domingo, 10 de julio de 2011

Origen y fin del Pacto de Varsovia. El Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua promovido por la U.R.S.S.

El pacto que partió al mundo en dos

Por: Francisco Sanz

Más de dos décadas después del desmontaje del imperio soviético y de la caída del Muro de Berlín, aún quedan nostálgicos de aquellos tensos años del mundo bipolar. Un portal web pide a sus no pocos visitantes: “Hagamos un ejercicio de imaginación. Escriban aquí qué creen que hubiera sucedido si la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hubiera entrado en guerra contra el Pacto de Varsovia durante la Guerra Fría”.

Y mientras un internauta alucina sobre el apoyo aéreo a los combates marítimos, otro compara las armas nucleares de ambos bandos, un tercero imagina los misiles que lanzarían los bombarderos y un cuarto se interna en la propaganda y los métodos sucios de intromisión política.

Ejercicios todos que no irán más allá de la red virtual, porque lo cierto es que este viernes 1 de julio se cumplen 20 años del acta de defunción del Pacto de Varsovia, un acuerdo de cooperación militar entre los países del este de Europa bajo el liderazgo de la Unión Soviética.

RESPUESTA A OCCIDENTE

El pacto, cuyo nombre completo era Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua, fue firmado en la capital polaca en mayo de 1955 y constituyó una reacción 
inequívoca a la formación, seis años atrás, de la OTAN, que tenía a Estados Unidos como su buque insignia .

El ingreso de Alemania Federal, acérrimo enemigo de la URSS durante la Segunda Guerra Mundial, en 1954 al seno de la OTAN fue el detonante para la activación del pacto, que no hizo más que formalizar e integrar los distintos acuerdos bilaterales que el oso soviético había firmado entre 1945 y 1948 con los países sobre los que ejercía predominio: Albania, Alemania Democrática, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia y Rumanía.

¿Por qué era importante para la URSS tener influencia sobre Europa Central y Oriental? Farid Kahhat, internacionalista y profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), ensaya una respuesta: “Porque desde ahí había sido invadida durante las dos guerras mundiales y, si nos remontamos más atrás, también en la era napoleónica. A vista de la historia, era muy importante para Moscú tener una zona de parachoques”.

El contrapeso del bloque soviético a la alianza militar liderada por Washington dio en aquel 1955 inicio formal al mundo bipolar y a la Guerra Fría.

EL ENEMIGO EN LA FAMILIA

“Curiosamente, el Pacto de Varsovia y la OTAN nunca sirvieron para su propósito original, que era enfrentarse uno contra el otro”, añade Kahhat.

El pacto echó a andar, más bien, dos veces su poderosa maquinaria militar en contra de algunos de sus miembros. La primera ocurrió en octubre de 1956 cuando el Ejército Rojo entró a Hungría y en solo dos semanas desbarató un alzamiento anticomunista que, entre otras cosas, propugnaba la salida de Budapest del tratado.

Doce años más tarde, en un episodio mucho más conocido, las fuerzas del pacto ingresaron a sangre y fuego a Checoslovaquia para marchitar la llamada Primavera de Praga. Se castigaban, así, las reformas que estaba poniendo en marcha el Gobierno Checoslovaco y que, según la URSS, pretendían erradicar el modelo socialista.

En ambas ocasiones se invocó la doctrina Brezhnev, que guiaba la política exterior soviética, para actuar: “Cuando hay fuerzas que son hostiles al socialismo y tratan de cambiar el desarrollo de algún país socialista hacia el capitalismo, se convierten no solo en un problema del país concerniente, sino en un problema común que atañe a todos los países socialistas”.

Fue otro líder soviético, Mijaíl Gorbachov, quien de la mano con el glasnost y la perestroika mandó al tacho tal doctrina y la reemplazó por otra que fue bautizada, horror de horrores para los antiguos jerarcas de Moscú, como la doctrina Sinatra. Al mismísimo estilo de “My Way”, el pacto dejaba a sus integrantes en libertad para actuar según su propia conveniencia.

A partir de 1989 el tratado entre las naciones de Europa del Este empezó a desmoronarse y perder sentido. Kahhat, agudo, no puede dejar de señalar el vuelco en muchos de los que firmaron el pacto: “Hoy no solo son miembros de la OTAN, la antigua alianza enemiga, sino que representan la derecha de la Unión Europea. Los partidos conservadores y xenófobos son mucho más fuertes en la Europa Oriental que en la Occidental. Es un cambio radical en toda regla, aunque algunos comunistas hayan logrado reciclarse como socialdemócratas”.

