sábado, 4 de octubre de 2008

ENTREVISTA. DIRECTOR DEL MUSEO SICÁN.

Carlos Elera: “Los moche y lambayeque están vivos y lo vemos en los chamanes”

En Ferreñafe –la ciudad de la doble fe– está el Museo Sicán, donde se muestra parte de los espectaculares hallazgos de la zona norte del país, como es sabido, cuna de la civilización precolombina en el Perú. Pero hay amenazas que se ciernen sobre el paraíso. Habla Carlos Elera, director del museo.

Autor: José Gabriel Chueca.

Pómac era un potrero de la ex hacienda Batán Grande pero, con el tiempo, nos dimos cuenta de que tenía componentes bióticos, antropológicos y arqueológicos únicos. Era el último espacio de un ecosistema frágil llamado bosque seco ecuatorial que, a la vez, fue el centro principal de la cultura Sicán o Lambayeque”, explica Carlos Elera acerca del Santuario Histórico de Pómac. Conversamos en el modernísimo Museo Sicán.

¿Cómo llegó usted al Señor de Sicán?
El doctor Izumi Shimada vino al Perú para investigar la caída del Estado moche. Su plan era investigar cinco años, pero este año cumplimos 30. Es el proyecto arqueológico más continuo del Perú. El próximo año se hará una exhibición también en Japón, un simposio en Estados Unidos y una reunión aquí, al respecto.

¿Qué claves usan para investigar?
Aquí los fenómenos de El Niño son marcadores arqueológicos impresionantes. Yo estaba trabajando cuando descubrí lo que significa un mega-Niño para un bosque seco ecuatorial. Es, simplemente, la revitalización de toda especie viviente: el Edén. Uno veía todo tipo de ave y, en las zonas ya inundadas, en el agua transparente, uno veía muchos peces. Y, en las noches de luna, se veía los ojos de miles de miles de sapos. Parecían piedras preciosas brillando. Impresionante. Entonces me puse a pensar en los collares de sapos que los Sicán hicieron, así como en otros referentes naturales que ellos trabajaron en oro y plata. Increíble. Y eso era un simple potrero. Fue entonces, en el 83, que decidimos que fuera declarado reserva arqueológica y ecológica. Pero, en 2001, fue invadido.

¿Cuál es el estado del lugar?
Pómac es un santuario histórico, como Machu Picchu. Gracias a un proceso de concertación con autoridades, empresarios, colegios, universidades, logramos ganar los juicios para salvarlo. Ya está la orden de desalojo, pero la Policía aún no la hace efectiva. Mientras, se sigue destruyendo el patrimonio. Ahí dentro está el templo de Huaca Lucía, con 24 columnas de cuatro metros de alto cada una, pintadas de rojo. Parece una escultura minoica, solo que hecha por los antiguos peruanos en 1700 a.C. Se ha ganado el juicio, pero hay una actitud indolente del Estado.

¿Qué novedades han averiguado de Sicán?
La tumba este de Huaca del Loro, que dio origen a este museo y donde nos encontramos excavando ahora, tenía una tonelada 200 kilos de objetos de metal. Es la tumba más rica de este continente. Y la colección de oro es la más grande que hay. Sobre esto se ha hecho incluso estudios de ADN y se ha encontrado vínculos con gente mochica y con gente de Ecuador. Y en el ámbito ecuatoriano se ha documentado elementos culturales vinculados a esta zona.

El comercio llegaba muy lejos.
Tenían comercio a largas distancias. Incluso se usaba una suerte de monedas de cobre. Se han encontrado de diferentes tamaños –como reflejando valores–, apiladas en paquetes y, mientras más importante el personaje en las tumbas, más monedas. Lambayeque tuvo relación muy intensa con Ecuador y con Colombia, y estos, a su vez, con México. Estas monedas se han encontrado en Guajaca incluso.

Increíble.
En el Pacífico mexicano hubo un encomendero que le escribió al rey de España protestando por el uso, por parte de los naturales, de unas monedas de cobre en vez de las españolas. Y envió los dibujos. Son idénticas a estas. Se usaron desde el 800 al 1300 d.C. Era, pues, una sociedad muy compleja.

Cuénteme de Naylamp.
Es el personaje mítico fundador de la primera dinastía de reyes de Lambayeque. Naylamp significa ave del agua, y la palabra que dio origen a Lambayeque significaba a imagen y semejanza de Naylamp.

Uno piensa que estas cosas sucedieron hace siglos. ¿El chamanismo no es una evidencia de sobrevivencia de esta cultura?
Mucho de ellos está vivo. Desde la tecnología de la comida hasta las creencias. El chamanismo acá es único. En la Amazonía, el chamanismo se organiza alrededor del ayahuasca; en la serranía, sobre la coca y, en esta zona, sobre el San Pedro. El San Pedro es más potente si está en jagüeyes, que son fuentes de agua subterránea, los humedales del bosque seco ecuatorial. Ahí se reproducen ciertas especies de felinos. Es un lugar de vida permanente, porque es el único lugar donde hay agua todo el año. Ahí se reproducen el cangrejo y el camarón de agua dulce y batracios de muchas especies. Incluso boas. Todo eso lo representó la gente cupisnique desde 1400 a.C. Hay huacos con San Pedro, felinos, boas y las volutas de agua. Pero, cuando hay inundaciones, esos lugares se rebalsan, cargados de vida, como un milagro. Y esos lugares son importantes para los chamanes.

¿Qué otras relaciones con el mundo mochica hay?
Estos chamanes tienen una geografía sagrada. El mar de Mórrope, por ejemplo, es llamado la Casa Grande. En Sicán, la cerámica, los metales y los textiles giran alrededor del mar. Yo digo que los mochicas están vivos. Cuando uno va como paciente donde un chamán con un mal, el chamán saca el mal, pero se lo manda a quien hizo el mal. Entonces, para el paciente, es curandero; pero, para el autor del mal, es malero. Simbólicamente, están peleando entre curanderos y maleros. Y dicen “allá, en la Casa Grande, yo salgo por las olas y le tiro una de mis artes y el otro se esconde en la ola”. Eso está en la iconografía.

Es cierto. Hay dibujos en los que se ven cabezas en medio de las olas.
Cuando están en trance de San Pedro, hablan de esto. Y en la iconografía moche están estos personajes fantásticos peleando mientras se esconden en las olas.

Y un montón de gente cree en esto.
Por supuesto. Si le contara las personas que he visto venir, gente muy importante, que viene a recargarse. Estamos hablando de una manera de entender el mundo distinta de la racionalidad occidental. Hay otras formas de conocimiento. Y, si esta ha durado a través de milenios, es porque es eficaz.

Fuente: Diario Perú 21