jueves, 10 de febrero de 2011

Los Hermanos Musulmanes (1930) movimiento no violento, legalista y anticolonialista. Egipto y el proceso de liberalización en la región árabe.

La Turquía democrática es el modelo

Por: Tariq Ramadan. Profesor de Estudios Islámicos Contemporáneos en Oxford.

Los sectores jóvenes de los Hermanos Musulmanes están fascinados con la experiencia turca. Conectan así con el fundador de la cofradía, Al Bana, que rechazaba la violencia y admiraba el parlamentarismo británico.

Cuando las manifestaciones masivas se iniciaron en Túnez, ¿quién iba a pensar que el régimen de Ben Ali se vendría abajo tan rápido? ¿Quién podía prever que Egipto no tardaría en asistir a una protesta popular tan inaudita? Se ha derribado una barrera y nada volverá a ser lo mismo. Es bastante probable que, dada la centralidad de Egipto y su importancia simbólica, otros países sigan la senda. ¿Pero cuál será el papel de los islamistas después del derrumbe de las dictaduras?

Durante décadas, la presencia de los islamistas ha justificado la aceptación por Occidente de las peores dictaduras en el mundo árabe. Y fueron estos mismos regímenes los que demonizaron a sus oponentes islamistas, sobre todo a los Hermanos Musulmanes egipcios, que históricamente representan el primer movimiento de masas bien organizado y con influencia política del país. Durante más de 60 años, los Hermanos, ilegales pero tolerados, han demostrado una gran capacidad de movilización popular en las elecciones relativamente democráticas en las que ha participado, aquellas que han elegido, entre otros, a representantes sindicales o profesionales, concejales o parlamentarios. ¿Son los Hermanos Musulmanes el poder emergente en Egipto y, de ser así, qué podemos prever de una organización como la suya?

De Occidente hemos acabado por esperar análisis superficiales del islam político y, en concreto, de los Hermanos Musulmanes. Sin embargo, no solo el islamismo es un mosaico de tendencias y facciones divergentes, sino que sus múltiples y diversas facetas han ido surgiendo a lo largo del tiempo para responder a cambios históricos. Los Hermanos Musulmanes, que comenzaron su andadura en la década de 1930 en forma de movimiento no violento, legalista y anticolonialista, proclamaron la legitimidad de la resistencia armada contra el expansionismo sionista que se estaba produciendo en Palestina durante el periodo anterior a la II Guerra Mundial.

Entre 1930 y 1945, los textos de Hasan al Bana, fundador de la hermandad, demuestran que se oponía al colonialismo y que criticaba enérgicamente a los gobiernos fascistas de Alemania e Italia. Al Bana, que rechazaba el uso de la violencia en Egipto, aunque la consideraba legítima en Palestina como modo resistencia frente a las actividades terroristas de los grupos Stern e Irgún, creía que el parlamentarismo británico representaba el modelo más cercano a los principios islámicos. Su objetivo era la creación de un "Estado islámico" basado en una reforma gradual que se iniciaría con un plan de educación popular y con programas sociales de amplio alcance. Fue asesinado en 1949 por el Gobierno egipcio, por orden del ocupante británico.

Tras la revolución de Gamal Abdel Nasser de 1952, el movimiento sufrió una violenta represión y varias tendencias distintas surgieron en su seno. Radicalizados por la experiencia de la cárcel y la tortura, algunos de sus miembros (que acabarían por abandonar la organización) llegaron a la conclusión de que había que derribar el Estado a toda costa, aunque fuera violentamente. Otros siguieron ateniéndose al reformismo gradual de los inicios.

Muchos de los integrantes de la hermandad se vieron obligados a exiliarse: algunos en Arabia Saudí, donde recibieron la influencia de la ideología literalista saudí; otros, en lugares como Turquía e Indonesia, países mayoritariamente musulmanes en los que coexistían comunidades muy distintas. Por otra parte, otros se asentaron en Occidente, donde entraron directamente en contacto con la tradición europea de las libertades democráticas.

