jueves, 1 de mayo de 2014

En defensa de Augusto B. Leguía. Definición de fronteras, obras y calumnias sobre él.

Leguía rescató Tacna para el Perú

ARTÍFICE DEL TRATADO DE 1929, SELLÓ FRONTERAS, LO APRESARON Y MURIÓ EN PRISIÓN

Ramón Machado

El 3 de junio de 1929 el presidente Augusto B. Leguía logró la firma del Tratado de Lima de 1929 entre Perú y Chile, que puso fin a las disputas por las provincias peruanas de Tacna y Arica que habían quedado 49 años en poder de Chile tras la Guerra del Pacífico, por la negativa chilena de realizar un plebiscito.

Leguía resolvió una controversia que ningún gobierno peruano pudo solucionar durante casi medio siglo y logró la reincorporación de Tacna al Perú. En 1908, durante su primer gobierno, Leguía rechazó la Corona de Bronce que ofrecía el gobierno de Chile para la Cripta de los Héroes peruanos, considerando que era una hipocresía más de los invasores.

Pero la previsión de Leguía, fue más allá del tratado y exigió un Protocolo Complementario, por el cual Chile no podría ceder territorios que habían sido peruanos a Bolivia, sin consultar primero con Perú.

Con su gabinete saliendo de Palacio de Gobierno rumbo a la catedral sin ningún aparato de seguridad.

PREPOTENTE Y EXPANSIONISTA

Por el Tratado de Lima de 1929 que Chile y Perú firmaron hace 85 años y que los chilenos, fieles a su política expansionista, pretenden desconocer, al señalar que el triángulo terrestre que comprende el punto Concordia les pertenece, cuando la Corte de La Haya no ha sentenciado sobre límites terrestres sino marítimos.


Pero, ¿quién es Leguía? ¿por qué el Perú no le ha reconocido este logró?, frente a un país expansionista y prepotente, que no cumplió con el Tratado de Ancón de 1883 de convocar un plebiscito para que Tacna y Arica determinaran si se quedaban en Perú o Chile.


Augusto B. Leguía, fue el presidente civil que más tiempo gobernó el Perú por espacio de 15 años, entre 1908 y 1912 y de 1919 a 1930, en que un golpe de estado el 25 de agosto de 1930, del comandante Luis Miguel Sánchez Cerro en Arequipa puso fin a su dilatado gobierno. 


Dice el Dr. Jorge Basadre que: “Hay quienes ven la historia republicana del Perú como una cueva de bandoleros o un muladar que solo merece desprecio o condena…”.


Este criterio parece ser el mismo que insufló el ánimo de millares de peruanos para traerse abajo el régimen de Leguía, para unos, un simple tirano, para otros, el presidente que construyó, modernizó y potenció y el Perú. 


Lo único cierto es que Leguía fue el mandatario peruano que supo sellar las fronteras del Perú, que habían quedado en el limbo al final del virreinato, lo hizo aún a costa de numerosas invasiones y mutilaciones territoriales de Colombia, Brasil, Chile y amenazas hasta de Ecuador y Bolivia que en su tiempo, fueron azuzadas por Chile para debilitar más al Perú. 

Cadáver de Leguía, el odio irracional empujó a sus enemigos a lanzarle una bomba en el hospital.

LÍMITES FRONTERIZOS

Jorge Basadre señala que Leguía, estuvo a punto de enfrenarse bélicamente para defender las cinco fronteras especialmente con Ecuador, que en 1910 que rechazó un fallo del rey Alfonso XIII de España, y con Colombia se produjo un incidente armado en La Pedrera en 1911que fue favorable a Perú.


Añade que Bolivia y Brasil, habían formado una alianza para exigirle cesión de territorios a Perú. Sin embargo, Leguía logró un acuerdo con Brasil en 1909 y ese mismo año con Bolivia. De esta forma contuvo las incursiones expansionistas de los “bandeirantes” (invasores brasileños armados), que sin ese pacto, hubiesen acaso alcanzado al Ucayalí.


¡NO FIRMO!

