jueves, 20 de noviembre de 2008

APEC, Perú y la relación Mercado-Estado.

APEC y las políticas económicas de los países asiáticos
Humberto Campodónico (economista)

La reunión de la APEC en el Perú tiene una importancia central. Representan el 41% de la población mundial, el 55% del PBI mundial y el 49% del comercio mundial. Están presentes 2 de las 3 primeras economías de los países industrializados (EEUU y Japón), así como Rusia y Australia, destacando los principales países emergentes del Asia Pacífico sobre todo China y los "tigres": Corea del Sur, Taiwán (China), Singapur, Tailandia, Indonesia, Malasia, Filipinas y Vietnam.

En el primer cuarto de este siglo los países asiáticos de la APEC (a los que se debe añadir India, que no está en la APEC porque no tiene costa en el Pacífico) disputarán la hegemonía económica con EEUU. La crisis financiera y la recesión de los países industrializados podría acelerar la transición a un mundo multipolar que deberá buscar nuevos mecanismos e instituciones que reemplacen al obsoleti Bretton Woods (1944).

Esta constatación debe servirnos para entender que estos países no se han desarrollado con las recetas del "libre mercado" del FMI y el Banco Mundial. El mejor ejemplo es China, país que tiene un régimen de economía mixta, con un rol mayoritario del Estado y de empresas estatales. En el resto de los países asiáticos sucede algo parecido, lo que llevó al Banco Mundial a autocriticarse de sus recetas liberales, afirmando que aplicaron "políticas equivocadas", pero que han dado excelentes resultados.

Por el contrario, Joseph Stiglitz nos dice que quienes siguieron a rajatabla el modelo del libre mercado del FMI, como Rusia, sufrieron graves crisis económicas en la década del 90, de las que recién se están recuperando mediante la aplicación de políticas económicas que combinan el rol del mercado y del Estado.

El problema es que la propaganda gubernamental no enfatiza ese rol central y nos sigue diciendo que "el libre comercio y la entrada irrestricta de la inversión extranjera son condición necesaria y suficiente para alcanzar el crecimiento y el desarrollo". Pero sucede que en las negociaciones comerciales de la OMC los países asiáticos han defendido sus economías y mercados nacionales. La crisis de la Ronda Dohá en Cancún en el 2003 se debe a que ellos, junto a Brasil, India y Sudáfrica, entre otros, impidieron que se impongan las condiciones de los países industrializados.

En materia de inversión extranjera directa (IED), los países asiáticos han priorizado la entrada de inversiones que promueven la creación de mayor valor agregado, lo que les ha permitido entrar a la competencia mundial de productos industriales (allí están las exportaciones chinas y coreanas). Pero aquí se sigue sobrevendiendo la idea de que basta con la IED en actividades extractivas (minería, petróleo, gas), lo que consolida el modelo primario exportador.

No solo eso: las reglas de juego para las nuevas inversiones en recursos naturales debieron haberse modificado para que el Estado participe de las sobreganancias (mayor regalía a mayor precio, participación en las utilidades). Pero no. Se ha mantenido el mismo marco contractual cuando casi todos los países del mundo ya lo han readecuado.

Hace unos días, la Cámara de Comercio de Lima afirmó que APEC traería US$ 100,000 millones de IED del 2009 al 2011, es decir, US$ 35,000 millones anuales, lo cual es falso. En Brasil, en el 2007, se alcanzó el record de IED con US$ 34,000 millones, mientras que México y Chile tuvieron US$ 21,000 y 15,000 millones. Como en el 2007 Perú tuvo US$ 5,300 millones, lo que la CCL dice es que, en esta época de crisis, las inversiones se van a multiplicar por 7 durante 3 años consecutivos. Ya, pues.

La reunión APEC tiene, qué duda cabe, una gran importancia para un país pequeño como el Perú. Pero no se debe cometer el error de pensar que las soluciones "vienen de afuera" y que la solución a nuestros problemas está en la apertura irrestricta del mercado interno y en la inversión extranjera directa.

Cuando pase la parafernalia mediática, volverá al primer plano la puesta en marcha de la "agenda interna" que permita reducir la pobreza y la desigualdad: educación, salud, infraestructura, descentralización, mayores empleos y salarios. Para lograrlo, los países asiáticos de la APEP nos muestran el camino: se trata de una adecuada relación entre el mercado y el Estado.

Publicado el 19 de Noviembre de 2008

domingo, 16 de noviembre de 2008

HERENCIA CULTURAL AFRICANA EN LAS AMÉRICAS.

África en América.

