viernes, 6 de julio de 2007

CARAL Y LA DIFUSIÓN DEL QUECHUA


EL RUNASIMI HABRÍA SURGIDO EN LA COSTA CENTRAL
( Hacer click sobre la imagen para ampliar la Infografía. )

• Según estudios, una de las lenguas más originales del mundo no es producto de los Andes
• Recientemente se han hallado más pirámides en esta civilización, la más antigua de América.
Cuando hace 12 años se descubrió Caral, la civilización más antigua de América, la historia del mundo nuevamente empezó a reescribirse. Hasta ese entonces se creía que el mundo actual estaba cimentado sobre antiguas culturas como Egipto, Mesopotamia, China, India y Mesoamérica.
Pero en abril de 1994 una arqueóloga de nombre Ruth Shady apareció en escena para gritarle a la humanidad que en el Perú había surgido uno de esos focos civilizadores hace aproximadamente 5 mil años (antes que los griegos, fenicios, etc).

Es decir que casi cinco siglos antes de que gobernaran los Incas, en la costa central peruana floreció una extraordinaria sociedad. Una "cultura madre" donde además se habría gestado un lenguaje integrador que permitió el comercio entre el hombre costeño y el serrano: el pre-protoquechua.

Shady cita al fallecido lingüista Alfredo Torero, quien, tras una vida de investigación sobre las lenguas andinas, concluyó que el quechua (que actualmente se habla además en Bolivia, Ecuador, Colombia, Brasil, Argentina y Chile) procede de la costa central. "Más específicamente del valle de Supe, Caral", recalca la arqueóloga mientras nos muestra sus nuevos descubrimientos. Se trata de nuevas pirámides-asentamientos que rodean la ciudadela de Caral: se llaman Miraya, Lurihuasi, Chupacigarro (ver infografía).

Según esta hipótesis, la expansión del pre-protoquechua, conocido como el runasimi, estuvo vinculada a la actividad económica de los caralinos asentados en una zona casi desértica, a 190 kilómetros al norte de Lima.

Productores de algodón, calabazas y otros alimentos costeños necesitaban realizar intercambios comerciales con poblaciones de la sierra y la selva andina.

Es así como se habría iniciado la difusión de esta lengua hacia la sierra central. Actualmente el quechua de los Andes centrales (Áncash, Lima, Huánuco, Cerro de Pasco y Junín) es considerado como el más antiguo, según los estudios.

Posteriormente se expandiría al sur (Cusco, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Arequipa, Puno, Bolivia, Argentina, Chile) y al norte (Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, Ecuador, Colombia y Brasil).

De esta manera se originarían las variantes regionales que actualmente caracterizan al quechua. "Este pre-protoquechua fue cambiando a un quechua dos y cuando los Incas lo difundieron ya era un quechua tres", explica Shady.

Pero esta tesis no es nueva, pues en 1911 Manuel González de la Rosa ya la postulaba en su libro Origen costeño del quechua: "Los costeños fueron primero a la sierra, donde extendieron su dominación y su lengua por el norte". Es decir que los Incas no habrían implantado el quechua tal como lo plantea la versión tradicional, pues –de ser cierta esta hipótesis– el runasimi se hablaba desde mucho antes del Incanato.

Es necesario que abandonemos la opinión de los cronistas, que suponían que la lengua se imponía con la dominación de los Incas. Donde quiera que se hablaba quechua, es porque siempre se había hablado, sea en la costa, en el Ecuador, en Bolivia o en Santiago del Estero", asegura González de la Rosa.

"El quechua es serrano"

No muchos comparten esta tesis. Enrique Grajeda, quechuólogo y antropólogo, insiste en que el quechua tiene origen en el aimara. "La idea de Torero es interesante pero no es aceptable. El quechua –que es procedente del Tiahuanaco– antes fue aimara, serrano", enfatiza sin un mínimo de inseguridad.

El dato

OTRAS VOCES . El cronista Pedro Cieza de León (siglo XVI) y el investigador Waldemar Espinoza Soriano (1982) también postulan la tesis del origen costeño central del quechua.