Hoy en día los Hermanos Musulmanes beben de todas esas visiones. Pero los líderes del movimiento ya no representan las aspiraciones de los más jóvenes que, mucho más abiertos al mundo y deseosos de promover reformas internas, están fascinados con el ejemplo turco. Detrás de la fachada de unidad y jerarquía, operan influencias contradictorias. Nadie puede decir en qué dirección irá el movimiento.

Los Hermanos Musulmanes no lideran la efusión que está derribando a Hosni Mubarak. Los Hermanos Musulmanes y el conjunto de los islamistas no representan a la mayoría. No cabe duda de que esperan participar en la transición democrática cuando Mubarak haya partido, pero nadie puede decir qué facción acabará imponiéndose. Entre los literalistas y los partidarios de la vía turca todo es posible, ya que la hermandad ha evolucionado de forma considerable durante los últimos 20 años.

Ni Estados Unidos ni Europa, por no hablar de Israel, permitirán fácilmente que el pueblo egipcio haga realidad su sueño de alcanzar la democracia y la libertad. Las consideraciones estratégicas y geopolíticas tienen tal peso que el movimiento reformista será objeto, y ya lo está siendo, de un minucioso seguimiento por parte de organismos estadounidenses, en colaboración con el Ejército egipcio, que, sirviéndose de prácticas dilatorias, ha asumido el crucial papel de mediador.

Al optar por colocarse detrás de Mohamed el Baradei, cabeza visible de quienes se manifiestan contra Mubarak, los líderes de los Hermanos Musulmanes han hecho ver que no es momento de destacarse y plantear exigencias políticas que pudieran asustar a Occidente, e incluso al propio pueblo egipcio. El lema es: prudencia. El respeto a los principios democráticos exige que todas las fuerzas que rechacen la violencia y acaten el Estado de derecho participen en igualdad de condiciones en el proceso político. Los Hermanos Musulmanes deben integrarse en el proceso de cambio, y así lo harán si llegara a establecerse un Estado mínimamente democrático.

Ni la represión ni la tortura han logrado eliminar a la hermandad, más bien al contrario. El debate democrático y el intercambio de ideas han sido los únicos factores que han influido en la evolución de gran parte de las tesis islamistas más problemáticas, que van desde la interpretación de la sharía hasta el respeto a la libertad y la defensa de la igualdad. Solo mediante el intercambio de ideas, no mediante la tortura y la dictadura, podremos encontrar soluciones que respeten la voluntad popular. El ejemplo de Turquía debería ser motivo de inspiración.

Occidente continúa utilizando la "amenaza islamista" para justificar su pasividad y el apoyo descarado a las dictaduras. Cuando la resistencia contra Mubarak subió de tono, el Gobierno israelí pidió repetidamente a Washington que respaldara a la junta militar egipcia. Mientras, Europa optó por sentarse a esperar.

Ambas actitudes son reveladoras: al fin y al cabo, frente a la defensa de los intereses políticos y económicos, poco peso tiene apoyar de boquilla los principios democráticos. Estados Unidos prefiere dictaduras que garanticen acceso al petróleo y dejen a los israelíes continuar su lenta colonización, antes que representantes populares creíbles que quizá no permitan el mantenimiento de esas situaciones.

Citar las voces de peligrosos islamistas para justificar que no se preste atención a las voces del pueblo es una actitud tan corta de miras como ilógica. Durante las Administraciones de Bush y de Obama, EE UU ha sufrido una gran pérdida de credibilidad en Oriente Próximo, y lo mismo puede decirse de Europa. Si los estadounidenses y los europeos no reevalúan sus políticas, puede que otras potencias de Asia y Sudamérica se inmiscuyan en su compleja estructura de alianzas estratégicas. En cuanto a Israel, que ahora se ha situado como amigo y protector de las dictaduras árabes, su Gobierno podría llegar a darse cuenta de que éstas solo están comprometidas con su política de ciega colonización.

El impacto regional de la retirada de Mubarak será enorme, pero es imposible predecir cuáles serán sus consecuencias. Después de las revoluciones tunecina y egipcia, el mensaje político está claro: con protestas masivas no violentas, cualquier cosa es posible y ya ningún Gobierno autocrático está del todo seguro.