LAS RAÍCES DE UN CONTINENTE. EL APORTE AFRICANO EN AMÉRICA HA SIDO SILENCIADO POR MUCHO TIEMPO. RECIÉN EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS DIVERSOS ESTUDIOS HAN DESTACADO SU INNEGABLE VALOR EN LA FORMACIÓN DE NUESTRA CULTURA. UNA MIRADA A LA LUZ DEL ARRIBO DEL PRIMER PRESIDENTE AFROAMERICANO A LA CASA BLANCA.
Jorge Paredes ( polígrafo)

El primer negro que ingresó al Perú formaba parte de la expedición de Pizarro. Era un guineano, esclavo de Alfonso de Molina, uno de los Trece del Gallo. El español desembarcó en Tumbes con dos cerdos, un gallo y varias gallinas, pero lo que más llamó la atención de los indios fue la piel negra del esclavo. Cuenta la leyenda que le ofrecieron agua para que se lavara, pero su color no cambió. Los indios lo miraron con más sorpresa aún. Simplemente, no lo podían creer.

No existen cifras exactas de la magnitud del comercio esclavista en América, pero desde mediados del siglo XV por lo menos 10 millones de africanos desembarcaron en las costas del Nuevo Mundo, número engañoso si se tiene en cuenta que tres esclavos de cada cuatro morían en el trayecto. Un crimen de lesa humanidad que nunca ha sido reparado y que sin el cual no se habrían levantado los imperios ingleses, franceses, holandeses, españoles y portugueses en el continente. Carlos Aguirre menciona en "Breve historia de la esclavitud en el Perú" que unos 660 mil africanos llegaron a Estados Unidos, 4 millones al Brasil y un millón 600 mil a la América española. El resultado: estos hombres y mujeres con su variedad de lenguas, nacionalidades, culturas, ritos y costumbres transformaron cada una de las regiones que pisaron, desde Canadá hasta la Patagonia. Desde el cautiverio, los negros configuraron la identidad del Brasil actual, el segundo país en el mundo con mayor población negra, también modelaron la cultura musical de Cuba, Jamaica y de toda Centroamérica y el Caribe, potenciaron la industria algodonera del sur de Estados Unidos, y trabajaron hasta la muerte en las casas, haciendas y minas de América del Sur.

Sin embargo, su aporte permaneció oculto por siglos. Fue invisible para Vasconcelos en México y minimizado por Mariátegui en el Perú, para citar a dos notables pensadores. Recién en los últimos cincuenta años diversos estudios han puesto énfasis en ello como un descubrimiento de esa raíz cultural oculta del continente.

"Yo hablaría de una cultura indoafrosinoamericana", dice el antropólogo Humberto Rodríguez Pastor, autor del libro "Negritud. Afroperuanos: resistencia y existencia". Con esta expresión, él pone acento en las influencias autóctonas, africanas y chinas en la configuración de las Américas. Más allá de la música, que es la contribución más visible, el aporte de los afroamericanos está en muchos otros aspectos de la vida y la cultura del continente, en algunos casos de forma anónima. "En la gastronomía, ellos no trajeron plantas ni condimentos, pero aportaron su sazón. La comida criolla americana tiene gran influencia negra. Todas las iglesias de Lima fueron construidas por negros, que no se sepa sus nombres es otra cosa. Y ni hablar de Pancho Fierro o de José Manuel Valdés (1767-1843), que fue el médico más importante de Lima a fines de la Colonia e inicios de la República, en un tiempo en que los curanderos negros tenían gran prestigio", dice Rodríguez Pastor. La historia de Valdés es interesante porque fue hijo de un músico y una mulata libre, y a causa de su color solo pudo obtener el título de bachiller de Medicina. Sin embargo, hizo importantes aportes para contrarrestar las epidemias en Lima. Fue catedrático del Colegio de Medicina, participó en las luchas independentistas, y destacó como historiador (escribió una biografía de Fray Martín de Porres) y teólogo.

La negritud

Las luchas de los negros por sus derechos son tan antiguas como la propia esclavitud. En 1609 se estableció en Veracruz, México, el primer pueblo libre del continente gracias a la rebelión de los esclavos. Haití fue el primer país independiente de América (1804) por el mismo motivo y en épocas contemporáneas las luchas civiles de los negros en Estados Unidos han repercutido en todo el continente. El 'Black Power' de Jamaica tiene componentes políticos y culturales, representado en la música reggae; y en Brasil existe un sólido movimiento de conciencia negra al igual que en Colombia.

"Nosotros partimos del concepto de diáspora", dice Mónica Carrillo, joven directora de Lundu, un centro de estudios y promoción afroperuanos. "Esta dispersión forzada de la población africana ha hecho que hoy seamos 150 millones de afrodescendientes en las Américas. "Es importante entender --continúa-- que la palabra negro ha sido una construcción realizada por los colonizadores, como oposición a lo blanco. Nace con una carga negativa que implica lo malo, lo sucio, lo abyecto. Por eso en el camino le hemos ido dando un sentido positivo. Ahora podemos decir que somos parte del movimiento negro, pero preferimos usar el término afrodescendiente que remite a nuestro origen africano y trasciende el color de piel".

