domingo, 17 de abril de 2011

Historia de los peruanismos. La Academia Peruana de la Lengua y “DiPerú”, completo y ambicioso diccionario de peruanismos.

Habla, peruano

LOS PERUANISMOS ABUNDAN. SON EL SELLO DEL ESPAÑOL HABLADO EN EL PERÚ. CREADOS A PARTIR DE RECURSOS Y PRÉSTAMOS LINGÜÍSTICOS, ASÍ COMO DEL LENGUAJE ORAL, SON PALABRAS QUE NOS DISTINGUEN COMO UNA COMUNIDAD DE HABLANTES.

Aunque algunos peruanismos no figuren en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), están oficializados por la colectividad. Actualmente, la página web de la Academia Peruana de la Lengua ( www.academiaperuanadelalengua.org ) ha convocado a recolectar peruanismos con la finalidad de crear el “DiPerú”, un completo y ambicioso diccionario de peruanismos. Aquí algunos ejemplos de peruanismos de uso actual.

AYAYERO, RA
Según el DRAE, es un derivado de la interjección ayayay, que sirve para “expresar diversos sentimientos, especialmente los de aflicción y dolor”. Para la RAE, ayayero es un adjetivo equivalente a adulador, pero en el Perú, menciona Juan Álvarez Vita, “el ayayero casi siempre recurre a lamentos y formas exageradas para obtener sus propósitos”, además.

HUACHAFERÍA
Basta recordar la voz ronca de Nicomedes Santa Cruz declamando “Cómo has cambiado pelona”, para evocar a la huachafa: “Te cambiaste las chancletas por zapatos taco aguja”. Aunque el DRAE lo consigne como equivalente de cursilería, la definición es más compleja. Álvarez Vita refiere a la “persona o cosa que no logra lo que ha deseado aparentar”, que por lo “recargado, extranjerizante o anacrónico, deviene en el ridículo”. En “¿Un champancito, hermanito?”, Mario Vargas Llosa considera a este peruanismo como una contribución a la experiencia universal. Estuardo Núñez ubica el origen. Se llamaban huachafas a unas fiestas organizadas por unas “modestas muchachas de clase media, de cierta estrechez económica y que se esforzaban por aparentar ante sus invitados y vecinos más de lo que eran o tenían”.

ENANTES
Entre las acepciones del “Diccionario de peruanismos”, enantes es una forma vulgar de decir antes: “[…] ha perdurado en la lengua familiar del Perú y del Ecuador donde se refiere, de manera concreta, a un pasado inmediato al anterior presente. No obstante que no es equivalente a antes como afirma el DRAE, y que es una forma que no solo enriquece a la lengua sino que permite una mayor exactitud temporal […]”. Enantitos es de una anterioridad más inmediata que enantes, percibe Álvarez Vita. José María Arguedas en “El zorro de arriba y el zorro de abajo” lo menciona: “¿Liriobamba, dijo usté, compadre, enantes?”.

OTORONGO
El nombre del felino que habita los bosques de América del Sur es también utilizado como adjetivo dirigido a una persona corrupta. Según Álvarez Vita, “es aplicada principalmente a congresistas de la República y a magistrados”. La conocida frase “Otorongo no come otorongo” se atribuye “peyorativamente al hecho de que entre personas carentes de valores morales no se hacen daño”.

POLLADA
Mientras que para el DRAE es solamente “un conjunto de pollos”, en el Perú, una pollada es una reunión social en torno al consumo o venta de pollos bien aderezados. Según Álvarez Vita, “esta voz surge en la década de 1970 en que se populariza el pollo cocinado a la brasa”. Convocar a una pollada tiene fines económicos.

CHINGANA
En la América Meridional es, según el DRAE, “una taberna en que suele haber canto y baile”. De la voz quechua ‘chinkana’, en el Perú esta palabra es usada para designar despectivamente una tienda donde se expenden y consumen licores baratos, y también diversos artículos de baja calidad, según Álvarez Vita. En la novela “Conversación en La Catedral” se menciona: “No fuimos a esa chingana de la Colmena a comer panes con chicharrón sino a contarnos nuestros proyectos, piensa […]”.

FIGURETI
La doctora Martha Hildebrandt escribe lo siguiente: “En los últimos tiempos se ha difundido en Lima un término equivalente a peliculinero: figuretti, escrito también figureti.

La palabra, de indudable origen italiano, se ha tomado de un programa muy difundido de la televisión argentina”. En síntesis, el figureti es la persona a la que le gusta llamar la atención, y la palabra ha sido acuñada y difundida en los programas de espectáculos de nuestra televisión.

PREMIER
“En el Perú se usa, desde hace algunas décadas y sin ningún fundamento, el término Premier para designar al presidente del Consejo de Ministros. Y también se usa el derivado premierato para referirse al cargo respectivo”, dice Hildebrandt en “El habla culta”, pues según la Constitución no existe este cargo, sino el de presidente del Consejo de Ministros.