Presidentes y reyes sienten la presión de este histórico punto de inflexión. El malestar ha llegado a Argelia, Yemen y Mauritania. También deberíamos fijarnos en Jordania, Siria e incluso Arabia Saudí. Esta preocupante situación de inestabilidad es al mismo tiempo muy prometedora. El mundo árabe está despertando con dignidad y esperanza. Los cambios auguran tiempos de esperanza para los auténticos demócratas y problemas para quienes sacrificarían los principios democráticos por mor de sus cálculos económicos y geoestratégicos. La liberación de Egipto parece solo el principio. ¿Quién será el siguiente?

Entre los musulmanes hay una masa crítica que apoyaría esa necesaria revolución surgida en el centro. Al final, únicamente las democracias que incorporen a todas las fuerzas políticas no violentas podrán llevar la paz a Oriente Próximo; una paz que también deberá respetar la dignidad de los palestinos.


Tariq Ramadan es profesor de Estudios Islámicos Contemporáneos en Oxford. Ramadan es nieto de Hasan al Bana, que en 1928 fundó los Hermanos Musulmanes. © 2011 Global Viewpoint Network; dist. by Tribune Media Services. Traducción de Jesús Cuéllar Menezo.

Fuente: Diario El País (España). 10/02/2011.
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miércoles, 9 de febrero de 2011

Historia de la influencia árabe en el idioma castellano o "español".

Nuestras raíces árabes

Por: Isaac Bigio (Internacionalista)

Hoy, cuando el mundo vive pendiente de los sucesos en los países árabes, es bueno recordar la gran herencia que estos pueblos han dejado sobre los hispanos.

Si bien el español y el portugués son las lenguas más habladas derivadas del latín, el idioma vivo que más ha influido en ambos ha sido el árabe. El latín, que hoy carece de hablantes nativos, fue hablado en Iberia desde alrededor de 200 a.C. hasta 400 años d.C.

Sin embargo, antes y después de la conquista romana, en esa península se asentaron varios pueblos de lenguas semitas emparentadas o afluentes del árabe. Antes de Roma estuvieron fenicios y cartaginenses y después de 2 a 3 siglos de que los godos germánicos echaran a los romanos de Iberia, esta península pasó a conocer 8 siglos de reinos árabes.

Los moros crearon la primera gran civilización nativa de España. Los cristianos que eran tolerados por el Islam se arabizaron haciendo que ellos hayan sido el único pueblo de lengua latina que haya escrito su idioma en alfabeto árabe y no latino (y, además, con un 40% de sus palabras importadas del oriente).

Si bien la reconquista católica proscribió al árabe y extirpó a todos los musulmanes y judíos, el árabe ha impregnado al español y al portugués mucho más que otras lenguas nativas de Iberia (como celtas o vascos), que las que trajeron los germánicos, que las que se interrelacionaron con ésta (como las de los incas, aztecas, africanos o asiáticos) o que el inglés (que hoy se escucha en gran parte de los colegios, películas y series de Tv.).

Es más, el castellano del sur de España se diferencia del norte, así como el portugués del gallego y el valenciano del catalán, en parte debido a que los dialectos meridionales mantuvieron una mayor influencia mora.

Hoy hay más de un millar de palabras claves del español que son de raíz árabe, las mismas que hablamos u oímos cientos de veces al día.

Colocaremos una selección de éstas empezando con palabras que nunca faltan en una conversación como "hasta" o "he", (aunque algunos creen que también deberían incluir a "usted" o "el"). Cientos de vocablos castellanos que empiezan con "al" ("él" o "la" en árabe) comparten ese mismo origen.

Palabras de raíz árabe son lugares donde vivimos como "aldeas" o "barrios"; de quienes han construido nuestras viviendas ("albañiles") o varios de sus utensilios de "adobe" ("alfareros"); de varias de las cosas o materiales que componen éstas como "alacena", "alcantarilla", "alfombra", "azotea", "alambique", "alcoba", "almohada", "alquitrán", "adoquines", "banca", "baño", "diván", "laca", "latón", "tabique", "enchufes" o "zaguán", o diversos implementos que usamos en ésta como "baldes", "jarras" o "tazas".