El 29 de mayo de 1909 el palacio de gobierno es asaltado por pierolistas, se apoderan del presidente y luego de vejarlo en un recorrido por la plaza mayor y el jirón de La Unión, lo llevan hasta la Plaza Bolívar y le exigen que firme su renuncia. 


Leguía, pronuncia el famoso, “!No firmo!” y la revuelta termina cuando efectivos militares disparan sobre la turba dejando unos 15 muertos. Leguía resulta ileso y concluye su mandato en 1912.


Enriqueta Leguía Olivera una de las hijas del tercer compromiso de Leguía, dice en su libro, “Un simple acto de justicia: La verdad desnuda sobre los gobiernos y obras de Leguía”, que en la revuelta del 29 de mayo de 1909, contra su padre y durante el trayecto a pie, un sirviente de los pierolistas le apunta con una pistola a Leguía y de cuando en cuando pregunta:“¿Lo mato ya niño Isaías?” Una persona servil que esperaba solo un sí, para disparar. ¡Es para romperle los nervios a cualquiera…!”.

Leguía inauguró la Av. Arequipa con este hermoso Arco morisco. 

CARLOS ALZAMORA: SU PECADO FUE DESPLAZAR la gran OLIGARQUÍA CIVILISTA

“Llegó rico y salió sin un centavo”

El abogado y diplomático peruano Carlos Alzamora señala que su libro la “Vida Oculta de Leguía”, que éste “ gobernó en el Perú durante quince años, que le dio por primera vez sus fronteras, que le devolvió la confianza y la fe que había perdido desde la derrota frente a Chile, que recuperó Tacna y Tarata, que construyó y modernizó al país y que, pese a ser adversario político de Haya de la Torre, y de haber deportado al líder aprista, éste dijo en 1978 que Leguía fue, “El mejor presidente peruano del siglo XX”.


“Su pecado fue haber desplazado del poder a la oligarquía civilista heredera de los privilegios de la colonia y del auge republicano del guano, que dominaba desde entonces la vida política, económica y social del Perú…”


“En ese proceso se ganó el odio visceral y cavernario de poderosos enemigos, cuyas ambiciones políticas había truncado y cuyas vanidades había lastimado, y ...no cesaron de conspirar contra él hasta que, favorecidos por la bancarrota mundial de 1929, lograron derrocarlo en 1930”.


Añade que pese a todo eso, Leguía “es el único de nuestros presidentes que murió preso, pobre y el único que llegó rico al poder y salió sin un centavo, incomunicado, impedido de defenderse y martirizado física y espiritualmente hasta provocarle la muerte”. 


En agosto de 1930 Sánchez Cerro se subleva en Arequipa. Un jefe del ejército de Lima le comunica a Leguía sobre el alzamiento y le pide que dé las órdenes para sofocar la asonada pero, el mandatario le dice: “No derramamiento de sangre por mi causa”; presenta su renuncia y se embarca para el exilio. Sin embargo, Sánchez Cerro ordena que sea detenido y recluido en la isla San Lorenzo y luego en el húmedo presidio el Panóptico donde se levanta hoy el Hotel Sheraton.Estando moribundo en el hospital de Bellavista, Callao, sus opositores lanzaron una bomba que explosionó a pocos metros de su camastro. 


Basadre, dice el país debió tener un poco de piedad con Leguía. Unos lo elogiaron y adoraron, otros lo odiaron, difamaron.Leguía fue encarcelado sin juicio, acusado de enriquecimiento sin presentar ninguna prueba y encima, una turba saqueó e incendió su casa.

Presidente de Chile Carlos Ibánez.

HIJA RECHAZA LO DE “TIRANO Y LADRÓN”

Definió las fronteras del Perú

Enriqueta Leguía asegura que la caída de su padre fue causada por los aristócratas civilistas. Y que no solo selló las fronteras del Perú, sino que sentó las bases del desarrollo del país y lo modernizó.


En su libro recuerda que Leguía construyó el dique del Callao convirtiéndolo en un puerto apto para barcos de gran calado, construyó las avenidas Venezuela,Argentina , Brasil, Arequipa, el Paseo Colón.