Palenques y cofradías

La ruta cultural africana en América tiene dos líneas muy marcadas: la religión y la música. Tal vez el primer escape a la opresión estaba en esa resistencia secreta al dios impuesto por el cristianismo, al cual se le dotó de ritos y poderes que remitían al África ancestral. La santería en Cuba y sus orichás (dioses), el candomblé en el norte del Brasil y en las Guyanas, el vudú en Haití o la macumba en Bahía (Brasil) remiten a un sincretismo de manifestaciones religiosas, alimentadas también por las culturas locales indígenas. Por ejemplo Shangó, el dios del rayo, de la guerra y de la música, se convirtió en Santa Bárbara, Ochún en la Virgen de la Caridad o Yemayá, la reina del mar, en la Virgen de Regla y Babalú Ayé en San Lázaro.

Esta religiosidad cargada de sentido místico y de resistencia estaba asociada a la danza y la música, y se desarrolló en esos espacios liberados que los cimarrones (esclavos fugitivos) establecieron en los montes de Ecuador, Colombia, Brasil o Las Antillas. Estos palenques o quilombos (tal como se les conoce en Brasil) fueron claves para el proceso de preservación y sincretismo de las culturas africanas.

Como señala Mónica Carrillo, en Ecuador estaba toda la región de Esmeraldas, cuyo lema hasta la actualidad es "rebelde por libre y por libre nunca esclava", o Palmares en Brasil, donde se celebra el día de la conciencia negra, o San Basilio, en la costa norte de Colombia, territorio liberado hasta bien entrado el siglo XX.

Si bien el territorio se convirtió en un foco de resistencia, en el Perú el fenómeno no fue tan marcado. "Primero por la geografía", dice Humberto Rodríguez Pastor, "nuestra costa es árida por eso los palenques fueron muchos y pequeños, el más conocido era el de Huachipa, que no agrupaba a más de 40 negros".

Otro punto central es que los esclavos que llegaron al Perú no pertenecían a una sola etnia, como en Brasil, sino que eran comprados en mercados de Panamá y Cartagena. Eran de grupos diversos (un artículo del "Mercurio Peruano" habla de terranovos, lucumés, mandingas, cambundas, carabelíes, cangaes, chalas, huarochiríes, congos y mirengas), hablaban lenguas diferentes y muchos habían nacido en América. Por eso se les daba una clasificación gruesa: bozales (los que venían de África) y ladinos (los que conocían el castellano). Aquí su organización giró, por eso, alrededor de las cofradías, que eran hermandades reunidas alrededor de un santo. Hacia 1619 existían diecinueve de estas comunidades en Lima y la más conocida fue la que dio origen al Señor de los Milagros.

"Recién en los últimos años", cuenta Mónica Carrillo, "los jóvenes afrodescendientes peruanos han tenido un acercamiento a las religiones africanas a través de la música cubana moderna, conocieron a Shangó a través de Celina y Reutilio y a la religión yoruba a través de grupos de timba".
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lunes, 10 de noviembre de 2008

OBAMA, CICLOS ECONÓMICOS Y MULTILATERALISMO.

Obama, la crisis global y el Perú
Alfredo Barnechea (Analista político)

Hace 40 años, mataron a Martin Luther King y a Robert Kennedy. La victoria de Obama cierra esa herida.

Cierra una herida más vieja aún: hace 143 años del fin de la guerra civil. El silencio sobre la esclavitud fue el precio moral que pagaron los padres fundadores para construir el nuevo artefacto republicano que estaban inventando. Esta elección cierra ese largo ciclo histórico.

Reafirma también la posibilidad del sueño americano. Todo es posible.

Asimismo, acaba con las políticas del miedo del 11 de setiembre del 2001, y restablece las políticas de la esperanza.

Ya ha reconectado a los Estados Unidos con el resto del mundo, del que Bush los había separado.

Obama ha organizado una nueva coalición demócrata, basada en una suma de minorías. Obtuvo 95% del voto negro, dos tercios del voto hispano, y la mayoría de quienes tienen postgrados universitarios.

Qué va a hacer con la crisis, es ya otra cuestión.

Como lo demostró Schumpeter, el gran contemporáneo de Keynes, el capitalismo se mueve a través de la destrucción creadora. Pero esta es la primera gran crisis del capitalismo global, y nadie sabe de verdad cómo funciona este sistema. Sabemos sí que se han perdido 3 trillones (en el sentido norteamericano) de riqueza en el mundo. Una Latinoamérica entera, más o menos.

Sin embargo, en 1950 la economía del mundo era 7 trillones de dólares, hoy es 60, y crece cada década 7 trillones. ¿Cuánto se demorará el planeta en recuperar lo perdido?

Se atribuye la causa de esta crisis a malas hipotecas. Pero esos activos, con más o menos valor, están allí. Lo que ha desaparecido como una pompa de jabón son los derivados.