Cuando todos los días "almorzamos" debemos recordar que ese vocablo, al igual que el del "aceite" con el que se cocina y de otras cosas que comemos, son de raíz árabe: "aceituna", "acelga", "ajonjolí", "albóndiga", "alcahuete", "alcachofa", "alfajor", "alfalfa", "algarrobo", "azafrán", "bellota", "espinaca", "gazpacho", "sandía" o "zanahoria". Lo mismo acontece con 3 acompañantes de numerosos platos: "arroz", "fideo" y "mazorca".

Este último es un producto mesoamericano que llegó a España después de que de allí habían sido expulsados los moros. No obstante, se le bautizó con un vocablo de dicha raíz al igual que otras cosas típicas de las Américas como "guacamayo", "cerbatana" o "calabaza".

Fuente: Diario Correo (Perú). 08 de Febrero del 2011.

Recomendados:

Historia de la presencia e influencia Árabe en el Perú.

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Egipto y Jordania y los cambios que podrían alterar los equilibrios existentes en Medio Oriente. Entrevista a Noam Chomsky.

Opina Chomsky sobre Egipto y Jordania

Por: Guillermo Giacosa (Periodista)

La periodista Amy Goodman entrevistó a Noam Chomsky sobre Egipto y Jordania, países donde están ocurriendo cambios que podrían alterar los equilibrios existentes en Medio Oriente. Dice Chomsky: “lo que está pasando es espectacular. El coraje y el compromiso de los manifestantes no se olvidarán y tendrán consecuencias: abrumaron a la Policía, tomaron la plaza Tahrir y siguen allí pese a los grupos mafiosos de Mubarak. El Gobierno organizó esas bandas para tratar de expulsar a los manifestantes o para generar una situación en la que el ejército pueda decir que tuvo que intervenir para restaurar el orden e instalar algún gobierno militar. Es difícil predecir qué va a pasar. EE.UU. sigue su libreto habitual. Ha habido muchas veces en las que un dictador 'cercano’ perdió el control o estuvo en peligro de hacerlo. Hay una rutina estándar: seguir apoyándolo tanto tiempo como se pueda; cuando se vuelva insostenible –especialmente, si el ejército se cambia de bando–, dar un giro de 180 grados y decir que siempre estuvieron del lado de la gente, borrar el pasado y después hacer todas las maniobras necesarias para restaurar el viejo sistema pero con un nuevo nombre. Presumo que eso es lo que está pasando ahora. Están viendo si Mubarak se puede quedar. Si no aguanta, pondrán en práctica el libreto”.

Sobre la reacción de Obama expresó: “Cuidadosamente, Obama no dijo nada. Mubarak también estaría de acuerdo con que debe haber una transición ordenada. Nuevo gabinete, arreglos menores en el orden constitucional. Está haciendo lo que los líderes norteamericanos generalmente hacen. EE.UU. tiene un poder abrumador allí. Egipto es el segundo país que más ayuda militar y económica recibe de Washington. Israel está en primer lugar. El mismo Obama se mostró muy a favor de Mubarak. En el famoso discurso en El Cairo, el presidente estadounidense dijo: “Mubarak es un buen hombre. Ha hecho cosas buenas. Mantuvo la estabilidad. Seguiremos apoyándolo porque es un amigo”.

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Amy Goodman entrevistó a Chomsky sobre Egipto y Jordania, países donde están ocurriendo cambios que podrían alterar los equilibrios existentes en Medio Oriente. Dice Chomsky, luego de recordar que Obama afirmó que Mubarak era un amigo: “Mubarak es uno de los dictadores más brutales del mundo. No sé cómo después de esto alguien pudo haber tomado en serio los comentarios de Obama sobre derechos humanos. Pero el apoyo ha sido muy grande. Los aviones que están sobrevolando la plaza Tahrir son, por supuesto, estadounidenses. EE.UU. es el principal sostén del régimen egipcio. No es como en Túnez, donde el principal apoyo era Francia. EE.UU. es el principal culpable en Egipto y también Israel, que junto con Arabia Saudita fueron los que prestaron apoyo al régimen cairota. Los israelíes estaban furiosos porque Obama no sostuvo más firmemente a Mubarak”. “Este es el levantamiento regional más sorprendente que puedo recordar. A veces lo comparan con Europa del Este, pero no es contrastable. Nadie sabe a lo que llevarán estos levantamientos. Los problemas por los que protestan son antiguos y no se resuelven fácilmente. Hay una pobreza tremenda, represión, falta de democracia y de desarrollo. Egipto y otros países de la región recién pasaron por el período neoliberal, que trajo crecimiento en los papeles junto con las consecuencias habituales: una alta concentración de la riqueza y de los privilegios, un empobrecimiento y una parálisis de la mayoría de la población. Y eso no se cambia fácilmente”. Y agregó a una pregunta que las revelaciones de Wikileaks solo confirmaron lo que ya se sabía.

