domingo, 15 de noviembre de 2009

Claude Lévi Strauss, las Ciencias Sociales y el aporte al Estructuralismo.

"Lévi Strauss fue un gran inspirador"

Luisa Elvira Belaunde
Antropóloga e investigadora en temas amazónicos


El último sábado, el prolífico etnólogo estructuralista francés Claude Lévi Strauss dejó de existir a los 100 años. Tras una vida así de larga, el intelectual nos deja una vastísima obra cuyos aportes son aprovechados por diversas disciplinas.

¿Cuáles crees que son los principales aportes de Claude Lévi Strauss a la Antropología?

Lévi Strauss es uno de los grandes inspiradores no solamente de la Antropología, sino de las Ciencias Humanas y de todas las personas interesadas en comprender el pensamiento humano y la manera como este interactúa con las ciencias naturales. La obra de Lévi Strauss tiene múltiples facetas. En los primeros años trabajó, sobre todo, el parentesco y escribió Las estructuras elementales del parentesco, una gran obra donde compara los sistemas de parentesco del mundo y ofrece una contribución determinante tanto para la Antropología, como para la Sociología y la Lingüística. Él plantea que el incesto es, más que una prohibición, una obligación a compartir. Tras esta etapa, Lévi Strauss inicia otra jornada igual de maravillosa relacionada con la exploración del pensamiento simbólico —como decía él— “libre”, es decir, en su producción espontánea. Así, estudia la mitología, el simbolismo, y sus reflexiones no solo son sobre la manera en que el pensamiento humano opera de manera libre, sino cómo se encuentra en la música, en la política y en la historia, lo cual ocurre tanto en los pueblos con escritura como en aquellos que no la tienen.

¿De qué manera te parece que contribuyó el estructuralismo planteado y practicado por Lévi Strauss a la escuela estructuralista?

Lévi Strauss se inspira en los trabajos de Saussure y de Jakobson. Lo interesante es que expande la Lingüística y permite ver que no se trata de una disciplina estrecha, que solamente mira el pensamiento lingüístico, sino que nos permite comprender todas las obras humanas, pues según él cualquier tipo de manifestación cultural es una lengua. Lévi Strauss hace de la comunicación y del intercambio el principio de la vida social. Cuando dice que el incesto más que una prohibición es una obligación a dar, está diciendo que la comunicación es la base de lo social: la sociedad es un sistema de comunicación, por lo tanto la Lingüística es la disciplina que por excelencia nos permite acceder a todos los demás productos de la actividad humana. Así, Lévi Strauss le da a la Lingüística una dimensión universal.

Los aportes teóricos de Lévi Strauss han sido provechosos para más disciplinas que la Lingüística. ¿A qué crees que se deba esto?

Precisamente porque siempre pensaba en la interacción entre las disciplinas. Él construye su antropología estructural en base a la lingüística estructural, el psicoanálisis freudiano y la geología. Le interesaba mucho la idea que postuló Freud de que el ego conciente no era sino la punta del iceberg de varios otros procesos inconscientes. Igualmente, en la lingüística de Saussure también se postula que el mensaje hablado no es más que la punta del iceberg de las estructuras inconscientes que están por debajo. Con la geología es igual: cuando uno ve un paisaje solo ve una parte muy pequeña, la cual está sobre capas que se remontan en la historia. De esta manera, en su acercamiento a lo simbólico siempre está conectando lo visible con lo invisible, lo conciente con lo inconsciente, lo que está aquí con lo que está más allá. Se trata de un posicionamiento relacional, en ese sentido es completamente estructural (las cosas no son más que la manifestación de relaciones), y esto lo aplica a las diversas disciplinas, lo que lo ha hecho aparecer como inspirador para muchas de estas: etnología, literatura, filosofía…

Precisamente, su libro más conocido es Tristes trópicos, el cual no podría ser categorizado como un trabajo exclusivamente filosófico, o antropológico, o literario…

Exactamente. Tristes trópicos es uno de los primeros libros en los que un etnólogo desnuda intelectualmente sus emociones. Es un libro de campo y, también, una reflexión acerca de cómo Occidente está interactuando con el resto del mundo. De ahí el título. En una entrevista que Lévi Strauss ofreció en 1977, el periodista le pregunta por qué Tristes trópicos, por qué tanto pesimismo. Él contesta que siente que ha nacido para ver una gran destrucción. La gran destrucción por Europa de mundos que existían antes de la invención de la escritura. Lévi Strauss señala que él siente dicha destrucción, y que los mundos destruidos serán reemplazados por una sociedad bulímica que come, come y come; pero nunca logra satisfacer el deseo, por lo que vomita para seguir comiendo. En 1977, de manera genial, Lévi Strauss señala que las sociedades europea y norteamericana consumen y nunca logran satisfacción. En ese proceso, están destruyendo pueblos que, como dice el propio Lévi Strauss, fueron los grandes inventores de las bases de la humanidad: la domesticación de plantas, la medicina y la astronomía, cuestiones respecto de las cuales la ciencia occidental se queda enana. Aquel título es una fuerte crítica a la bulimia estadounidense y europea.

Lévi Strauss formuló esa crítica hace ya varios años, y hoy en día sigue siendo muy precisa…

Sin duda. Y no debemos irnos muy lejos para toparnos con su vigencia. Pensemos en el Perú, en donde con tal de llenarnos los bolsillos estamos dispuestos a destruir nuestra Amazonía...

Entrevista: Pablo Torrejón

Fuente: Revista PuntoEdu (PUCP). Viernes 06 de noviembre del 2009.