Se estima que el valor nominal del mercado de los seguros para créditos es de 62 trillones, más que toda la economía del mundo. Apenas en diciembre del 2005 eran 14 trillones. Una explosión vertiginosa que explica la velocidad de la crisis, uno de sus datos más significativos. Por eso Warren Buffet, el primer inversor del mundo, los llamó armas de destrucción masiva.

Se ha comenzado a atribuir la falla en el sistema, a una falla en los modelos matemáticos en la gestión de riesgo. Pero la crisis mostró una pirámide, un gigantesco esquema de Ponzi, hecho no por un modesto inmigrante italiano, sino por las principales instituciones financieras del mundo. Mientras el riesgo aumentaba, los honorarios de los banqueros se multiplicaban, sin que nadie los controlara. John Gapper ha recordado, en el Financial Times, que en 1929 se habló de bangsters, que vendían al público cosas sin valor, entre ellas… bonos peruanos.

¿Podemos escaparnos de la crisis? A crisis global, efectos globales.

Es cierto que América Latina está mucha más preparada que antes. 460,000 millones de reservas. El servicio de la deuda es 5,6% de su producto. Baja inflación.

Asimismo, China, que ha sido una gran locomotora para los precios latinoamericanos, aunque baje su tasa, seguirá creciendo. Pero China vende básicamente a Europa y a Estados Unidos, que juntos suman 54% del PBI mundial, y ambas esferas están técnicamente en recesión.

En el caso peruano, nuestra economía peruana es muy pequeña en el mundo para gozar de inmunidad. Nuestros principales socios comerciales están en recesión. Los precios de las materias primas se han desmoronado. El crédito se va a restringir y encarecer. Vendrá menos inversión.

Pero el Perú está mostrando poco oído a los efectos de la crisis. El ministro de Economía aprendió el libro de texto en el FMI, cuya caja de herramientas no sirve ya para nada (tampoco sirvió en la crisis asiática, y probablemente fue uno de sus gatillos). Por eso hace unas semanas hablaba de luchar contra la inflación, cuando en todo el mundo pensaban ya en políticas contracíclicas.

Tampoco los dirigentes empresariales, ni los gurús económicos, que se han pasado años repitiendo lugares comunes en la línea del consenso de Washington, tienen nada interesante que decir.

La crisis va a crear un nuevo paradigma. Ya Alan Greenspan se presentó en el Congreso americano el 23 de octubre y dijo que había encontrado una imperfección en la teoría del libre mercado.

Resurgirá el multilateralismo. Un nuevo Breton Woods basado en el acuerdo entre países superavitarios (principalmente China y los países de la OPEP) y deficitarios (del que el principal es Estados Unidos). Cambiará seguramente la estructura del FMI, que hoy tiene para prestar 260 mil millones y necesitaría 2 trillones.

Cuando el nuevo laborismo llegó al poder con Blair se dijo todos somos thatcherianos. Ahora todos somos, otra vez, keynesianos. Sin embargo, como Felipe González nos decía en el reciente Foro Iberoamérica, el capital público solo no será suficiente, habrá que inventar otra vez fórmulas mixtas como en la época de Roosevelt.

Las crisis son también oportunidades. En 1973, Dinamarca importaba el 99% de su energía del Medio Oriente, y hoy importa cero después de promover energías renovables. Es el momento para que Perú piense en grande, y desarrolle una matriz energética que combine eficientemente agua y gas, por ejemplo. O fije como meta ser el 2030 una nación exportadora de oxígeno. O traiga a empresas chinas con problemas de cuotas en Estados Unidos, a grandes parques industriales para usar nuestro TLC.

Se necesita liderazgo. Política. Finalmente inteligencia. Y la inteligencia, un gran neurólogo decía hace poco en El País, es lo que uno hace cuando no sabe qué hacer.
Fuente: Diario Correo. 9/11/08

domingo, 9 de noviembre de 2008

BARACK OBAMA. ECONOMÍA Y CONTEXTO POLÍTICO

Limitaciones y desafíos del nuevo presidente de EEUU

Humberto Campodónico (Economista)

(Desde Big Timber, Montana, EEUU).

Es claro que los retos y desafíos para el ganador de las ultimas elecciones estadounidenses solo se comparan a los que tuvo que encarar Franklin D. Roosevelt hace más de 70 años. EEUU enfrenta la más grande crisis financiera desde la Gran Depresión, así como la recesión económica más grave desde la II Guerra Mundial (ojo, recién está comenzando) que amenaza con un enorme tsunami de quiebras en el sector productivo.

La opinión generalizada es que se necesita un nuevo Contrato Social, entendido como una nueva forma de entrelazar las relaciones económicas, políticas y sociales. A mediados de los 80, Reagan comenzó el desmantelamiento del Estado de Bienestar creado por Roosevelt en los años 30, caracterizado por la creación de la Seguridad Social, pensión para todos los jubilados, ayuda para los pobres y una fuerte regulación a la industria y la banca (se creó el seguro para los depósitos bancarios y se separó la banca "normal" de la banca de inversión especuladora).

