martes, 17 de marzo de 2009

Historia del FMLN de El Salvador

El Salvador: voto salvador

César Lévano (Periodista)

El triunfo electoral del Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) es el justo premio a una lucha que ha durado casi 80 años.

El impulso viene de atrás, de los años en que Agustín Farabundo Martí inició su fulgurante carrera de revolucionario. Nacido el 5 de mayo de 1893, en un hogar de agricultores acomodados, pronto demostró el impulso de justicia y de odio a la explotación de los terratenientes y al gran amo extranjero.

A los 20 años, cuando estudiaba Jurisprudencia y Ciencias Sociales, empezaron sus vínculos con los trabajadores. Un acto de apoyo a estudiantes de Guatemala en El Salvador que luchaban contra el dictador títere de la United Fruit Estrada Cabrera, acto por él organizado, le valió su primera prisión y su destierro a Guatemala. En esa época se solidarizó con las comunidades quiche y aprendió su lengua. Después, fusil en mano, participó en el derrocamiento del sanguinario Estrada Cabrera.

Los hacendados cafeteros alemanes de Guatemala lo denuncian en esa época como agitador. Parte entonces para México.

En 1925 está de nuevo en Guatemala, donde funda el Partido Comunista de ese país. Otra vez lo deportan.

En 1928 volvió a El Salvador. Allí, una asamblea de trabajadores lo eligió responsable de una brigada de cinco obreros para ir a combatir bajo las órdenes de Sandino. Sus virtudes de escritor y su coraje de guerrillero lo elevaron a Coronel del Estado Mayor internacional de Sandino.

Los sandinistas de los años 20 lo recuerdan subido a un árbol para disparar contra los aviones del invasor yanqui.

En junio de 1930, retornó a El Salvador y fundó el PC. El país sufría la ruina causada por la gran crisis.

En ese marco, Farabundo Martí se puso a la cabeza del movimiento obrero y popular. Frente a la represión despiadada, el pueblo acudió a la insurrección.

El dictador de turno, Maximiliano Hernández Martínez, descargó su furia demencial (era, en efecto, loco) contra los descontentos. Más de 20 mil campesinos fueron masacrados. A Farabundo Martí lo fusilaron el 1 de febrero de 1932.

El FMLN se inspira en ese combate por la libertad, la justicia y el socialismo. Después de una guerra civil que duró 12 años y dejó 75 mil muertos, ha luchado por ingresar en la política legal. Durante años estuvo estragado por luchas internas de grupos, incluido uno que quería convertirlo en socialdemócrata.

En diciembre de 2000, el FMLN acudió a la fuente de su fuerza: la voluntad de las bases. En votación directa y secreta, sus militantes confirmaron el carácter revolucionario y socialista del partido.

Con firmeza, pero sin sectarismos, con su limpia historia de pensamiento y pelea, ha sabido elegir a un candidato carismático, que es hoy el presidente que consolida el avance de la izquierda latinoamericana.
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Fuente: Diario La Primera. 17 de marzo de 2009.