miércoles, 17 de diciembre de 2008

El PPC y Bedoya Reyes.

Cumpleaños del PPC
Cèsar Hildebrandt

Cuarenta y dos años cumple el Partido Popular Cristiano (PPC), que nació en una suite del hotel Crillón cuando la Democracia Cristiana se puso colorada (a lo Vallejo) y Luis Bedoya Reyes se puso rebelde y Bobby Ramírez del Villar se puso conspirador y Luis Banchero Rossi puso la plata.

En la puerta de la suite 14-H del Crillón la revista “Oiga”, con el ojo de Humberto Romaní, tomó a Ramírez del Villar saliendo de conversar, para los arreglos finales, con Banchero, el industrial pesquero más importante de América Latina y el Ciudadano K de esta comarca, a partir del originalmente tacneño diario “Correo”.

O sea que el PPC salió de fábrica con el olor del billetón recién impreso y un tufo de anchoveta que te podía echar para atrás. Eso explica la halitosis ideológica de los Agois, herederos mortuorios de Banchero, y el carácter “principistamente” fenicio del PPC.

El asunto es que el lobby pesquero, con Banchero en la cresta de la ola, necesitaba de leyes afines y de poderes fácticos y que Bobby Ramírez se los ofreció. Después –pero sólo después- el brillante Bobby metió todo el carbón que pudo y convenció a Luis Bedoya Reyes, el vice de Héctor Cornejo Chávez, de que la Democracia Cristiana era un infierno plagado de comunistas y que las cosas estaban maduras para un nuevo partido y para una derecha vulcanizada que ya no usara brillantina.

Por eso es que, a diferencia de Chile, de la Democracia Cristiana peruana sólo salieron frustraciones, broncas, traidores y elecciones perdidas. Digamos que Bedoya Reyes se llevó a la gente y que Cornejo Chávez se quedó con el púlpito y una iglesia vacía.

Cornejo terminaría de asesor servil de los militares reformistas –lo que demuestra que el destino de la gente no sólo lo determina la inteligencia sino también el carácter y la autoestima- y Bedoya Reyes haría, como para ganar un Oscar, el papel de candidato crónico, ideólogo de la cumparsita y pico de oro de las derechas reunidas alrededor de la codicia, virtud teologal que, como se sabe, es el verdadero programa de nuestras cavernas.

De 1966 a 1970 el diario “Correo”, que era una copia maquetera del “Ici Paris”, usó a Sofocleto, el genial y venal humorista, para satanizar con éxito a Cornejo Chávez. Cornejo, de puro picón, se fue amargando. La venganza se la tomó redactando el infame Estatuto de Prensa, que era un modo castrense de entender los límites de la libertad.

Asesinado Banchero por un jardinero más idiota que Peter Sellers haciendo de lo mismo, masacrada la anchoveta por la sobrepesca, cambiado el país por los militares hartos de ser los dóberman de la plutocracia, Bedoya Reyes fue haciendo cosas buenas en la alcaldía provincial –lo que no le impidió tener magníficas relaciones con Velasco, a quien le encendió un cigarrillo en una actuación pública- y construyó eso que salva a Lima y se llama La Vía Expresa –eso que los apristas tildaron de “zanjón” y no habrían construido de haber ganado Jorge Grieve la alcaldía de la ciudad-.

Lo que no terminó de construir Bedoya fue el Partido Popular Cristiano, parido en el “Crillón” y criado por nanas en el Country Club y socio natural del Waikiki. El PPC quiso ser una fábrica de cuadros conservadores. Lo que terminó siendo fue una fábrica de conservas –algunas bastante agrias, dicho sea de paso-.

Mañana, el partido de Bedoya Reyes –que a eso se ha reducido- cumple 42 años con la marca insuperable de haber sido derrotado en todas las elecciones importantes en las que participó.

Lourdes Flores ha hecho todo lo posible para conducir al centro al PPC. Pero es que Bedoya Reyes, que todavía viste de capitán de yate y da gritos en la cubierta, no se lo permite plenamente. Y es que, aunque digan lo contrario, la sal se hereda y la vocación por ser minoría antipática, también. Bedoya Reyes es el Fraga Iribarne del PPC y Lourdes Flores no ha podido ser Aznar (aunque Anterito sí llega a ser Rajoy).

En Alemania la Democracia Cristiana ha jugado un rol histórico. En el Perú se dividió en dos clases de difunto: Cornejo Chávez y su rabia brillante y Bedoya Reyes y su labia vacía. Total que el muchacho llega a los 42 años sin profesión, sin mujer, sin trabajo, pero, eso sí, con pañuelo de seda a lo Berlusconi. Hasta Sánchez Cerro lo hubiese hecho mejor.