Volver a poner el péndulo al medio en EEUU no va a ser fácil. A pesar del fracaso total de las políticas del libre mercado (algunos provocadores hipócritas siguen diciendo que el Estado es el culpable), el poder financiero y económico sigue en sus puestos y lucha denodadamente para no perder sus privilegios. ¿Podrá Obama combatir al capitalismo de "amigotes"? Muchos lo dudan, pues afirman que una buena parte de los fondos de su campaña provienen de las grandes empresas. Pero, ciertamente, está mejor calificado que McCain, que forma parte de los "amigotes".

Mucha agua ha pasado bajo los puentes desde cuando EEUU era la potencia hegemónica mundial en lo económico, político y militar. En 1945, el PBI de EEUU fue el 50% del PBI mundial (claro, Europa y buena parte de Japón estaban casi destruidos), mientras que en el 2007 tiene el 21.4%, seguido de Europa (área Euro) con el 16% y China e India con el 10.8 y 4.6%, respectivamente. Claramente, la multipolaridad aparece como evidente.

Por ello, tendrá que haber un nuevo "Bretton Woods", lo que alude a la Conferencia en ese pequeño pueblo de Massachussets en 1944, de donde salieron el FMI, el Banco Mundial y el GATT (organismo impulsor del libre comercio, que se convirtió en la OMC en 1994). No olvidemos que John Maynard Keynes estuvo allí y sus posiciones marcaron la Conferencia, salvo en su propuesta de crear una moneda internacional mundial (de Bretton Woods salió un tipo de cambio fijo, con hegemonía del dólar).

Este nuevo orden económico mundial (donde ya EEUU no tiene el rol hegemónico) debería tomar en cuenta los nuevos actores emergentes: China, India, Brasil y Rusia. Además, debería poner como eje una nueva relación entre Estado y mercado, avanzando hacia elementos de una economía mixta que integren, otra vez, elementos del Estado de Bienestar.

Asimismo, la globalización no solo puede ser concebida en el aspecto económico del capital, sino también del libre tránsito de personas. Esto es indispensable, ya que el mundo tiene al frente nuevos retos, no solo económicos sino políticos y sociales, que implican el respeto de las culturas distintas de Occidente. Debe también incorporar los llamados "bienes públicos globales", como el cambio climático, la lucha contra la corrupción internacional, el tráfico de armas y drogas, entre otros. En todos estos temas la administración republicana de Bush ha sido a contramano: ni siquiera ha querido firmar el Protocolo de Kyoto contra el cambio climático.

Barack Obama y el Partido Demócrata expresan, por eso, no solamente una alternativa económica, política social y ecológica nacional e internacional sino, también, la voluntad del pueblo de EEUU de sobreponerse a los neoconservadores republicanos de la arrogancia y la política de miedo al "otro", que quiere decir cualquiera que no sea blanco, anglosajón y protestante.

Esa expresión de la voluntad popular que es hoy Obama tiene límites, claro está, que están marcados por las propias contradicciones del sistema capitalista y de sus actuales dominadores.

miércoles, 29 de octubre de 2008

HISTORIA DEL CULTO AL SEÑOR DE LOS MILAGROS

Sucedió. Señor de los temblores
Antonio Zapata (Historiador)
El 13 de noviembre de 1655, Lima fue estremecida por un fuerte terremoto que dio origen al culto del Señor de los Milagros. Muchas casas se cayeron, pero permaneció de pie una pared, donde un negro de Angola había pintado un mural. Era el Cristo agonizante en la cruz que se halla en la imagen venerada hasta hoy. El mural estaba situado en Pachacamilla, un barrio algo marginal de la ciudad oficial, donde vivían sectores populares; sobre todo indios provenientes de Lurín y negros de Lima. Ellos vivían con sus familias y se estaban mezclando, dando nacimiento a los primeros zambos.

Estos personajes populares generaron una devoción por fuera de la Iglesia Católica oficial, en una ermita armada algo precariamente alrededor de la pared. Ahí seguramente se mezclaban tradiciones con cierta libertad. Un cura se escandalizó, dio curso a una investigación eclesiástica y luego vino una sentencia inapelable: borrar la imagen. Incluso el virrey envió una guardia para proteger al encargado de eliminar al Señor. Pero, no pudo.

El primer milagro del Cristo de Pachacamilla fue salvarse a sí mismo. Este hombre se atascó y lloró diciendo que había visto al Señor ordenándole dejar las cosas como estaban. Luego, varios individuos subieron la escalera y no se atrevieron a repintar de blanco la pared. Finalmente, una misteriosa lluvia terminó de alejar el grupo. El virrey alarmado por las noticias se apersonó y autorizó la permanencia del mural. En los decenios venideros, una serie de terremotos generaron la costumbre de sacar en procesión una imagen del Señor para aplacar la ira divina.