JARANA
Reconocida como sinónimo de fiesta, jolgorio y diversión. En el Perú del siglo XIX era una competencia entre dúos de cantantes de versos improvisados. Jarana también se entiende como una molestia.

CUTRA
Es una expresión coloquial que, según Juan Álvarez Vita en su “Diccionario de peruanismos”, consiste en sacar “provecho o dinero obtenido de un particular por un funcionario o empleado, con abuso de atribuciones de su cargo”. Informalmente, en el Perú el verbo cutrear equivale a robar.

Qué tienen de romántico un campanero jorobado, tuerto y estevado, o un monstruoso pseudohombre construido con piezas de los cuerpos de otros hombres? Hablamos de Quasimodo y Frankenstein, personajes de las novelas “El jorobado de Notre Dame” (1831) del francés Víctor Hugo, –historia recreada para evitar la destrucción de la famosa catedral– y “Frankenstein o el moderno Prometeo” (1818) de la inglesa Mary Shelley –inspirada en los macabros experimentos del Dr. Galvani–, escritas durante Romanticismo, donde la presencia de lo “feo” no era ajeno al concepto de belleza.

BELLA ANTIGÜEDAD
Lo que entendemos hoy como romántico en el habla popular –que ya está oficializado en la Real Academia de la Lengua como sentimental, generoso y soñador–, dista en concepto de sus orígenes siglos atrás. El Romanticismo más que una corriente, fue una completa estética filosófica que revolucionó el pensamiento europeo (cultura, política, religión y, por supuesto, arte) y se desarrolló en distintas épocas, formas y espacios, incluyendo el Perú. Montó sus bases en el movimiento alemán Sturm und Drang (Tempestad e ímpetu) liderada por un joven Goethe quien viajó a Roma y se enamoró de la belleza y espíritu de la antigüedad latina que quiso reconquistar. Lo clásico para el romántico fue para Nietzsche “el retorcimiento de la forma, la oscuridad, la violencia orgiástica, la pasión autodestructiva”.

CARACTERÍSTICAS
El Romanticismo, en rasgos generales, surgió en oposición a las limitaciones del racionalismo de la Ilustración y como una poderosa crítica a las hondas diferencias de clase, el malestar de la sociedad de la época y la animadversión a una realidad que no coincidía con sus anhelos. La búsqueda de la libertad, fantasía, geografías lejanas, personajes clichés y la revaloración del arte medieval, son algunas de sus características.

Fue el círculo de Jena (Alemania) donde se demarcaron los postulados teóricos del pensamiento romántico: una nueva concepción del mundo. A través de la mirada al interior de sus naciones, famosos cuentos de origen oral como “Blanca nieves” y “La cenicienta” fueron modificados por los hermanos Grimm –por mostrar rasgos grotescos y espantosos–, adicionándoles una moraleja ejemplificadora. La versión original de la dulce e ingenua caperucita roja muestra macabras escenas de violencia y canibalismo.

¿ROMANTICISMO ACTUAL?
Para Paolo D’Angelo –en “La estética del romanticismo”– el romanticismo sentimental no quiere decir lacrimógeno, patético, ni conmovedor como lo vivimos hoy. Sin embargo, el término ha perdurado a través de la extrema idealización del amor en las relaciones de pareja (“Romeo y Julieta”) y del ser humano (“Werther”). Nombrar románticas películas como Titanic, las canciones de Alejandro Sanz o las telenovelas mexicanas; regalar osos de peluche, rosas rojas y cenas a la luz de las velas, responden probablemente a la seducción de un contexto mercantilista antes que a la decadencia de un sólido pensamiento decimonónico.

Qué tienen de romántico un campanero jorobado, tuerto y estevado o un monstruoso pseudohombre construido con piezas de los cuerpos de otros hombres? Hablamos de Quasimodo y Frankenstein, personajes de las novelas “El jorobado de Notre Dame” (1831) del francés Víctor Hugo, –historia recreada para evitar la destrucción de la famosa catedral– y “Frankenstein o el moderno Prometeo” (1818) de la inglesa Mary Shelley –inspirada en los macabros experimentos del Dr. Galvani–, escritas durante Romanticismo, donde la presencia de lo “feo” no era ajeno al concepto de belleza.

Fuente: Diario El Comercio, suplemento cultural "El Dominical". 17 de Abril del 2011.

2 comentarios:

Descargar Android dijo...

Wow, muy buena informacion, estaba buscando informacion sobre
peruanismos, y me parecio genial
Saludos

EDDY W. ROMERO MEZA dijo...

Me alegra que la información te haya sido útil, el espíritu de este blog es difundir y ayudar a encontrar artículos de interés a quienes los buscan.

Saludos.