Fuente: Diario La Primera. 17/12/08

lunes, 15 de diciembre de 2008

Entrevista a Hugo Neira (Sociòlogo)

Apasionadas reflexiones sobre el Perú

Enrique Planas

No se trata de un libro corriente. Su autor lo considera, más bien, un híbrido: un volumen a medio camino entre el ilustrado libro de salón y una sesuda antología de pensadores peruanos. Un punto medio que reúne a Cristóbal Colón, Garcilaso de la Vega, Felipe Guamán Poma de Ayala, Juan Pablo Vizcardo y Guzmán en el mismo espacio de Mario Vargas Llosa, Julio Cotler, Guillermo Núñez o Constantino Carvallo. "Sueño y pasión por el Perú, apuntes sentimentales" es una antología preparada por el destacado sociólogo e historiador Hugo Neira, en la que sesenta y cinco autores de todas las épocas reflexionan 500 años de historia peruana. "Pensé en textos cortos y breves, significativos, vinculados todos por la emoción, la pasión y coherencia. No quise que fueran textos solamente racionales, fríos, programáticos", advierte el actual director de la Biblioteca Nacional del Perú. Así, los textos reunidos en este ameno volumen, que por poco supera las 100 páginas, están embebidos de indignación, melancolía, ironía, entre otras cargas "sentimentales", como deja en claro el autor desde el título. Asistido por Martha Hurtado y Pedro Cavassa, y aprovechando el generoso auspicio del Banco Continental con su institución, Neira proyecta encender con esta primera edición lanzada por la BNP la máquina de lo que espera sea un activo sello editorial.

¿Qué significa pensar el Perú con "apuntes sentimentales"?

Muchos de estos textos tienen en común la sinceridad. Son textos escritos desde el fastidio, el disgusto, muy críticos con la sociedad y con los peruanos. He convocado a estos autores para que expliquen qué les agrada y les desagrada de nuestra sociedad. Por ejemplo, hay un texto de Ricardo Palma, con lo cual rompemos el estereotipo del escritor tranquilo y conservador, que le escribe una carta al presidente Piérola, en que le confiesa su enojo por ver cómo las familias limeñas reciben en sus fiestas a los oficiales chilenos en los tiempos de la ocupación. Es una carta en que están clarísimos la emoción, el temperamento del escritor. Marx decía que la indignación es un valor moral.

¿Cuál fue su criterio al momento de reunir textos tan diversos?
Tengo la ambición de que este libro proponga una nueva historia de las ideas políticas. No hay una ideología totalizadora; al contrario, hay dispersión, variedad. Por ejemplo, hay un texto de Mariátegui al lado de uno de Haya de la Torre y otro de Víctor Andrés Belaunde, los padres de tres grandes corrientes de pensamiento político en el Perú. Segundo, no hay una racionalidad unanimista. No hay una lógica unitaria entre los textos de 'La China' Tudela y el padre Gustavo Gutiérrez. No hay un padre sino diversos maestros con lenguajes e intereses también diversos. Tercero, puesto que no hay un centro sino una multiplicidad, el concepto del libro tiene la lógica de un racimo de uvas, en que por sí solos los textos encuentran vinculaciones inesperadas. Este es un libro para armar. Cada lector armará con su subjetividad su propia lectura.

Es interesante ver muchos textos lejos de los temas que tradicionalmente se asocian a sus autores...
Uno de mis atrevimientos fue romper los estereotipos. Tenemos la tendencia a clasificar a los autores. Por ejemplo, a González Prada siempre se lo asocia con el anarquismo, pero se olvida al autor patriota que nos habla de Miguel Grau. ¿Raúl Porras solamente hispanista? No, también fue cusqueñista. Del optimista Bolívar publicamos un texto desolador por su pesimismo, en el que dice: "En América no se puede hacer otra cosa que migrar". Un libro es una propuesta de ideas que entran en conjunción y en controversia. Aquí hay un debate entre ellos mismos, donde nada predomina.

Además de ser una antología de textos, el libro es un retrato de usted como lector. ¿Qué tan sentimental es como lector?
Es sentimental y a la vez intelectual. No te olvides que mucho tiempo escribí fuera del Perú, leyendo a muchos autores que no conocía personalmente. El intelectual que soy apuesta por algo: que las sociedades se pueden comprender a sí mismas, y los peruanos nos podemos comprender a nosotros mismos a través de nuestros grandes pensadores. Yo no comparto la idea de que todo este pensamiento producido "ya fue" y que hay que olvidarlo porque ya somos posmodernos (ni siquiera hemos sido modernos). Cuando tú lees "Perú, problema y posibilidad", un texto del año 31 de Jorge Basadre, en que se pregunta por qué no se ha cumplido la república, la cuestión aún está vigente. ¿Somos una república? ¿Todos somos iguales ante la ley? ¿No será que hay ciudadanos de segunda categoría como dice Sinesio López, o súbditos, como dice Eduardo Dargent? La República, la Nación, el Estado, está por construirse.