El color morado está vinculado al primer beaterio de señoras consagradas a cuidarlo. Fue un sueño que inspiró el cromatismo de la fundadora. Ella era nativa del actual Ecuador y aportó también a la Virgen de la Nube, que se halla pintada a espaldas del Señor. Esta Virgen había aparecido en Quito pocos años atrás. Cuando el gran terremoto de 1746, el beaterio había ascendido a monasterio y el culto había ganado en profundidad. Era una fiesta popular conducida por personas de color.

A partir de entonces, el Señor de los Milagros fue consagrado a Lima. Compartió ese privilegio con Santa Rosa, aunque ella tenía un prestigio más universal. Era una santa criolla por todo lo alto y simbolizaba a todo el Nuevo Mundo. Mientras que el Señor era modesto, era conducido por negros y estaba conectado con el populacho limeño.

Pero los terremotos le permitieron acortar distancias. En una tierra que tiembla tanto, el temor humano se vuelca hacia la divinidad, más aún en aquellos tiempos tan religiosos. Por ello, la destacada historiadora María Rostworowski ha postulado la continuidad entre el viejo dios andino Pachacámac y el Señor de los Milagros: ambos controlando los movimientos de tierra.

No obstante el peso de lo sobrenatural, en aquellos tiempos, el Estado se había organizado frente a los desastres. En efecto, el mundo prehispánico fue famoso por su orden y previsión. En lugares estratégicos había colcas que permitían abastecer inmediatamente a la población siniestrada. Siglos después, el Estado virreinal tuvo una respuesta activa y profunda después del gran terremoto y maremoto de 1746. El virrey Manso de Velasco elaboró un plan de reconstrucción en solo diez días y lo ejecutó con firmeza, a pesar de numerosas resistencias de la Iglesia y la clase alta.

Qué diferencia con los tiempos que corren. Seguimos alabando al Señor, pero nuestra época, aparentemente más racional, ha involucionado en atención de desastres. FORSUR acaba de ser cancelado sin pena ni gloria. Por su parte, el organismo permanente de atención a la defensa civil, el INDECI, no cumple sus funciones básicas. Pobremente organizado y con deficiencias de marco legal, el INDECI es impotente para atender emergencias. Sin embargo, su labor es crucial porque vivimos en un país muy vulnerable.

El riesgo en el Perú siempre ha sido alto y aumentará a causa del cambio climático. Si el mundo ha de ser más árido, nuestro país atravesará enormes desafíos naturales. Sin embargo, tendremos que confiar en el Señor, porque el Estado moderno parece casi indefenso en prevención y atención de los desastres.
Fuente: Diario La República

sábado, 25 de octubre de 2008

USSRA (United Socialist State Republic of America)

EEUU: grave crisis del imperio

Rodrigo Montoya Rojas (Antropólogo)

Desde San Diego, California. El 23 de setiembre de 2008, en toda la página A13, el diario New York Times publicó un aviso con un dibujo político de humor, pagado por el Sr. Bill Perkins, de Houston. Aparecen el presidente Bush, su ministro del Tesoro y el jefe del Banco de Reserva, tratando de poner de pie una bandera norteamericana con el símbolo de la hoz y el martillo, los bancos de Wall Street, los autos de Detroit y las grandes compañías de seguros, en un cementerio en el que se ve la tumba de la empresa privada con una cruz que lleva el nombre de capitalismo, caída a un costado. En un círculo en el que vuelve a aparecer la hoz y el martillo se lee "El nuevo comunista" y la frase "A cada quien según su habilidad, a cada quien según su necesidad". El fino humorista reemplazó "A cada quien según su trabajo", del original marxista por "a cada quien según su habilidad (o viveza)".

La grave crisis de setiembre no ha terminado. Luego de varios fracasos, finalmente el presidente Bush logró el apoyo del Congreso para ofrecer una ayuda de setecientos mil millones de dólares a los grandes bancos y compañías de seguros. Prestaron dinero y no tienen liquidez porque los deudores no pagan. La circulación del dinero en la economía capitalista, que equivale a la circulación de la sangre en el cuerpo humano, tiene gravísimos problemas. Después de los días de casi pánico en setiembre, los ciudadanos comunes y corrientes se preguntan para qué tener dinero en los bancos y si no es mejor guardarlo bajo el colchón. Se agrieta por todas partes la confianza en el "sueño americano", en la seguridad y fluidez del sistema. El gobierno norteamericano no tiene los 700,000 millones de dólares disponibles. Su único recurso es emitir billetes a cambio de bonos, es decir, endeudarse cada día más. China sería ya dueña de por lo menos unos seiscientos mil millones de dólares de una antigua deuda en bonos. El círculo vicioso de una crisis profunda recomienza porque el problema no se resuelve.

