sábado, 4 de junio de 2011

Libros sobre José Carlos Mariátegui. Historia de la figura y la obra del Amauta.


MARIÁTEGUI En La Historia

Por: César Lévano

Sus páginas arrojan luz sobre problemas quemantes del Perú de hoy: Ilave, regionalización, desigualdad, crisis política.

Esta es apenas una crónica de viaje para avistar un panorama de escritos y ecos de José Carlos Mariátegui a 110 años de su nacimiento (14 de junio de 1894). De su actualidad hablan no sólo innumerables tesis y ensayos que se escriben, año tras año, en el mundo, sino también los libros sobre su pensamiento que no cesan de aparecer, incluso ahora nomás, en el 2004.

Parodiando al poeta latino Horacio, Alejandro Pushkin, el sol de la poesía rusa, escribió Exegit monumentum: me erigí, con mi obra, un monumento. El texto y el gesto social de Mariátegui impiden que sus creaciones pasen al archivo.

Más allá de aspectos que pueden haber sido superados por lo años, lo que queda de su mensaje es su aspiración a crear un Perú nuevo en un mundo nuevo. Algunos de nuestros problemas más actuales, Ilave, por ejemplo, pueden ser iluminados por sus reflexiones. O también la crisis de los partidos políticos, a los cuales lapidó en las juveniles páginas de la revista Nuestra Epoca, fundada en 1918 con César Falcón y Félix del Valle, cuando acababa de cumplir 24 años.

Decir Mariátegui periodista es decir todo Mariátegui. Casi toda su creación es, en efecto, periodística, pero de ¡qué periodista! Entre otras cosas, está por estudiarse su teoría de los géneros periodísticos.

BASADRE DIXIT

En 1978, al cumplirse el 50 aniversario de los 7 Ensayos, el recordado editor José Carlos Mariátegui Chiappe, hijo del Amauta, me encargó solicitar de diversos especialistas colaboraciones para un libro conmemorativo. En esa función acudí a Jorge Basadre. El maestro estaba ya seriamente enfermo, por lo cual me dijo: "No estoy en condiciones de escribir ahora; pero le entrego el libro con el prólogo que escribí para la edición de Siete Ensayos hecha por la Universidad de Texas. No tengo el original en español. Tradúzcalo usted". Terminado el trabajo, llamé por teléfono al historiador, a fin de someterle el resultado. "No hace falta", me dijo. "Confío en usted". Así era de límpido Basadre.

Ese texto apareció en el volumen 7 ensayos. 50 años en la historia. Extraigo de él este párrafo elocuente:

"Con sus 7 ensayos, Mariátegui introdujo en el Perú un modo serio y metódico de abordar los problemas nacionales desdeñando la pedantería, los detalles excesivos y la retórica. Vinculó la historia al drama del presente y a los imponderables del futuro. Señaló problemas que, no resueltos en el pasado, pesan todavía sobre las presentes generaciones, junto con otros problemas que han aparecido en tiempos últimos. Llamó la atención sobre realidades lacerantes y patéticas que muchos no vieron o no quisieron ver. Estaba exento del horror o el desprecio al estudio que hay en el alma de todo demagogo, de derecha o de izquierda".

Precisamente porque era un hombre que estudiaba y pensaba, Mariátegui no fue un seguidista ni un dogmático. Fue el antidogmático por excelencia, en la teoría y en la práctica.

En otro fragmento de ese escrito, Basadre recuerda cómo en la Primera Conferencia Comunista Sudamericana, llevada a cabo en 1929 en Buenos Aires, el sector dogmático, adverso a las tesis mariateguianas, acordó que "las fronteras presentes no deberían ser consideradas sagradas y que los indios deberían recibir el derecho de autodeterminación, con la posibilidad de establecer repúblicas quechua y aymara".

En 7 Ensayos, Mariátegui había escrito: "A la nueva generación le toca construir, sobre un sólido cimiento de justicia social, la unidad peruana".

En más de un trabajo, Basadre ha llamado la atención respecto al hecho de que somos un país con cinco fronteras y amenazado por fuerzas centrífugas internas. Ojo avizor, entonces.

