viernes, 30 de diciembre de 2011

La historia del presente: buen periodismo, rigor historiográfico y atractiva narrativa. Cinco libros de Historia para entender el presente.

Historia del presente

Ramón González Férriz, director de Letras Libres, arma su Lista de Eñe con libros de Tony Judt, Francis Fukuyama, Jonathan D. Spence, Niall Ferguson y Timothy Garton Ash.

En la introducción a su Historia del presente, Timothy Garton Ash escribe una de las más sencillas y brillantes reflexiones que se hayan hecho sobre el trabajo del periodista y del historiador, y sobre la relación que hay entre ambos y el trabajo del escritor de narrativa de ficción.

Garton Ash, que estudió Historia Contemporánea en Oxford y que antes de la publicación de ese libro había trabajado como reportero en los países del antiguo bloque soviético, fue tal vez el primero en recibir el calificativo de «historiador del presente», acuñado por el estadounidense George Kennan y entendido como «ese campo del trabajo literario, pequeño y poco visitado, en el que el periodismo, la Historia y la literatura [...] se unen».

¿Historia del presente?, se pregunta el autor. ¿No se supone que la Historia, por definición, se encarga de los asuntos del pasado? «No siempre fue así. Como ha observado el erudito historiador alemán Reinhart Koselleck, desde la época de Tucídides hasta bien entrado el siglo XVIII, haber sido testigo ocular de los hechos descritos o, mejor aun, haber intervenido directamente en ellos, se consideraba una ventaja fundamental a la hora de escribir historia».

Para Garton Ash, el buen periodismo y la buena historiografía tienen en común con la buena narrativa de ficción el poder de la imaginación para empatizar con las personas que aparecen como personajes en un relato y poderes literarios de selección, descripción y evocación. «El reportaje o la narración histórica es siempre un relato escrito por un autor concreto, impregnado por su percepción individual y su estilo propio al colocar las palabras sobre la página. Exige un esfuerzo, no sólo de investigación, sino de imaginación, para introducirse en la experiencia de las personas sobre las que se escribe. En ese sentido, el historiador y el periodista trabajan como los novelistas. Y así lo reconocemos cuando hablamos del “Napoleón de Michelet”, y lo distinguimos del “Napoleón de Taine” o el “Napoleón de Carlyle”».

La frontera con la literatura de ficción, sin embargo, es una sola y muy clara: el compromiso no solo con la verdad, sino muy en particular con los hechos y los datos. ¿Qué hizo o dijo exactamente tal o cual persona, y en qué momento lo hizo, antes o después de que ocurriera tal o cual hecho? Garton Ash cita a Eric Hobsbwm cuando recuerda que la materia prima del historiador, y también del periodista e «historiador del presente», la componen datos verificables.

La frontera entre periodismo e Historia, en cambio, es la más discutida. «En periodismo, decir que un relato es “academicista” —con lo que se pretende decir aburrido, lleno de jerga e ilegible— es la forma más segura de acabar con él. En el mundo académico, decir que el trabajo de alguien es “periodístico” —es decir, superficial, frívolo y, en general, nada riguroso— es menospreciarlo. “¿Historia del presente?”, me dijo con desdén un profesor cuando regresé a mi departamento de Oxford después de trabajar como periodista a finales de los años ochenta, “¿Quiere decir periodismo con notas a pie de página?”».

Todo esto viene a cuento porque le pedimos a Ramón González Férriz, director de Letras Libres, que nos enviara su Lista de Eñe, y su respuesta fueron estos «cinco libros de Historia para comprender el presente». Incluido el ya clásico título de Timothy Garton Ash, por supuesto.

Las listas de eñe

Ramón González Férriz. (Barcelona, 1977) es editor de la revista Letras Libres.

Cinco libros de Historia para entender el presente


1. Postguerra, de Tony Judt (Taurus)


2. El fin de la Historia y el último hombre, de Francis Fukuyama (Ediciones B)


3. Historia del presente, de Timothy Garton Ash (Tusquets)


4. En busca de la China moderna, de Jonathan D. Spence (Tusquets)


5. El triunfo del dinero, de Niall Ferguson (Debate)


1.'Postguerra', de Tony Judt (Taurus)

¿Cómo pudo ser que, después de la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial, Europa se pusiera en pie en unas pocas décadas y sus ciudadanos alcanzaran unas cotas de bienestar inéditas en la historia? Pues porque, como explica Judt, los políticos europeos tomaron buenas decisiones, la ciudadanía asumió al fin la democracia y, bueno, también hubo algo de suerte. Naturalmente, esto no fue del todo así en España, pero esta historia es también la de nuestros abuelos, nuestros padres y nosotros mismos.

2.'El fin de la Historia y el último hombre', de Francis Fukuyama (Ediciones B)

Nunca entenderé por qué este libro es considerado el epítome del derechismo. No lo es. Se trata, más bien, de una brillante historia de cómo en las últimas décadas cada vez más países han desechado los regímenes teocráticos, han derrocado a las dictaduras y han adoptado la democracia como sistema político. Un extraordinario recordatorio de que los humanos solemos desear libertad, y de que cuando queremos cosas distintas, acabamos mal.

3.'Historia del presente', de Timothy Garton Ash (Tusquets)

A medio camino entre la historia y el reportaje, este libro es una crónica del derrumbe del imperio soviético. Después de décadas de opresión, millones de ciudadanos de la Europa del Este lucharon por la democracia y consiguieron algo que se le parecía. Sin embargo, como documenta Garton Ash, no todo salió bien: el peso del pasado, la inexperiencia en manejarse en democracia y un capitalismo de matones hizo que las cosas siguieran siendo tremendamente duras en la región.

4.'En busca de la China moderna', de Jonathan D. Spence (Tusquets)

Esta historia de China arranca en el siglo XVIII y termina en 1999, de modo que no contempla el fabuloso auge de China en la última década y pico. Sin embargo, para comprender precisamente este último período —en el que finalmente el país se ha abierto un poco al mundo—, nada mejor que esta historia de un imperio tradicionalmente cerrado en sí mismo, cuyos mandatarios no viajaban al extranjero y que no consideraba que debiera aprender nada de los demás, excepto su talento para fabricar armas.

5.'El triunfo del dinero', de Niall Ferguson (Debate)

Para bien y para mal, la historia de los humanos es en buena medida la historia de su manejo del dinero. Como cuenta Ferguson, a medida que la complejidad de los sistemas bancarios y financieros aumentaba, también lo hacía la riqueza y el número de personas que salían de la miseria. Sin embargo, esos sistemas podían provocar grandes y confusas crisis, como ha sucedido reiteradamente a lo largo de los siglos cuando los países, las empresas y los individuos se han endeudado más de lo que debían. Aunque ahora nos parezca que todo esto es nuevo, es tan viejo como la civilización.

Fuente: Revista Eñe (España) (28.12.11)