Fuente: Diario El Comercio. Domingo 26 de Junio del 2011.

El Fascismo europeo. Franco y el fascismo español.

El Fascismo

Por: Juan Pedro Amorós (Historiador español)

Les diré que España en 1936, fecha del golpe de estado que dio lugar a la guerra civil, era un país dual. Es decir, un país que estaba en sus primeras fases de desarrollo importante y tenía dentro de sus fronteras zonas de diferente nivel de desarrollo socio-económico.

Si admitimos que el fascismo es un movimiento político totalitario que busca ese hombre nuevo ( ), sometido desde los mismos cimientos de su vida más privada, vemos que es un sistema propio de países de cierto nivel de desarrollo industrial. Entiendo por fascismo la crisis del liberalismo decimonónico, es decir, el miedo de los antaño liberales burgueses que tenían controlada la situación: control del movimiento obrero sin apenas derechos, el orden público sujeto y, un optimismo en el futuro. Ese optimismo se acaba al acabar la Primera Guerra Mundial. Entre 1914 y 1919 irrumpen las masas en la escena social y el burgués se echa a temblar. Por su parte los mecanismos del capitalismo manchesteriano y su famosa “mano invisible correctora de los abusos del mercado” entran en crisis fuerte.

Esa crisis afecta a todo occidente desarrollado de entonces. Lo que ocurrió es que los países con tradición más democrática pudieron capear mejor el temporal. La solución era más democracia (socialdemocracia) y keynesianismo económico (welfare state). Por ello, Francia, Gran Bretaña y USA apenas sufrieron la crisis y el fascismo no asustó en esos países.

Por el contrario, los países recién formados y con problemas nacionales, en una época en plena tensión racial ( ) fueron muy afectados, además de ser países que habían perdido la guerra (Alemania, Austria), o países frustrados por no haber visto mejores fronteras (Italia). En estos casos el nacionalismo es fundamental.

Los países mediterráneos del sur, mayoritariamente preindustriales apenas tuvieron fascismo y sí autoritarismo pleno, en el que no se intenta convencer, sino que se impone de cualquier forma, por la “manu militari”. Los campesinos sin tierra, embrutecidos por niveles de vida cuasi feudales de los latifundios del sur español, italiano o griego o portugués eran, simplemente, fusilados sin más. Si se lee la historia de la Italia de la II Guerra Mundial, el sur liberado desde 1943, era monárquico, pero el norte industrial y desarrollado, era plenamente fascista, con la terrible República de Salo, mussoliniana.

El autoritarismo es diferente por ello. No llega al nivel del fascismo, que inventa un lenguaje pseudomoderno, puesto que se las ve con el campesinado atrasado.

Vayamos al caso español que ahora nos ocupa. Si se ha leído algo de este país, se verá que había en esos años una sociedad urbana en ciudades como Madrid o Barcelona, plenamente moderna, con amplia clase media secundaria y terciara, clases medias asustadas y fácilmente adictas al discurso simplista aunque maquillado del fascismo. En el sur, en regiones como Andalucía o Extremadura, el nivel de vida apenas difería mucho del siglo XVI. Un campesino extremeño de Trujillo apenas había cambiado su nivel de vida respecto a sus antepasados conquistadores. La oligarquía solo se preocupaba de mantener sus fincas, casi señoríos feudales.

Vayamos ahora al franquismo. ¿Era un régimen fascista? o ¿era autoritario? Tras la derrota de 1945 el fascismo quedó al descubierto. Por ello muchos prefieren decir autoritarismo, que es menos impresentable ante la opinión pública. En el franquismo estaban ministros y tendencias autoritarias y tendencias fascistas.

Si se lee algo de aquella terrible guerra, se verá que en el sur fue muy violenta, una lucha de clases pura y dura, una guerra de aniquilamiento a las bravas. En las ciudades, también fue muy violenta pero los objetivos fueron muy diferentes.

Tras la guerra, el franquismo aniquiló cualquier oposición con exterminio brutal. Una escuela de historiadores profesionales españoles y de hispanistas anglosajones, está desvelando este tinglado y concluyen que Franco masacró y aniquiló lo que pudo, incluso mucho más en proporción que Hitler. Lo que ocurrió es que apenas tenía métodos, dado lo prehistórico del país. No tuvo gas ciclón como en Austwicht o en Dachau, pero sí hubo terribles matanzas en campos de exterminio españoles, imitación castiza de aquellos alemanes.