Cito a un lector de la revista Times que ofrece una frase feliz: "Bravo, Congreso ¡ha probado ahora que nosotros tenemos socialismo para los ricos y capitalismo para el resto de nosotros, ciudadanos ordinarios!" (octubre 27, 2008, p. 12).

Una parte de la maravillosa empresa privada en el primer país capitalista del mundo quiebra por incompetente. El Estado le tiende la mano para evitar su derrumbe. ¿Qué dirán los neoliberales sin remedio del Perú, con Alan García a la cabeza? ¡Bush recurriendo a fórmulas llamadas comunistas, como militante de un partido neocomunista que premia a los incompetentes regalándoles el dinero de todos los contribuyentes!

El viejo Marx tuvo razón al sostener que el capitalismo terminará sus días agobiado por su propia crisis interna pero se equivocó al creer que él vería esa caída en Europa y no imaginó que el partido proletario expropiaría los ideales de la revolución socialista para confundirlos con los intereses de sus dirigentes.
Fuente: Diario La República.

jueves, 16 de octubre de 2008

LA HISTORIA DEL PERÚ Y SUS HÉROES DEL SILENCIO.

MIRADA A LOS OLVIDADOS DE LA GUERRA DEL PACÍFICO
Los héroes del silencio

Jorge Paredes Laos (*)

Caía la tarde del 15 de enero 1881 y la desolación era tal en Miraflores que uno de los combatientes tiró su arma y exclamó que en Lima no quedaba una sola familia que no tuviese un muerto en la guerra. Tres mil peruanos perdieron la vida en los reductos y la capital cayó entre incendios y saqueos. Si este solo fue un episodio -el más sangriento, por cierto- de una guerra que duró cuatro años, ¿cuántas acciones de valor y sacrificio no han sido contadas por la historiografía? Lo que sigue es un apretado recuento de algunos actos heroicos poco conocidos, que a veces solo viven en el recuerdo de los descendientes de quienes los realizaron.

EL COMANDANTE ESPINAR
Pocos saben que la avenida que corre desde el óvalo Gutiérrez hasta Pardo, en Miraflores, lleva el nombre de un héroe de la guerra del Pacífico. Ladislao Espinar era cusqueño y Basadre lo describe como un hombre alto y arrogante, a quien Castilla lo había hecho avanzar de soldado a teniente coronel. Su participación en la Batalla de Dolores puede ser considerada épica. Después de capturar Pisagua, los chilenos marcharon hacia el interior y se apoderaron de la oficina salitrera de Dolores, donde tenían agua y provisiones. Las tropas bolivianas y peruanas, en cambio, iniciaron un penoso camino por el desierto hasta que al rayar la aurora del 19 de noviembre de 1879 avistaron a las huestes chilenas en el cerro San Francisco. El enfrentamiento se produjo recién en la tarde en medio de órdenes y contraórdenes para atacar. Los aliados debían recorrer tres mil metros bajo un sol abrasador para tomar la pendiente dominada por los chilenos. Ahí surge la figura de Ladislao Espinar. Iba montado en su caballo, envuelto en un albornoz, como un monje, y ordenaba a sus soldados los sitios y a quienes debían disparar. El historiador chileno Vicuña Mackena relata: "cayó en ese momento el caballo del atrevido peruano atravesado por una bala; pero, sacudiéndose el polvo del gabán y enjuagándose el sudor del rostro, continuó la repechada gritando a los que le seguían: ¡A los cañones! ¡A los cañones!".

Basadre cita una carta del mayor chileno Salvo: "Sucumbió (Espinar) gloriosamente a pocos pasos de donde yo me hallaba contestándole con mi revólver los fuegos que me hacía con el suyo". Después de dos horas la suerte estaba echada. Los chilenos habían descargado 815 cañonazos.

OPERACIONES EXITOSAS
Pocos sucesos nos fueron favorables en la guerra de 1879. Dos de ellos fueron protagonizados por un puñado de torpedistas que con ingenio asestó mortales golpes a la armada chilena. Entre ellos, están el teniente segundo Decio Oyague, el alférez de fragata Carlos Bondy Tellería y el ingeniero Manuel Cuadros Viñas. La historia es como sigue. La armada chilena descargaba continuos bombardeos sobre el Callao, Ancón y Chancay. Su objetivo era intimidar a la población, cortar el tráfico de la línea férrea que unía Lima con Huacho y preparar la toma de la capital. Sus patrullas interceptaban pequeñas embarcaciones para hacerse de frutas, verduras y otras provisiones. Esto les permitió a los peruanos idear una celada. Carlos Bondy y dos marineros llevaron una pequeña embarcación hasta las cercanías del buque chileno Loa y realizaron diversas maniobras hasta ser avistados. Entonces, escaparon en un bote, y dejaron la nave con las velas sueltas. Según narra Mariano Felipe Paz Soldán la nave estaba cargada con exquisitas naranjas, plátanos y aves de corral, pero debajo había escondido un torpedo diseñado por el ingeniero Cuadros. Con recelo, los tripulantes del Loa empezaron a desvalijar la embarcación. Era la 5 y 20 de la tarde del 3 julio de 1880 cuando levantaron el último bulto. Entonces, se produjo la explosión. Murieron 119 chilenos. Seis días después, Patricio Lynch le escribe a su presidente en Santiago: "La desgracia no fue pues casual sino a ciencia cierta pudo más el deseo de saborear la apetecible presa y el instinto de saltear, que el temor del peligro que corrían".

