales extranjeros tampoco fue menos dura. En 1976, cuando era aún la lideresa de la oposición conservadora, pronunció el discurso que marcaría su vida. “Los rusos están inclinados hacia la dominación del mundo, y están adquiriendo rápido los medios para convertirse en la nación imperial más poderosa. Los hombres del Politburó soviético no tienen que preocuparse de los altibajos de la opinión pública. Ellos ponen las armas antes que las mantequillas, mientras que nosotros ponemos cualquier cosa antes que las pistolas”. Un día después los medios soviéticos la bautizaron como la Dama de Hierro. Su reputación ya estaba ganada.

OCASO DE UNA DAMA
A pesar de haber alcanzado sus objetivos políticos, Thatcher no pudo completar su tercer período ni postular a un cuarto. Las disputas con sus secretarios de Economía y con la Unión Europea le pasaron la factura y perdió las elecciones de su partido, lo que la obligó a renunciar a su cargo en 1990.

En estos días, la ex primera ministra se mantiene alejada de los estrados y los micrófonos donde reinó durante una década. Los jóvenes de la actualidad no podrían reconocer en ella a una dama de hierro. Pero la casualidad la lleva nuevamente a verse reflejada en Reagan. Como le pasó al fallecido presidente, la demencia la acompaña en sus últimos días de vida. Y no es casualidad que el tema de la cinta “La Dama de Hierro” sea el precio que se paga por el poder.

Dos almas gemelas dirigiendo Occidente

En la década de los ochenta, Margaret Thatcher encontró en Ronald Reagan su aliado ideal. Fue tanta la afinidad que no escatimaban en darse elogios. “Ella es el mejor hombre en Inglaterra”, dijo el mandatario de EE.UU. “Él es el segundo hombre más importante de mi vida”, dijo la ex primera ministra británica.

A ambos los unían dos grandes objetivos: derrotar al comunismo e implantar el libre mercado. Y la Dama de Hierro necesitaba un apoyo como el del ex hombre de Hollywood para cumplir con sus objetivos, ya que en Europa la mayoría de gobiernos apostaba por el Estado por encima del mercado.

En la lucha contra el comunismo siguieron siendo incondicionales. Según Johnson, Thatcher fue la que empujó a Reagan a armarse en la Iniciativa de Defensa Estratégica, conocida como “Guerra de las Galaxias”, que fue socavando la economía soviética hasta llevarla a la debacle económica y la que convenció a Mijaíl Gorbachov de implantar reformas.

Actores y personajes…
“La reina”
En el 2006, la actriz británica Hellen Mirren encarnó a la reina Isabel II de Inglaterra durante los eventos que siguieron a la muerte de la princesa Diana de Gales y los primeros días de Tony Blair como primer ministro británico. Su actuación le valió el “Óscar a mejor actriz principal.

“Gandhi”
En 1982, el actor británico Ben Kingsley interpretó al líder de la independencia de la India. La película biográfica abarcó los inicios de la lucha de Gandhi contra el imperialismo británico hasta su posterior muerte a manos de un fanático. Kingsley ganó el “Óscar a mejor actor por su interpretación.

“El último rey de Escocia”
El actor estadounidense Forest Withaker encarnó en el 2006 al dictador de Uganda Idi Amin, en una cinta que se basó en un libro de ficción del mismo nombre. Si bien muchos de los eventos eran reales, el personaje que narra la historia nunca existió. Withaker ganó el “Óscar por su actuación.

Fuente: Diario El Comercio, suplemento cultural "El Dominical". 27 de Febrero del 2011.
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