Si se viese los discursos de los pseudointelectuales del régimen apenas hay un discurso elaborado como los diabólicos de Goebbels u otros. Franco era un inculto, un militar mediocre y anticuado, un castizo español (sin ni siquiera bachillerato) que nada tenía que ver con el nivel medio de sus colegas italoalemanes. Hitler tenía ciertos estudios artísticos de la vanguardia vienesa de los años veinte, y Mussolini era maestro.

Intentó Franco imponer un sistema totalitario de economía cerrada nacionalista en unos años en que el sistema económico nuevo, de Bretton Woods o de librecambismo del FMI, impedía el desarrollo de esas economías autárquicas. El resultado fue un país aislado y subdesarrollado más próximo al modelo tercermundista que al de país desarrollado occidental.

En los años 60 la sociedad cambió con el liberalismo económico, similar al resto de países subdesarrollados de la orilla norte mediterráneo (Grecia, sur de Italia, Portugal) y se llegó a dar el salto irreversible al desarrollo. Por ello, en 1975 la sociedad española ya era una sociedad de clases medias con un régimen dictatorial que solo esperaba la muerte de su creador para librarse de él. El régimen era un cascarón que se cae definitivamente.

Mi pensamiento es que intentó ser fascista, pero no pudo serlo, pues tuvo que coincidir con el final de aquellos países que lo crearon.

Entonces si hoy hace ya más de medio siglo de aquello ¿no haya fascismo? Claro que sí. Por ejemplo creo que el modelo perfecto era el Chile pinochetista o la Argentina de los generales Videla o Galtieri.

(1) Lo de hombre nuevo es una mentira. En realidad el fascismo es el intento del viejo mundo de conservar sus privilegios. Las grandes burguesías nacionales alzaron a estos regímenes para que les defendiese de la amenaza de las masas y del sistema que decía ampararlas: el bolchevismo de aquellas épocas. También, como el caso español, los anarquistas. El fascismo tiene un elaborado discurso populista, pseudomoderno y medidamente anticapitalista, para poder atraerse a las masas desheredadas sin ideología de clase. El fascismo era el tradicionalismo maquillado, puesto al día o actualizado en aquellos años del primer tercio del siglo XX.


(2) Lo de tensión racial era una bobada, pues en aquella época no había aún una sociedad multirracial como hoy en Europa occidental. Los judíos eran el elemento diferente. ¿Qué hubiera pasado si viesen hoy el mosaico de razas y culturas por sus calles?

Fecha: Julio del 2011.
 
Recomendados:
 
Concepto de Fascismo. Distinción entre Autocracias y regímenes fascistas. El fenómeno del totalitarismo, y las ideologías fascistas.
 
Fascismo Europeo. Prats, Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996. p. 90.

jueves, 7 de julio de 2011

Machu Picchu, historia de su construcción. Pachacútec y el origen de Machu Picchu.

Machu Picchu: 550 años

Por: Antonio Zapata (Historiador)

Ahora que los medios celebran los primeros 100 años de Hiram Bin-gham, conviene recordar que la construcción de Machu Picchu data de 1450-1480. El soberano reinante era Pachacútec, quien venía de obtener la victoria sobre los chancas que permitió construir el Tawantinsuyu. A continuación, el inca conquistó a los collas y extendió su dominio al altiplano. Se detuvo y asoció a uno de sus hijos como corregente. Como el incanato requería un guerrero que termine el ciclo de conquistas, Pachacútec escogió al joven Túpac Yupanqui, quien condujo la gran expansión imperial como jefe militar.

Una vez aprobado este nombramiento, Pachacútec se autoimpuso otra misión. El inca viejo entendió que fundar un imperio implica una obra de renovación espiritual de la elite. Pachacútec quiso conectar el dominio político con una transformación ideológica que le conceda fuerza anímica a la aristocracia inca. Por ello, fue el promotor de la divinidad solar. Elevó su importancia en el panteón andino, especializando a su familia en el culto. Los suyos fueron los sacerdotes y guerreros por excelencia.

Durante su reinado, Pachacútec fue un esforzado arquitecto y urbanista. La misma capital cusqueña fue objeto de una profunda reconstrucción. Al terminar el nuevo Cusco y definir sus elementos característicos: plaza, barrios, caminos y templos, Pachacútec construyó su propia hacienda real. Ese fue el momento de Machu Picchu.

Los soberanos imperiales dispusieron de este tipo de propiedades que la etnohistoria ha llamado “haciendas reales”. Por ellas se entiende tierras y servidores que pertenecían a la familia ampliada del soberano, llamada “panaca”. Este grupo conservaba la momia y el culto del inca una vez fallecido y se encargaba de su eterno culto.

