sábado, 23 de julio de 2011

Historia de la expulsión de colonos y descendientes japoneses en el Perú. La Segunda Guerra Mundial y el apoyo del gobierno de Manuel Prado Ugarteche a EE.UU.

El día que Perú pidió perdón a Japón por abusos cometidos en la II Guerra Mundial

El pasado 14 de junio, Perú, a través del presidente de la República, Alan García, pidió perdón a Japón por los abusos que nosotros, cometimos contra la sociedad japonesa durante la segunda guerra mundial, en donde nos alineamos con Estados Unidos y fuimos capaces de destruir lo que los inmigrantes ganaron honestamente desde 1899, día en que "oficialmente" data el primer ingreso de inmigrantes a nuestro territorio.

Por: José Miguel Silva

Quizás será imposible describir una historia tan fácilmente como la de los japoneses y sus descendientes en el Perú. Llegaron en 1899, ocupando aquel barco, el “Sakura Maru”. Fueron 790, aunque antes quizás algunos otros hijos del sol lograron pisar tierras peruanas. Llegaron y trabajaron en haciendas de manera honesta y ejemplar.

Los japoneses fueron, de esta manera, creándose no solo una imagen sino además anticuerpos propios de una sociedad que no se podía arrancar las “taras” del colonialismo.

Pese al recelo, y principalmente en las zonas costeras, los japoneses en Perú fueron creciendo y de esta manera pasaron a tener participación en sectores de la sociedad peruana de entonces.

Primero con bodegas y peluquerías, los descendientes de japoneses, ahora comprobadamente peruanos no la tuvieron más fácil que sus progenitores. Debieron lucharla de la misma manera, trabajando y ahorrando dinero de múltiples trabajos en horarios considerablemente polémicos.

Pero la sociedad nunca estuvo preparada para asumir esa realidad. El Perú de entonces tenía otras prioridades.

Inicio de los abusos

7 de diciembre de 1941 en que Japón le declara la guerra a Estados Unidos.

A partir de allí empezó otra historia, una llena de abusos y desprecios a miles de humildes japoneses. Aquella fecha, como era propio de un acercamiento político militar, Perú se alió a Estados Unidos e incluso se declaró la guerra al país del sol naciente.

Fue entonces en que los recelos de peruanos que veían en los japoneses un obstáculo- a su ya de por sí lento desarrollo- se convirtieron en realidades.

“Las listas negras y los campos de concentración”

De pronto se inició una persecución voraz contra los japoneses. No tenía mucho de iniciado el conflicto en el globo terráqueo y aquí se diseñaban “listas negras” que incluían nombres de japoneses o descendientes de dicho país que cumplan las condiciones para ser expulsados del país.

Dichos listados buscaban expulsar del país a los japoneses, contrarios de por sí a cualquier versión de patriotismo, pues Perú estaba aliado a USA y compañía) .

Básicamente el considerar a un japonés o (nissei y/o nikkei) como parte de un grupo de infiltrados que harían daño al Perú y deportarlo a campos de concentración, en Estados Unidos.

Allí, peruanos que forjaron su destino en nuestras tierras, se esforzaron de la misma manera que en Perú, pese a lo limitado de su espacio.

De esta manera los campos de concentración se tornaron en cerrados en donde no había más opción que la oficial.
Lo abusos a japoneses en Perú fueron centenares. Desde el cierre de colegios en donde se enseñaba japonés hasta quemas de viviendas ajenas. La crueldad preponderó.

Lima parece una ciudad que no sabe perdonar. Y tuvieron que pasar 70 años para que el Estado Peruano reconozca los abusos cometidos en el Perú en contra de los japoneses.

Una sola palabra: "perdón"

“Hoy día vengo a decirles como Presidente del Perú que personifica la Nación que pedimos perdón por ese grave atentado contra los derechos humanos y la dignidad de los peruano-japoneses y japoneses en 1941”.

El 14 de junio pasado el presidente de la República, Alan García Pérez pidió perdón a nombre del Estado Peruano y de toda su población en honra a los abusos cometidos durante este hecho de oprobio e ignorancia.

Salvo el gesto del presidente Fernando Belaunde, quien donó el terreno de la Asociación Peruano Japonesa a la comunidad de descendientes de la tierra del sol, a partir de allí no se observó más.

Pero tal como lo mencionan mayoritariamente los “nikkei”, más que dinero o resarcimiento económica, se valora el sentido del mensaje, y lo simbólico de seis letras “perdón”.

* Para la nota conversamos con el periodista e historiador Alejandro Sakuda, ex director del diario La República y autor del libro "El futuro era el Perú", en donde cuenta de manera extraordinaria la relación entre Japón y Perú, basándose en datos precisos que van desde los primeros inmigrantes hasta la actualidad.

Fuente: Diario La República (Perú). Vie, 22/07/2011.