Amy Godman le inquirió sobre Jordania: “En Jordania recién cambiaron al primer ministro. Fue reemplazado por un exgeneral que parece ser moderadamente popular o, al menos, no es tan odiado por la población. Pero esencialmente no cambió nada.”

En ambos casos 'gatopardismo’ puro: cambiar algo para que nada cambie. No siempre resulta. Ojalá esta sea una oportunidad para demostrarlo.

Fuente: Diario Perú 21. Lun. 07 feb '11 y Mar. 08 feb '11.

Recomendados:

Egipto, historia y geopolítica. Contexto y crisis del régimen político egipcio; efecto dominó en el mundo árabe.
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lunes, 7 de febrero de 2011

Elección de las diez mejores películas latinoamericanas de la década.




Dos filmes peruanos figuran entre las 10 mejores de América Latina

Consagración. Las películas peruanas Madeinusa (2005), de Claudia Llosa, y Contracorriente (2010), de Javier Fuentes-León, fueron elegidas entre las diez mejores películas latinoamericanas de la década, en base a una encuesta realizada en las últimas semanas entre internautas del portal El Latino de Estados Unidos, en el que también participaron críticos de cine de la región.

Otras de las películas latinoamericanas favoritas del público son la mexicana Amores perros (2000) de Alejandro González Iñarritu; la brasilera Ciudad de Dios (2002) de Fernando Meirelles, la chilena Machuca (2004), la ecuatoriana Crónicas (2004), la uruguaya El baño del Papa (2007), la colombiana Paraíso Travel (2008), la argentina El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, ganadora del premio Oscar 2010 a la mejor película extrajera.

El último lugar lo ocupa la cinta Diarios de motocicleta (Argentina, Chile, Perú, 2004), ganadora del Oscar a la Mejor Canción Original con Al otro lado del río y de varios premios internacionales en diferentes festivales. Esta cinta explora la juventud del fallecido líder Ernesto ‘Che Guevara’.

Fuente: Diario La República (Perú). Lun, 07/02/2011.

domingo, 6 de febrero de 2011

Julio Verne y Pedro Paulet: Genio creador y travesia de la Tierra a la Luna.


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PEDRO PAULET: Los viajes extraordinarios

Julio Verne dio sustento científico a varias antiguas fantasías humanas, como la de viajar al espacio. Muchos científicos definieron su vocación al leer sus relatos, uno de ellos fue Paulet (1874-1945)

Por: Álvaro Mejía*

Todo empezó con un cañón.

1883, Arequipa. Un niño observa la retirada de las tropas chilenas llevando sus cañones. Tiene en la mano un libro, “De la Tierra a la Luna”, en el que un grupo de artilleros, inactivos tras la Guerra de Secesión norteamericana, fabrican un cañón gigante, el Columbiad, para enviar a tres hombres, en una bala enorme, hacia la Luna.

Desde ese momento, los espíritus del escritor y el niño confluyen en un mismo sueño, hacer realidad los “Viajes extraordinarios”, en especial navegar por el espacio.

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Verne pronostica en su relato que la travesía interplanetaria se realizará desde los Estados Unidos, el país de los ingenieros. Al Perú le toca contribuir con una cuota en dinero para financiar la proeza. El niño, Pedro Paulet, quiere torcer la historia.