Como parte de su propia hacienda, Pachacútec construyó un gran complejo, que incluía varias estaciones preparatorias que se hallan a lo largo del llamado Camino Inca. La más importante es una serie de fuentes y andenes en un lugar encantado llamado Wiñay Huaina.

Más adelante, en la cima de Machu Picchu se halla una cantera de granito blanco, muy dúctil y elegante, apropiado para la construcción. Además, el cerro asociado, el Huayna Picchu, termina una línea de montañas que empieza en el gran nevado llamado Salcantay, uno de los Apus mayores del Cusco.

Por lo tanto, Machu Picchu culmina un circuito sagrado. La muralla exterior lo aísla de la zona profana y adentro es una reproducción a escala del mismo Cusco. La plaza separa dos barrios, arriba y abajo, los templos se hallan a cada lado y los andenes también. El centro religioso llamado “torreón” es una reproducción en miniatura del Coricancha del Cusco, donde hoy se levanta la iglesia de Santo Domingo. Esas paredes semicirculares de piedra finamente encajada constituían el mayor de los orgullos de los arquitectos incas y se las reservaban a sus centros ceremoniales principales.

Pachacútec construyó Machu Picchu para visitarlo periódicamente, desarrollar ceremonias y cálculos astronómicos. Durante sus ausencias, el sitio estaba al cuidado de un conjunto de servidores, cuyos restos y ajuares funerarios acaban de ser devueltos por la Universidad de Yale. Entre otros, destacan pequeñas campanitas, de uso personal, y también sahumerios muy gastados. Ambos objetos nos permiten imaginar las fiestas rituales de los incas, marcadas por inciensos, olores aromáticos y ritmos musicales.

A 100 años de Hiram Bingham, el público conoce poco de la historia de Machu Picchu. Bien valdría la pena esta celebración para difundir su conocimiento científico, que obviamente contradice las absurdas leyendas que esparció, desde el primer momento, su supuesto descubridor científico.

Fuente: Diario La República (Perú). Mié, 06/07/2011.

Recomendado:

Análisis de la estructura de Machu Picchu. Constructores de "estructuras líticas sismorresistentes, que conjugan la biodiversidad natural de su entorno".

domingo, 3 de julio de 2011

Historia de los afroestadounidenses. George Washington Williams y George Washington Carver, forjadores negros de la nación norteamericana.

Dos George Washington y UNA CASA BLANCA

El 4 de julio se conmemora el aniversario 235 de la independencia de los Estados Unidos. En las lides libertarias, y luego en la construcción y unificación de esta nación, los afroamericanos jugaron un importante papel.

Por: Maruja Muñoz Ochoa. Investigadora de la cultura afroperuana

Se estima que al menos cinco mil soldados negros lucharon en el bando patriota por la libertad de los Estados Unidos. Baron von Closen, del ejército francés de Rochambeau en Yorktown, escribió en sus memorias: “Una cuarta parte de ellos [el ejército estadounidense] son negros, alegres, seguros y robustos.”

Este año en su discurso por el Mes Nacional de la Historia Afro, que giró en torno la contribución de la población negra en la guerra civil, el presidente Barack Obama expresó: “Decenas de miles de afroestadounidenses se alistaron en el Ejército y la Armada de Estados Unidos, haciendo extraordinarios sacrificios para ayudar a unificar un país fracturado y liberar a millones de la esclavitud. Los afroestadounidenses han fortalecido nuestro país al encabezar las reformas, superando obstáculos y rompiendo barreras”. Dos de estos héroes llevaron el nombre del primer presidente de Estados Unidos: George Washington.

El historiador

Tras participar en la guerra civil americana, George Washington Williams marchó a México, donde se alistó para combatir a Maximiliano I. Regresó a su país en 1867, estudió leyes en la Universidad Howard, exclusiva para afroestadounidenses, y al graduarse fue ordenado ministro de la Iglesia Institución Teológica Newton. Fue el primer diputado negro en la Cámara de Representantes de Ohio y escribió pioneros textos históricos sobre la población negra de su país: en “The History of the Negro Race in America 1619-1880” (La historia de la carrera negra en América 1619-1880) y “A History of the Negro Troops in the War of Rebellion” (La historia de las tropas negras en la guerra de rebelión) recoge testimonios de abolicionistas y combatientes de la guerra civil.

