jueves, 8 de noviembre de 2012

Los kurdos, la mayor nación sin Estado del planeta.



La cuestión kurda

Por: Isaac Bigio (Historiador e internacionalista)

La guerra civil siria ha vuelto a poner en el tapete el problema de los 25 millones de kurdos, la mayor nación sin Estado que hay en el planeta. El bolsón kurdo abarca el sureste de Turquía, el noreste de Siria, el norte de Irak y el noroeste de Irán. Esta es una zona montañosa y lejana al mar donde se ha mantenido un pueblo que mantiene un mismo grupo lingüístico indoeuropeo que no tiene nada en común con la familia idiomática turca o semita, aunque sí cierto parentesco con la persa.

Los kurdos en cierta manera tienen hoy en el Medio Oriente el mismo status que hace un siglo tenían los polacos en Europa oriental, cuando esta nación estaba dividida entre Alemania, Austria-Hungría y Rusia. Polonia solo pudo nacer tras la desintegración de esas 3 grandes monarquías en la I Guerra Mundial y luego fue la causa del inicio de la II Guerra Mundial y la escena de una de sus peores matanzas. Tras ambas guerras mundiales, los kurdos han intentado tener sus propios Estados, pero han fracasado en ello. En los territorios que París y Londres arrebataron a Ankara en 1918 crearon Siria y Líbano y luego Palestina/Israel, Transjordania e Irak, respectivamente. Una parte de los kurdos fue asignada a ser administrada por la Siria francesa, otra por el Irak británico, mientras otras dos partes seguían bajo la batuta de Turquía e Irán, aunque algunos de ellos se quedaron en la Unión Soviética.

La mitad de los kurdos sigue en Turquía, república que promociona la homogeneización lingüística buscando evitar su balcanización y, por ende, no quiere dar muchos derechos a la lengua y región kurda. Ello es lo que condujo a la insurgencia del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), la misma que se mantiene pese a que su caudillo Ocalan está preso.

Mientras el régimen panarabista sirio de Assad ha protegido al PKK (al igual que al Hizbola libanés y al Hamas palestino), Ankara anima al opositor Ejército Libre Sirio, aunque ello ha conducido a que la frontera nororiental de Siria esté hoy dominada por allegados al PKK.

Si bien el gobierno turco ha querido influir en Siria armando a sus rebeldes, el tiro le sale por la culata, pues ha generado un vacío de poder en su frontera kurda que los amigos del PKK explotan a su favor. El Kurdistán iraquí, por su parte, es una zona autónoma dominada por los dos partidos kurdos tradicionales de dicha zona (el patriota y el demócrata), los mismos que no han transformado su autonomía en una república independiente por presiones internacionales.

Turquía, miembro de la OTAN en Medio Oriente e Irán, bastión antioccidental, coinciden en vetar un Estado kurdo, pues ello amenaza con la desintegración de sus fronteras, aunque el caos sirio, como antes el iraquí, abre las puertas a autonomías kurdas.

Fuente: Diario Correo (Perú). 07 de noviembre del 2012.