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El Perú de entonces no tiene los artilleros. Menos, una Sociedad del Cañón (Gun-Club). Y un lanzamiento así sería imposible: los tripulantes morirían achicharrados tras el disparo. El niño imagina entonces otra manera.

“En mi ciudad natal, edificada con lava de un antiguo volcán vecino, no hay miedo a mayores incendios, por lo que los cohetes son la obligada diversión en todas las fiestas. Desde pequeño aprendí a confeccionarlos, ataba algunas veces a sus ‘guías’ redecillas con objetos”, diría después, al evocar al volcán Misti, ligado también en sus recuerdos al mundo de Verne.

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A fines del siglo XIX, el joven Paulet va a estudiar Ingeniería a París. Verne, en el ocaso de su vida, vive en Amiens, a pocas horas en tren de la Ciudad Luz. No se sabe si llegaron a conocerse, pero en esos años el joven se convierte en depositario del legado del escritor.

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Entre 1895 y 1897, Paulet fabrica el primer motor-cohete de la historia. Aplica un combustible creado con melinita, un poderoso explosivo al cual Verne se refirió en “Ante la bandera” (1896). En 1902, como el pez-pájaro, que Verne idea en “Dueño del mundo”, Paulet firma los planos del avión torpedo, diseñado para navegar en el espacio y en las profundidades marinas.

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Hay extrañas coincidencias entre la vida de ambos genios. En 1895, mientras Paulet convierte su sueño en máquina, nace en París el cine. En 1902, cuando concibe el avión torpedo, Georges Méliès estrena “Viaje a la Luna”, el primer filme de ciencia ficción, una adaptación de la novela “De la Tierra a la Luna”.

Verne muere en 1905, y Paulet ya en Lima se inscribe en la Sociedad de Ingenieros del Perú,

dispuesto a poner sus inventos al servicio del país. Son tiempos de la Revolución Industrial y la humanidad tiene fe en los avances tecnológicos.

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Paulet intenta convencer al Perú de conquistar la Luna, pero no consigue apoyo para fabricar su nave. Demasiado adelantado a su época, busca ser respetado como científico. Quizá por eso, en su artículo “La guerra y la navegación aérea” (1909), toma distancia de “los escritores de fantasía quienes, siguiendo a Julio Verne, lanzaban en pleno cielo, sobre absurdas máquinas, a héroes de novela”.En 1910, cansado del rechazo, encarpeta su proyecto y vuelve a Europa. En 1927, en otro intento de convencer al Perú para fabricar el avión torpedo, publica sus creaciones en El Comercio, y recibe los reconocimientos de la Sociedad Astronáutica Alemana. De ese grupo, emerge el joven Werner von Braun que recoge el legado del ya anciano Paulet y envía al hombre a la Luna en el Apolo XI (1969), desde los Estados Unidos, cumpliendo la profecía de Verne.

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Si algo no anticipó Verne fue que el aporte peruano a la conquista espacial no sería con dinero, sino con el talento del genial Paulet.

El mar y más


En carta, de 1909, al ingeniero Teodoro Elmore, Paulet revela sus planes de construir un submarino. Antes que Bustamante y Rivero, propone que nuestro país reivindique una extensión de 200 millas marítimas.

Estableció que el Perú se divide en cinco regiones geográficas, una de ellas, el mar. Tesis superada por su alumno y amigo Javier Pulgar Vidal, autor de “Las ocho regiones naturales del Perú”.

(*) Vicepresidente de la ONG Círculo de Arena
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Fuente: Diario El Comercio, Suplemento "El Dominical". 6 de Febrero del 2011.
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sábado, 5 de febrero de 2011

Egipto, historia y geopolítica. Contexto y crisis del régimen político egipcio; efecto dominó en el mundo árabe.

Egipto: a mudar a Mubarak

Por: Isaac Bigio (Internacionalista)

Desde hace una semana cientos de miles de egipcios vienen saliendo a las calles pidiendo la dimisión del presidente Hosni Mubarak, en tanto que más de cien manifestantes han muerto.

