domingo, 3 de julio de 2011

Historia de los afroestadounidenses. George Washington Williams y George Washington Carver, forjadores negros de la nación norteamericana.

Dos George Washington y UNA CASA BLANCA

El 4 de julio se conmemora el aniversario 235 de la independencia de los Estados Unidos. En las lides libertarias, y luego en la construcción y unificación de esta nación, los afroamericanos jugaron un importante papel.

Por: Maruja Muñoz Ochoa. Investigadora de la cultura afroperuana

Se estima que al menos cinco mil soldados negros lucharon en el bando patriota por la libertad de los Estados Unidos. Baron von Closen, del ejército francés de Rochambeau en Yorktown, escribió en sus memorias: “Una cuarta parte de ellos [el ejército estadounidense] son negros, alegres, seguros y robustos.”

Este año en su discurso por el Mes Nacional de la Historia Afro, que giró en torno la contribución de la población negra en la guerra civil, el presidente Barack Obama expresó: “Decenas de miles de afroestadounidenses se alistaron en el Ejército y la Armada de Estados Unidos, haciendo extraordinarios sacrificios para ayudar a unificar un país fracturado y liberar a millones de la esclavitud. Los afroestadounidenses han fortalecido nuestro país al encabezar las reformas, superando obstáculos y rompiendo barreras”. Dos de estos héroes llevaron el nombre del primer presidente de Estados Unidos: George Washington.

El historiador

Tras participar en la guerra civil americana, George Washington Williams marchó a México, donde se alistó para combatir a Maximiliano I. Regresó a su país en 1867, estudió leyes en la Universidad Howard, exclusiva para afroestadounidenses, y al graduarse fue ordenado ministro de la Iglesia Institución Teológica Newton. Fue el primer diputado negro en la Cámara de Representantes de Ohio y escribió pioneros textos históricos sobre la población negra de su país: en “The History of the Negro Race in America 1619-1880” (La historia de la carrera negra en América 1619-1880) y “A History of the Negro Troops in the War of Rebellion” (La historia de las tropas negras en la guerra de rebelión) recoge testimonios de abolicionistas y combatientes de la guerra civil.

Cronista en el Congo

Interesado en el proyecto de creación del Estado Libre del Congo, este otro George Washington viajó al África y descubrió las atrocidades perpetradas contra los nativos de la zona.

Mediante una serie de artículos periodísticos y su famosa “Carta abierta a su serena majestad Leopoldo II, rey de los belgas y soberano del Estado Independiente del Congo”, él se convirtió en el primer occidental en revelar al mundo el trato brutal de los belgas contra los congoleños.

Washington Williams Falleció en circunstancias extrañas durante una escala en Inglaterra que hizo el barco que lo transportaba de regreso a Norteamérica.

Da Vinci afro

George Washington Carver tenía una semana de nacido cuando fue secuestrado, junto con su madre y una hermana. Según la colección histórica “Shapers of America” (Forjadores de América), de Richard Rennert, el amo de este otro George Washington y de su familia fue Moses Carver, un alemán afincado en Missouri. Tras el secuestro, el alemán contrató al deportista John Bentley para que buscara a sus esclavos. Cuando los ubicó, el pequeño estaba moribundo y su madre y hermana habían fallecido. El propio Carver negoció con los maleantes, recuperó al bebe a cambio de un caballo y lo adoptó para que recibiera instrucción.

En 1891, por su talento e inteligencia, logró ingresar a la Facultad de Botánica de la Universidad Estatal de Iowa. Fue el primer estudiante negro en la historia de ese centro. George Washington Carver se convirtió en un reputado profesor, investigador e inventor. Revolucionó la agricultura con técnicas para aprovechar mejor el suelo y desarrolló la variedad de algodón híbrido de Carver. Del maní obtuvo más de 300 productos, entre alimenticios (aceite, harina y queso) e industriales (tintes, jabones y plásticos). Del camote extrajo pegamento y caucho sintético, entre otros casi cien productos. Con tierra y aceite de soya desarrolló pigmentos azules, purpúreos y rojos con los que pintó varios cuadros que fueron premiados. La Real Sociedad de las Artes de Londres lo nombró socio de honor en 1917 por la excelencia de sus pinturas.

En 1939 recibió la medalla Roosevelt por su sobresaliente contribución a la agricultura del sur. En la medalla figuraba la inscripción: “Para un humilde científico que busca la dirección de Dios y un libertador para los hombres de la raza blanca así como la negra”. La prensa norteamericana lo bautizó como el Leonardo Negro, al compararlo con Leonardo da Vinci.

Alcanzó fama y los empresarios, industriales y hasta presidentes de su país lo buscaban para consultarle sobre temas científicos, tecnológicos y económicos. Henry Ford fue su gran amigo y como un homenaje construyó en su museo particular una réplica de la cabaña donde nació Carver. Cada 5 de enero –día de su muerte– se conmemora en Estados Unidos el Día de Reconocimiento de George Washington Carver.

La ciudad de la Casa Blanca

“Científicos e inventores negros”, libro de Publicaciones BIS (Reino Unido), sostiene que miles de ciudadanos afroestadounidenses han contribuido al desarrollo mundial, sin recibir reconocimiento. Benjamin Banneker, por ejemplo, resalta por ser astrónomo, inventor y matemático, pero nunca se recuerda que diseñó, ni más ni menos, Washington D.C., la capital de los Estados Unidos.

Fue en 1791 que los padres de Norteamérica –George Washington y Thomas Jefferson– le solicitaron al arquitecto francés Pierre Charles L’Enfant el trazado de los planos de Washington D.C. Al año siguiente, L’Enfant, cansado de los frecuentes altercados con las autoridades municipales, renunció y se llevó sus planos. Fue Benjamin Banneker, su asistente negro, que conocía esos planos de memoria, quien los recreó. Así, se convirtió en el verdadero diseñador de la ciudad de la Casa Blanca, que hoy alberga a un afrodescendiente.

Fuente: Diario El Comercio, suplemento cultural "El Dominical". 3 de Julio del 2011.