Cronista en el Congo

Interesado en el proyecto de creación del Estado Libre del Congo, este otro George Washington viajó al África y descubrió las atrocidades perpetradas contra los nativos de la zona.

Mediante una serie de artículos periodísticos y su famosa “Carta abierta a su serena majestad Leopoldo II, rey de los belgas y soberano del Estado Independiente del Congo”, él se convirtió en el primer occidental en revelar al mundo el trato brutal de los belgas contra los congoleños.

Washington Williams Falleció en circunstancias extrañas durante una escala en Inglaterra que hizo el barco que lo transportaba de regreso a Norteamérica.

Da Vinci afro

George Washington Carver tenía una semana de nacido cuando fue secuestrado, junto con su madre y una hermana. Según la colección histórica “Shapers of America” (Forjadores de América), de Richard Rennert, el amo de este otro George Washington y de su familia fue Moses Carver, un alemán afincado en Missouri. Tras el secuestro, el alemán contrató al deportista John Bentley para que buscara a sus esclavos. Cuando los ubicó, el pequeño estaba moribundo y su madre y hermana habían fallecido. El propio Carver negoció con los maleantes, recuperó al bebe a cambio de un caballo y lo adoptó para que recibiera instrucción.

En 1891, por su talento e inteligencia, logró ingresar a la Facultad de Botánica de la Universidad Estatal de Iowa. Fue el primer estudiante negro en la historia de ese centro. George Washington Carver se convirtió en un reputado profesor, investigador e inventor. Revolucionó la agricultura con técnicas para aprovechar mejor el suelo y desarrolló la variedad de algodón híbrido de Carver. Del maní obtuvo más de 300 productos, entre alimenticios (aceite, harina y queso) e industriales (tintes, jabones y plásticos). Del camote extrajo pegamento y caucho sintético, entre otros casi cien productos. Con tierra y aceite de soya desarrolló pigmentos azules, purpúreos y rojos con los que pintó varios cuadros que fueron premiados. La Real Sociedad de las Artes de Londres lo nombró socio de honor en 1917 por la excelencia de sus pinturas.

En 1939 recibió la medalla Roosevelt por su sobresaliente contribución a la agricultura del sur. En la medalla figuraba la inscripción: “Para un humilde científico que busca la dirección de Dios y un libertador para los hombres de la raza blanca así como la negra”. La prensa norteamericana lo bautizó como el Leonardo Negro, al compararlo con Leonardo da Vinci.

Alcanzó fama y los empresarios, industriales y hasta presidentes de su país lo buscaban para consultarle sobre temas científicos, tecnológicos y económicos. Henry Ford fue su gran amigo y como un homenaje construyó en su museo particular una réplica de la cabaña donde nació Carver. Cada 5 de enero –día de su muerte– se conmemora en Estados Unidos el Día de Reconocimiento de George Washington Carver.

La ciudad de la Casa Blanca

“Científicos e inventores negros”, libro de Publicaciones BIS (Reino Unido), sostiene que miles de ciudadanos afroestadounidenses han contribuido al desarrollo mundial, sin recibir reconocimiento. Benjamin Banneker, por ejemplo, resalta por ser astrónomo, inventor y matemático, pero nunca se recuerda que diseñó, ni más ni menos, Washington D.C., la capital de los Estados Unidos.

Fue en 1791 que los padres de Norteamérica –George Washington y Thomas Jefferson– le solicitaron al arquitecto francés Pierre Charles L’Enfant el trazado de los planos de Washington D.C. Al año siguiente, L’Enfant, cansado de los frecuentes altercados con las autoridades municipales, renunció y se llevó sus planos. Fue Benjamin Banneker, su asistente negro, que conocía esos planos de memoria, quien los recreó. Así, se convirtió en el verdadero diseñador de la ciudad de la Casa Blanca, que hoy alberga a un afrodescendiente.

Fuente: Diario El Comercio, suplemento cultural "El Dominical". 3 de Julio del 2011.

Historia de la desintegración de antiguas colonias y países independientes. Divisionismo y Unionismo de las naciones y países.

"¿Nueva Confederación Peruano-Boliviana? "

Por: Isaac Bigio (Internacionalista)

El presidente electo del Perú antes de asumir oficialmente el cargo estuvo en La Paz donde declaró que él quisiera hacer renacer a la Confederación Peruano-Boliviana de 1836-39.

Este planteo, así como otros referentes a política externa, estuvo ausente en el debate electoral presidencial. Sin embargo, en caso de pasar de ser un deseo a empezarse a buscar implementarse ello implicaría generar una tendencia unionista contrapuesta a la del mundo actual.