Egipto es uno de los países más estratégicos del mundo. La cuna de una de las primeras civilizaciones humanas fue siempre el botín de todos los imperios del Medio Oriente y el Mediterráneo. Hoy es el centro de gravedad del mundo árabe, donde es tanto la nación más poblada como la más armada (y por EE.UU.).

Cuando en 1952 el coronel Nasser derrocó a la monarquía, él sentó uno de los pilares del nuevo nacionalismo tercermundista (cuyos herederos en América Latina fueron desde los socialistas militares tipo Velasco en Perú hasta los bolivarianos de Chávez).

Egipto se convirtió en el principal aliado soviético en el Medio Oriente e intentó unificarse con Siria y Libia, así como destruir a Israel. Tras el empate de la guerra árabe-hebrea de 1973, EE.UU. logra que Israel le devuelva territorios a Egipto a cambio de que este último le reconozca y vaya cambiando de ser pro Kremlin a convertirse en el mayor aliado occidental en el mundo árabe.

Sadat y luego Mubarak heredaron el sistema autoritario de gobierno basado en las FF.AA. de Nasser, pero haciendo que el régimen se reciclase de su inicial �antiimperialismo� a un cada vez mayor pro �americanismo�.

Gracias a este giro, Israel empezó a ser reconocido en la región mientras que EE.UU. pudo avanzar en el Medio Oriente para invadir Afganistán, derrocar a Hussein y querer aislar a Irán.

Hoy Egipto se encuentra en un dilema. Tras 3 décadas en el poder, el octogenario Mubarak parece tener los días contados. La posibilidad de ser reemplazado por su hijo Gamel se hacen agua. La población envalentonada por la caída de la dictadura tunecina, por las protestas antidictatoriales en Yemen, por los sucesos del vecino Sudán y por la ola de protestas en el mundo árabe, pareciera que no quiere retroceder hasta sacar a Mubarak.

Estos sucesos, que para muchos recuerdan la marea de movilizaciones que condujo a una caída de dominó de los partidos comunistas del este europeo en 1989, crea en Occidente una incertidumbre. Mientras hace 22 años la oposición euro-oriental pedía una democracia liberal pro occidental, en el mundo árabe ésta debe competir con el radicalismo islámico anti-EE.UU.

De allí que Washington pida una "transición gradual". Mubarak, mientras tanto, ha designado un nuevo primer ministro y su primer vicepresidente. De allí puede emerger un posible sucesor suyo que continúe con una forma del actual régimen.

El Premio Nobel El Baradei quiere lograr que el movimiento social genere un movimiento demo-liberal, pero Egipto es la patria de la "Hermandad Musulmana", el movimiento que ha influido en el Hamas palestino y en otros radicales mahometanos. Si Egipto cae en manos de estos sectores, ello le daría más fuerza al Hamas (que viene recobrando fuerza tras las revelaciones de que Al Fatah quería reducir aún más el futuro estado palestino), del Hizbola (quien acaba de imponer su propio gobierno en Líbano), y de Irán.

Fuente: Diario Correo (Perú). 01 de Febrero del 2011.

jueves, 3 de febrero de 2011

Las movilizaciones en Túnez y Egipto y el reconocimiento de las libertades políticas en el mundo árabe.

La nueva legitimidad árabe

Por: José María Ridao

Las revueltas populares que comenzaron con el gesto desesperado de Mohamed Buazizi, el humilde vendedor de fruta tunecino que se inmoló en protesta por la brutalidad de la policía, han logrado en breves semanas lo que las bombas y los atentados de los yihadistas no consiguieron en largos años de barbarie: un cambio radical en el panorama político árabe, con el dictador de Túnez derribado, el de Egipto convertido en un cadáver político y unas apresuradas reformas democráticas emprendidas por Gobiernos que, hasta la víspera, se declaraban cínicamente comprometidos en transiciones que, sin embargo, no avanzaban jamás en el reconocimiento de las libertades.