NACIONALIDAD EN FORMACIÓN

Algo sustantivo dijo Mariátegui cuando escribió en Mundial, el 28 de noviembre de 1924: "El Perú es todavía una nacionalidad en formación. Lo están constuyendo sobre los inertes estratos indígenas, los aluviones de la civilización occidental. La conquista española aniquiló la cultura incaica. Destruyó el Perú autóctono. Frustró la única peruanidad que ha existido".

Nacionalidad en formación. Por eso mismo, cabe agregar, necesitada de un trabajo político, económico y social que cree, por primera vez, el Perú integral con que soñaba el Amauta.

En ese esfuerzo alertó contra gérmenes antinacionales que ahora reaparecen, disfrazados de patriotas y hasta de revolucionarios. En su tesis sobre el problema de las razas en América Latina, enviada a la Conferencia comunista ya citada, expuso: "Del prejuicio de la inferioridad de la raza indígena, empieza a pasarse al extremo opuesto: el de que la creación de una nueva cultura americana será esencialmente obra de las fuerzas raciales autóctonas… Las posibilidades de que el indio se eleve material e intelectualmente dependen del cambio de las condiciones económico-sociales. No están determinadas por la raza, sino por la economía y la política.

Los absurdos separatistas que resurgen 75 años después de esta advertencia encierran un peligro: la balcanización, la fragmentación de nuestros países. Riesgo más peligroso ahora que se abren sobre el mundo las fauces de apetitos transnacionales. Para entenderlo basta ver el engendro que es la ley de radio y televisión recién aprobada en el Congreso.

Notable actualidad conserva también el planteamiento mariateguiano respecto a una regionalización transversal, que fue el primero en proponer. En el capítulo "Regionalismo y centralismo" de 7 Ensayos expone su fórmula: "la explotación de los recursos de la Sierra y la Montaña reclama vías de penetración, o sea vías que darán, a lo largo de la Costa, diversas desembocaduras a nuestros productos".

MARIÁTEGUI POLÍTICO

Mariátegui aspiraba a un socialismo que no fuera calco ni copia. Esa fue la regla de oro que lo condujo a la fundación no sólo del Partido Socialista, adherido a la Internacional Comunista, sino también a la creación de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y a la promoción de la primera central campesina.

Quizás ha sido Néstor Kohan, joven profesor de la Universidad de Buenos Aires, quien en los últimos años ha ubicado la esencia revolucionaria del pensador: "En la América Latina sólo la herejía de Mariátegui se animó en su momento a azuzar la pereza mental de quienes adscribían respetuosamente a esta lectura (la dogmática) y a intentar una apropiación crítica y no colonizada desde las condiciones históricamente específicas del subdesarrollo".

Este texto proviene del libro Marx en su (Tercer) Mundo. Hacia un socialismo no colonizado. Antes, en el libro De Ingenieros al Che (que presté y, ¡maldita sea!, no me han devuelto) Kohan había llamado la atención, entre otras cosas, a la antidogmática tesis de Mariátegui sobre las posibilidades de transformación de las comunidades campesinas. Esa tesis herética, criticada por sesudos profesores soviéticos, resultó ser la de Marx, contenida en cartas a Vera Zázulich, revolucionaria rusa, cartas desconocidas por Mariátegui. (Modestia aparte, muchos años atrás yo había señalado, con Marx a la vista, esa fructuosa "herejía").

Aparte señalamos algunos libros de reciente aparición en Argentina y el Perú. Son la demostración de que este peruano, muerto a los 35 años de edad, vanguardista político y artístico, universal y peruano, ha dejado una obra que, en prosa firme y elegante, palpita y respira.

La Herencia Cultural

Primicias del 2004 en Argentina y Perú.


El mosaico de libros que aquí presentamos han sido publicados todos (excepto uno) este año. El itinerario y la brújula es de la joven académica argentina Fernanda Beigel, que ha rastreado al Amauta en el Perú, Italia y otros países. El libro de Néstor Kohan (1967), docente de la Universidad de Buenos Aires, apareció en 1998. Horacio Tarcus ofrece en su trabajo cartas inéditas de Mariátegui. El cuarto libro es el único de esta muestra editado en el Perú. Autor: el sacerdote Edmundo Alarcón, director del Programa de Teología de la Universidad Católica mistiana. El joven de la foto es José-Carlos Ezeta, nieto del autor de 7 Ensayos. Biólogo de profesión, se ha consagrado a la computrónica.


Fuente: Revista Caretas (Perú). 10 de junio de 2004.