Pero los chilenos no aprendieron la lección. El 13 de setiembre sufrirían el hundimiento de la Covadonga, en Chancay, gracias a una acción similar del teniente Decio Oyague. Otra vez un torpedo de Manuel Cuadros, escondido en una canoa elegante, estalló y hundió el buque en tres minutos. Murieron noventa tripulantes. En el Diccionario Biográfico Marítimo Peruano consta que Bondy Tellería llegó a ser subprefecto de Lima y que en 1885 publicó algunas traducciones literarias en El Oasis. Sus restos, junto a los de Decio Oyague, descansan con justicia en la Cripta de los Héroes.

LOS CAÑONEROS GRIEVE
Según refiere Basadre en San Juan y Miraflores se peleó con rifles de fulminantes y con armas tan mal aceitadas que se habían vuelto "inútiles". Pero la situación hubiera sido peor si no hubiera surgido la figura del ingeniero Juan C. Grieve Downing. Este sanmarquino, hijo de escocés, había participado en la construcción del ferrocarril a la Oroya, tenía 31 años cuando se ofreció como voluntario para reparar y dar mantenimiento a la artillería del ejército. Luego diseñó un cañón de retrocarga (un modelo avanzado para la época) y se ofreció a fabricarlo solo pidiendo al gobierno una "pequeña suma" para las herramientas. Pero el dinero nunca llegó y Grieve financió toda la obra y cuando se le acabó el dinero el Club Nacional promovió una colecta para que pudiese terminar su trabajo. Con rieles de ferrocarril y bronce, y trabajando de siete de la mañana a diez de la noche, los siete días de la semana, Grieve logró terminar 42 cañones y 10.400 proyectiles. Él mismo, junto a sus operarios, llegó a manejar uno de estos aparatos en la defensa de Lima. Consumada la derrota en Miraflores, los chilenos capturaron los cañones (excepto uno que fue enterrado y que ahora es una reliquia del ejército), y probaron su eficacia. Tanto así que quisieron llevárselo a trabajar para ellos. Grieve huyó a Guayaquil y solo volvió al Perú al término de la guerra. Fue nombrado jefe de la Casa de Moneda y hasta su muerte, en 1905, fue consultor en temas de armas. Se dice que alguna vez el Estado quiso pagarle la deuda, pero dada la pobreza de la caja fiscal esto no fue posible.

CIVILES E INDOCUMENTADOS
Las historias más sorprendentes son las de niños enrolados en la Armada y el Ejército. Manuel Francisco Gamero tenía 14 años cuando se embarcó en el Talismán y combatió, pintándose la cara con carbón, en la campaña marítima. En 1881, se unió a la resistencia de Cáceres y luchó hasta el final. En Huamachuco fue repasado por los chilenos. Tenía 18 años. A Manuel Bonilla no le permitieron entrar a la reserva porque tenía 13 años. Se ofreció entonces como ayudante de Narciso de la Colina, un industrial de Iquique que comandaba el batallón 6 en la defensa de Lima. Cuando este es herido de muerte le da su arma a Bonilla. El niño va al frente y también pierde la vida. Agustín Salas también tenía 13 años cuando se alistó como tambor en el Huáscar. Fue hecho prisionero en Angamos y canjeado por los chilenos regresó a Lima. Peleó en Miraflores, en el Batallón Guarnición de Marina. Una bala le partió el brazo.

Entre las acciones poco conocidas está el arrojo del ingeniero de máquinas del Huáscar, Samuel Mac Mahon, quien a pesar de su origen inglés opuso resistencia a los chilenos que abordaron el monitor, y siguiendo las órdenes de Pedro Garezón, abrió las válvulas para hundir el viejo barco. Otras, en cambio, no han sido corroboradas. Se dice que en Chorrillos un grupo de chilenos llegó a una cantina atendida por tres mujeres, la madre y dos hijas. Los soldados les pidieron licor y les dijeron que luego harían con ellas lo que hacía todo ejército vencedor. Después de libar, los hombres las buscaron pero las encontraron muertas debajo del mostrador. Se habían envenenado. Y ellos también habían recibido la dosis mortal.

(*) Con la colaboración de historiadores Emilio Rosario, Jorge Ortiz Sotelo, CN (r) Juan R. Valega, Ing. Jorge Grieve y Jonatan Saona ( www.gdp1879.blogspot.com )
Fuente: El Dominical