Creó el Banco Central de Reserva del Perú (BCR), la Guardia Civil del Perú. Dotó de agua potable y desagüe a Lima, inauguró el primer servicio eléctrico en la capital y “al final de su primer gobierno (1908-1912) deja un superávit de 19 millones 500 mil soles”. Leguía adquirió los buques de guerra Grau y Bolognesi y ordenó la compra de dos cazatorpedos y dos sumergibles (contratos que Billinghurst anuló), reforzó el Ejército, la Marina, creó la Escuela de Aviación Naval y la Escuela de Aviación y compró los primeros aviones.


Expidió normas para las edificaciones y en 1924 fue promulgado un reglamento de urbanizaciones que surgieron con calles pavimentadas, dotadas de agua y desagüe como: Santa Beatriz, San Isidro, Breña, Surquillo, Jesús María y Chacra Colorada.Concibe e impulsa grandes proyectos de irrigaciones en la Joya en Arequipa y Olmos en Lambayeque e Ica.

MONEDA DE ORO

Enriqueta Leguía recuerda que entre 1924 y 1929 la moneda peruana circulante era de oro puro de 18 kilates y el Sol y el medio sol de plata de 925.En los centros bursátiles la Libra de Oro peruana tenía el mismo valor que la Libra Esterlina, “Yo he visto circular esas monedas de oro en el gobierno de mi padre”, afirma. Leguía, organizó las celebraciones del primer centenario de la batalla de Ayacucho y el 30 de diciembre de 1924 dice en un discurso: “Si yo pudiera sintetizar mi programa político, diría que he procurado definir las fronteras del Perú, desarrollar su riqueza y aumentar el optimismo de su raza”.


La crisis mundial de 1929 sus enemigos le se la atribuyen a Leguía para derribarlo y aseguran además, que vendió Arica por 6 millones de dólares, cuando el Tratado señalaba que el si Chile anexara esa provincia debía pagar esa suma. 


200 MIL DÓLARES 

Según el libro de Manuel Capuñay titulado “Leguía” (1957), el mandatario antes de asumir el poder, tenía una renta anual de doscientos mil dólares americanos ($200,000) y era dueño de grandes haciendas en Plateros, Tumbes; Vilcahuaura y la Candelaria, en Huacho; La Molina, en Ate; San Isidro de la Cueva, en Cañete; San José, en Chincha; y además una desmotadora de algodón en Santa Rita, Cañete. 


Al dejar el gobierno en 1930, dice que Leguía, “solo tenía deudas, la salud quebrantada, el desasosiego de haber descuidado en forma absoluta el futuro de sus hijos, y usado su fortuna en beneficio de la Patria, perdió hacienda, salud y hasta entregó su vida”.En 1883, trabajó en la casa Prevost en Lima, y liquidada ésta, entra como Agente de Seguros en New York Life Insurance Co. Es llamado por la Casa Matriz en New York, donde lo vinculan con otras firmas. Con su hermano Carlos, forma la sociedad “Carlos Leguía y Cía.” Y exportan arroz, azúcar y cueros a Estados Unidos.

El Tratado de Lima de 1929, señala que la última línea de frontera terrestre entre Chile y Perú se denomina Concordia. Además, Leguía exigió y logró, que Chile construyera un muelle y aduana para Perú en Arica, el terminal del ferrocarril, libre tránsito de personas y mercaderías y pagara al Perú 6 millones de dólares por anexarse Arica.

Mientras desfallecía con apenas 32 kilos de peso víctima de cáncer de próstata, grupos de tumultuarios corrieron hasta su vivienda y no solo la saquearon, también la incendiaron. Pero la intención real, se dice, era confirmar si tenía plata, pues le endosaron la imagen de que se había enriquecido gobernando quince años.

Celebró el Centenario de la Independencia en 1921 e invitó a numerosas delegaciones del mundo para hacer conocer el Perú y lograr su apoyo en la recuperación de Tacna y Arica. Desde el balcón del Club Nacional dijo: “Señores, la acción para la recuperación de las provincias, las tengo aquí”, señalándose el corazón con una mano.

Fuente: Diario La Primera. 16 de febrero del 2014.