Esta formidable sacudida política llevada a cabo sin un solo disparo por parte de los manifestantes, sin una sola acción que pudiera empañar su causa, exige corregir la diplomacia hacia la región de las principales potencias mundiales, incluido Israel. Como también exige mandar al lugar que merece esa infame literatura de expertos y seudoexpertos que, tras los atentados del 11 de septiembre, colocaron bajo sospecha a millones de personas con el razonamiento, a la vez siniestro y estúpido, de que, por ser árabes, tenían que ser musulmanes; y de que, por ser musulmanes, tenían que ser islamistas; y de que, por ser islamistas, tenían que ser, cómo no, terroristas. ¡Tanta perspicacia intelectual para descubrir enemigos emboscados de Occidente entre hombres y mujeres que solo aspiraban a lo mismo que aspiran los hombres y mujeres de cualquier parte del mundo, al pan y a la libertad, y tanta ceguera para no ver que, en realidad, se trataba de víctimas de unos dictadores con los que Occidente había concluido el negocio de sostenerlos a cambio de protección contra un enemigo que esa literatura agigantaba!

Cuando, tras la huida del tunecino Ben Ali y de la defenestración de Mubarak, que caerá o no como caen de la higuera los higos secos, se vuelve a agitar el fantasma de los islamistas y de su posible ganancia en el río de la revuelta, lo único que se está haciendo es salvar la cara de aquel repulsivo negocio, cuando no prorrogar por miedo o por interés la vigencia de su cláusula principal. Pero no solo porque si, llegado el caso, los islamistas triunfasen en unas elecciones democráticas no se podría cuestionar su triunfo sin cuestionar al mismo tiempo la democracia, sino porque la hipótesis misma de la victoria de los islamistas es, sin duda, prematura, y, tal vez, equivocada. Si los islamistas hubieran tenido capacidad para sacar tantos hombres y mujeres a las calles como las protestas de Túnez y Egipto -que podrían repetirse contra otras dictaduras de la región-, no habrían esperado a la inmolación del humilde vendedor de fruta Mohamed Bouazizi para convocarlas. Como tampoco los yihadistas hubieran construido el núcleo de su estrategia en torno a las bombas y los asesinatos; si lo han hecho es porque saben que forman una exigua minoría fanática, y que ni en sus más aventurados sueños serían capaces de movilizar a las multitudes que han derrocado a Ben Ali, y que amenazan con hacerlo con Mubarak, al grito de libertad y elecciones libres.

El bochornoso titubeo de la Unión Europea ante las revueltas, así como la impúdica posición de Israel, que no ha dudado en considerar sinónimos la estabilidad y la seguridad de la región con el mantenimiento de sus feroces dictaduras, demuestran que, ni en un caso ni en otro, han comprendido la auténtica dimensión de lo que está sucediendo. Sí la han comprendido, en cambio, las dictaduras vecinas de Túnez y Egipto que se sienten amenazadas, y que por eso se aferran al mantenimiento del statu quo, que por eso invocan el repulsivo negocio que concluyeron con Occidente, llegando así, por el camino opuesto, a la misma conclusión que Israel y a las mismas razones por las que la Unión Europea ha titubeado. Porque lo que está sucediendo es que las revueltas están colocando, por fin, en manos de los ciudadanos árabes la soberanía que les usurparon las élites del anticolonialismo, después de haberlo hecho las del colonialismo. Aquellas se limitaron a copiar los métodos de gobierno que estas aplicaban en los territorios sometidos, y que nada tenían que ver con los vigentes en las metrópolis. Con la independencia, las poblaciones que ahora se han levantado cambiaron de tiranos pero no se libraron de la tiranía, con el agravante de que la guerra fría, primero, y la guerra contra el terror, a continuación, establecieron el juego maniqueo en el que ha fraguado, hasta esclerotizarse, la situación política que está saltando por los aires.

Una nueva legitimidad está surgiendo en la región, una legitimidad que solo cabe calificar de revolucionaria. El momento crítico de traducirla en medidas políticas ha sonado en Túnez y Egipto, y puede que siga sonado en la región a lo largo de los próximos días y semanas. En estos dos países se ha empezado a abrir paso, poco a poco, un proceso constituyente que las principales potencias mundiales, incluido Israel, no pueden ignorar, y menos entorpecer, sin arruinar la primera gran esperanza que ha ofrecido el siglo XXI, iniciado bajo el signo de funestos presagios.

Fuente: Diario El País (España). 03/02/2011.
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