Hasta la fecha la dinámica de Hispanoamérica no ha sido la de reunificar diversas repúblicas sino a una mayor fragmentación. Del México postcolonial de 1821 se le escindió la federación centroamericana que poco después se fragmentó en 5 nuevas repúblicas, y luego Texas pidió su independencia para que ésta y más tarde el norte mexicano sean anexados a EE.UU.

En 1830 la Gran Colombia se dividió entre Venezuela, Ecuador y Colombia (de la cual en 1903 se escindiría Panamá). Los intentos de mantener unido al antiguo Virreinato de la Plata han fracasado como también toda posibilidad de unir a las antiguas colonias españolas del Caribe.

La isla Española hoy está escindida entre las repúblicas dominicana y haitiana. Las Antillas españolas fueron capturadas por EE.UU. en la guerra de 1898 dejando luego que Cuba se independizase, aunque una zona de ésta (Guantánamo) y Puerto Rico siguen bajo administración de Washington.

La tendencia a la atomización se ha exacerbado en el resto de las Antillas.

La Federación de las Indias Occidentales de 1958-62 dio paso a 14 países (la mayoría bajo el reinado de Elizabeth II, aunque sólo 4 como sus semiautónomas dependencias). Las Indias Occidentales Holandesas se han ido fragmentando a medida que la mayor parte de las 6 islas que las componen han votado por su separación.

A nivel mundial, por un lado, hay una tendencia a conformar bloques regionales pero, por otro, a la de la fragmentación de los Estados. Hasta hace medio siglo, la mayoría de los 54 países del África estuvieron unidos bajo la administración de Francia o Gran Bretaña.

En el Asia occidental al menos 8 nuevos países surgieron en la descolonización. La antigua India británica está hoy dividida en 5 repúblicas y la Indochina francesa en 3.

Desde hace 2 décadas las 3 federaciones "socialistas" de Europa del Este se han atomizado dando paso a 23 nuevos miembros de las Naciones Unidas, mientras que hay otros más que piden entrar a ésta.

Países que pueden reclamar un pasado nacional común (como Austria y Alemania o varios de Arabia) siguen separados. Los intentos de Libia, Egipto o Siria de unificarse entre ellos o con otros vecinos han colapsado.

Países como Gambia, Suazilandia, Mónaco, San Marino o Vaticano, pese a estar enclavados dentro de una nación mucho más grande, han persistido en mantener su independencia.

Tres excepciones a esa regla son las reunificaciones de Vietnam, Alemania y Yemen, aunque estos 3 casos son los de naciones históricas que mantuvieron una temporal división debido a que distintas partes de su territorio optaron por modelos socioeconómicos diferentes durante la Guerra Fría.

Fuente: Diario Correo (Perú). 29/06/11.

viernes, 1 de julio de 2011

Concepto de Fascismo. Distinción entre Autocracias y regímenes fascistas. El fenómeno del totalitarismo, y las ideologías fascistas.

El fujimorismo: autocrático sí, fascista no

Por: Ariel Segal (Internacionalista)

En su reciente artículo “La derrota del fascismo” (LR, 20/6/11), Mario Vargas Llosa califica de “fascista” al fujimorismo y como alguien que se ha dedicado a estudiar el fenómeno del totalitarismo, y las ideologías fascistas, pienso que es bueno señalar mi discrepancia con esa definición y utilizar la más correcta: autocracia.

Este desacuerdo no me parece solo parte de un debate teórico, ya que la distinción de qué tipo de tiranía enfrenta una sociedad puede ser determinante para derrocarla antes de que los ciudadanos de un país se vean sometidos a un totalitarismo difícil de extirpar. No fue lo mismo sacar del poder a Fujimori o, incluso, a Pinochet, a quien se le obligó a aceptar un referéndum, que intentar salir de regímenes fascistas como los de Hitler y Mussolini, e incluso la ex Unión Soviética, que tuvo una larga y agónica implosión.

El origen del término “fascismo” surgió en Italia en los años 20 del siglo pasado y fue adoptado por el dictador Mussolini, quien en el texto llamado La Dottrina del Fascismo, junto a su ideólogo Giovanni Gentile afirmaron que “para el fascismo todo está dentro del Estado y nada humano o espiritual existe ni tiene valor fuera del Estado, en ese sentido el fascismo es totalitario”. El régimen de Hitler en Alemania consagraría esta realidad con un sistema totalitario que no solo copó las instituciones políticas y económicas de la nación, sino también todas las esferas de la sociedad, convenciendo a las masas a entregarse a la causa de una ideología racial.

El Estado totalitario fascista propone la creación del hombre-masa conducido por un líder mesiánico y no hace distinción entre la esfera pública y privada. Por eso, a diferencia de una dictadura, no solo quien se opone al gobierno sufre de represión o persecución, sino cualquiera que se atreva a hacer algo contra los valores del “hombre nuevo” que se plantea crear. Estoy seguro de que MVLL conoce el tema, y sabe que el fascismo es una ideología corporativista, por lo que se opone a las doctrinas del liberalismo político y económico. Cuando señala que el régimen de Fujimori-Montesinos fue popular y tuvo apoyo de la clase empresarial por su política de libre mercado, sin darse cuenta se contradice; y cuando indica que también fue muy popular en los sectores rurales y lumpen “ganados mediante políticas asistencialistas de repartos y dádivas”, no precisa que eso también ocurre en gobiernos populistas, como el de Lázaro Cárdenas en México, Perón en Argentina o Velasco Alvarado en el Perú; todos autócratas, por el origen o su estilo de gobierno, pero no necesariamente fascistas.

Concuerdo en que el régimen Fujimori-Montesinos durante ocho años, violó los DDHH, acaparó los medios, se vinculó al narcotráfico, perpetuó masacres contra civiles y manipuló la Constitución y las leyes al servicio de una cúpula corrupta que intentó perpetuarse en el poder. Todo esto tipifica, ciertamente, a un Estado criminal y dictatorial, pero no fascista, puesto que si bien todo lo anterior puede ser parte de este tipo de régimen, el fascismo implica muchas otras características como: sistema de partido único con una ideología adoptada casi como si se tratase de una doctrina religiosa, lo cual se difunde no solo por medio de la propaganda sino del adoctrinamiento sistemático, sobre todo de niños y jóvenes; concepción totalitaria y corporativista del Estado; xenofobia y discriminación a minorías étnicas, religiosas y nacionales; expansionismo y militarismo, lo cual conlleva a un nacionalismo exacerbado que identifica a la tierra, al pueblo y al Estado con el partido y su líder; culto a la personalidad del caudillo; visión de una sociedad utópica perfecta con “un hombre nuevo” con un pensamiento único, sumiso al régimen totalitario.

Quizá MVLL ha caído en la tentación de calificar a la dictadura de Fujimori de neofascista porque el ex dictador fue de derecha, y como él mismo lo expresa, el fascismo “es una palabra que ha sido usada con tanta ligereza por la izquierda, más como un conjuro o un insulto contra el adversario que como un concepto político preciso…”. ¡Y es cierto! Solo a partir de los años 60, pensadores como Hannah Arendt y Raymond Aron, entre otros, desmontaron el hábito de categorizar únicamente a regímenes de derecha como fascistas, al demostrar que, en la práctica, la URSS, China comunista, Cuba, etc., también tenían este modelo político.

Pienso que es pertinente ahondar en un debate que permita distinguir un tipo de tiranía de otra porque el diagnóstico correcto que distingue al abuso de poder de la autocracia, y de ésta al fascismo, puede hacer la diferencia entre estar a tiempo o no de detener a gobiernos con tentación totalitaria como los que hoy, con vestimentas “revolucionarias”, aún proclaman eslóganes que incluyen a la “muerte” como un valor fundamental.

No tengo la respuesta ni tampoco la requiero de don Mario. Simplemente, creo útil ahondar en un debate que permita distinguir un tipo de tiranía de otra, no solo por razones históricas, como ocurre ahora en España a propósito del apasionado debate sobre la naturaleza del régimen de Francisco Franco luego de que la Academia de la Historia lo definiera como dictatorial y no totalitario, sino porque estoy convencido de que el diagnóstico correcto, que distingue al abuso de poder de la autocracia y de ésta al fascismo, puede hacer la diferencia entre estar a tiempo o no de detener a gobiernos con tentación totalitaria que actualmente, como hicieron los fascistas de la falange española que apoyó a Franco, proclaman: “¡Viva la muerte!”.

Fuente: Diario La República (Perú). Vie, 01/07/2011.

Estudios de etnicidad y género en el Perú. Entrevista a Maribel Arrelucea: "Nuestra historia es política-militar-masculina".

A reescribir la historia

Por: Marco Fernández

“Las mujeres somos las indicadas para asaltar la historia”, dice la historiadora Maribel Arrelucea Barrantes, quien el martes 21 de junio dictará la conferencia “Afroperuanas: estereotipos y realidades” en el Británico de Miraflores.

Como parte del festejo en reconocimiento al aporte cultural de los afroperuanos, Maribel Arrelucea Barrantes se une como conferencista para tratar el tema de los estereotipos sobre las afrodescendientes en el Perú. Gran parte de su conocimiento acerca de este tema podemos encontrarlo en su libro “Replanteando la esclavitud. Estudios de etnicidad y género en Lima borbónica” (Cedet, 2009), que desde su título nos enseña (“Replanteando”) que la historia se encuentra en constante reescritura. En su libro, habla de seres de carne y hueso con nombre propio, influenciada por Alberto Flores-Galindo, quien, a decir de Arrelucea, es el primero que nos muestra a personajes con nombre propio.

—Usted dice que Tito Flores-Galindo ve que entre los grupos étnicos indios y afroperuanos hay mucha violencia, que usted no ve.

—Creo que la razón fundamental por la que él tiene una mirada muy violenta de las sociedades limeñas es por las fuentes que utiliza, que son básicamente judiciales.

—¿Como leer solo las páginas policiales de los periódicos?

—Sí. Él observa, por ejemplo, el caso de los pescadores de Lima que por su mismo trabajo tenían comunidades muy cerradas. En cambio, él no observa al indio de la ciudad, que se vincula más a la sociedad; es muy diferente del indio de comunidad. Esa mirada tan violenta a la ciudad marca sus páginas. Lo que más le sale a él, lo mejor que pinta es la población esclava de Lima, porque te muestra personas de carne y hueso, con nombre propio. Eso me ha influenciado, el buscar personas, encontrar la lógica de cómo las personas viven teniendo encima la carga racial, los discursos estamentales (donde cada cual ocupa su lugar en la sociedad).

—Dice usted que debemos erradicar el concepto de los hombres como héroes capaces de acciones sobrenaturales.

—Una cosa que yo critico mucho son los discursos históricos en los textos escolares. Nuestra historia es política-militar-masculina. Nuestra lista de héroes es larguísima, especialmente de la Guerra con Chile; es un patriotismo enfermizo, porque enfatizamos mucho al héroe perdedor, que al final de cuentas no gana batallas. Como Bolognesi.

—Los intelectuales han pecado de machismo.

—Cuando hay intelectuales mujeres, las minimizan o las colocan por debajo. Cuando entré a trabajar a la Pre San Marcos, me pidieron que me maquille, que use tacos, que use traje sastre… ¿Por qué tengo que imponerme por elementos externos? La ropa, el maquillaje, el moño… todo eso tiene que ver con nuestros estereotipos de lo que es una mujer.

—Estereotipos… de eso trata la conferencia que dará este martes. ¿Qué propone?

—Lo que me interesa es mostrar cómo se construyen esas imágenes estereotipadas sobre la mujer negra, que, se dice, es libertina y lujuriosa y, al mismo tiempo, buena lavandera, cocinera, bailarina, y ver el proceso histórico de cómo se va consolidando esa imagen.

—¿De dónde toma usted la idea de que los afroperuanos son considerados como analfabetos y pobres?

—De las encuestas, del racismo de las noticias, de los comentarios en blogs, de los chistes cotidianos… He viajado y hecho trabajo de campo en diversos lugares…

—¿El “Negro Mama”, del comediante Jorge Benavides?

—Yo veía al Negro Mama y me reía. Luego analicé el porqué y me di cuenta de que reforzaba todos los estereotipos que tenemos sobre la población afro, por más que uno diga “yo no soy racista”, es algo que hemos heredado. Y yo soy afrodescendiente, por el lado de mi padre. Yo creo que el gran reto es hacer humor en el Perú sin reforzar estereotipos. Aunque hay que cosas interesantes en la obra de Benavides: el Negro Mama no es malo…

—Pero volvamos a las mujeres; hay que situarlas en el lugar, rescatarlas del olvido. ¿Cómo?

—Hay varios frentes para trabajar. Un primer frente es volver a escribir la historia. Es el papel de las intelectuales… y de los intelectuales. Así como los afros y los amazónicos deben asaltar el campo intelectual, pensar desde adentro, a partir de una mirada interior, creo que las mujeres somos las indicadas para asaltar la historia. Escribirla incluyéndonos. Creo que eso también puede partir de historiadores; el caso es tener la sensibilidad y la mirada para hacerlo.

Fuente: Diario La Primera (Perú). 19 de junio del 2011.