En tiempos en que el actual presidente dice que los verdaderos peruanos son cobrizos, no me sorprendería que algún lector busque en el libro un texto único que pueda representarnos por completo...
Lo que nos representa es la fragmentación, la heterogeneidad. Yo veo que cada vez que se insiste en una definición absoluta de lo peruano el resultado ha sido totalitario. El nazismo dijo que la identidad alemana era la raza. El estalinismo dijo que la identidad soviética era la clase. A mí me preocupa esa pereza de no reconocer la variedad. El Perú no tiene una esencia; tiene muchas existencias. Por ejemplo, si les preguntan a los argentinos cuál sería la música decisiva en su país, dirían que el tango, aunque no les guste. Y un brasileño, dirá la samba. Pero nosotros no tenemos una música central. Yo he escrito sobre el valse, pero este es solo una fracción y una época de la sociedad peruana. Tampoco es el huaino, tampoco la marinera. Aquí tenemos muchas cosas. La heterogeneidad es una ventaja cultural, pero no política. Cuando la heterogeneidad lleva a la atomización, a la masa sin partido, lleva al desorden. Lo que tiene que haber es una conciencia nacional sobre nuestras diferencias.

¿Cuál fue el primer texto que vino a su mente para un libro como este?
Un texto de María Rostworowski. Tenía en la cabeza un plan con muchos flancos. Pensaba comenzar con la sociedad inca. Tengo una resistencia a todo lo que fuera generalista. Por eso elegí ese texto que trataba del agua, del riego y de los ritos, muy concreto, muy etnológico, ideal para arrancar. Después, para articularlo con la historia mundial, elegí un texto de Colón. Y luego textos sobre la situación colonial, como Garcilaso, sobre el quipu. Y el libro comenzó a desarrollarse solo.

Me sorprendió el espacio tan reducido para la reflexión desde el humor. Es sintomático que entre los pocos destaque el de la China Tudela, un personaje ficticio...
Pero también está Pardo y Aliaga, con un texto satírico delicioso sobre la República. Tengo pendiente una edición de autores satíricos y costumbristas, como los llamó Porras. Y también de panfletarios. Como Federico More, por ejemplo, un escritor que cuando insultaba era una maravilla... Textos duros y hermosos de César Miró, por ejemplo. Pero es verdad que ha habido pocos en este libro.

No podía faltar en un libro como este el inicio de "Conversación en La Catedral", aquel en que Zavalita se pregunta cuándo se jodió el Perú...
Te digo la verdad: yo había elegido un texto de Vargas Llosa aparecido en "El pez en el agua", muy interesante sociológicamente, sobre los eternos politiqueros de mando medio. Pero el de la novela fue idea de Pedro Cavassa. Idea a la cual me resistí, porque pensé que era caer en el lugar común. Después de pensarlo un poco, me di cuenta de que también el tópico tiene un sentido, por algo existe. En verdad hubiera cometido un grave error no haberlo incluido. Gracias a Dios tuve amigos que me hicieron reflexionar. También fue una casualidad que al final se encuentren en el libro tres textos de Alberto Flores Galindo, a quien no conocí. Hubo un poco de azar también.

PERFIL

NOMBRE. Hugo Neira Samanez (Abancay, 1936)
TRAYECTORIA. Realiza sus estudios escolares en el colegio fiscal Melitón Carbajal. Ingresa posteriormente a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos a estudiar Historia, en que fue uno de los discípulos más apreciados del maestro Raúl Porras Barrenechea. Escritor, periodista y ensayista, Neira finalizaría sus estudios de posgrado en Francia, donde obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Sociales. Asimismo, el actual director de la Biblioteca Nacional ha desarrollado un gran número de publicaciones, consiguiendo además importantes reconocimientos internacionales.

OBRA MAYOR. En 1996, Neira aportó una amplia reflexión sobre nuestra problemática histórica. "Hacia la tercera mitad, Perú XVI-XX. Ensayos de relectura herética" es un libro que continuaba la tradición de los "Siete ensayos" o "Perú: problema y posibilidad", pero poniendo un mayor énfasis en el contexto internacional de nuestro proceso histórico.
Fuente: Diario El Comercio. 15/12/08

miércoles, 10 de diciembre de 2008

La Socialdemocracia en el Perù.

Socialdemocracia.pe
Alfredo Barnechea (Analista polìtico)

Este sábado 13 se realizará un Campus socialdemócrata, en el centro de convenciones del Colegio Médico, de 9.30 a.m. a 2 de la tarde.

Hace poco, un grupo de profesionales jóvenes me propusieron que los ayudara a organizarlo. Su premisa era que falta una alternativa socialdemócrata en el Perú. No necesitaban convencerme, es algo que he venido sosteniendo bastante tiempo.

Esa ausencia priva al debate político de lo que ha sido el punto de vista más creativo de todo el siglo XX. Pero, además, abre un hueco en el sistema político, al haber un espacio vacío en el centro. Ya sabemos que el centro no es un punto sino una zona, una franja extensa con matices a la derecha y a la izquierda.

Una de las ideas interesantes que me propusieron fue crear una plataforma abierta de discusión, en Internet, para crear un plan. No uno elaborado desde arriba por expertos, sino una colaboración en-línea, horizontal. Una especie de Wikiplan, alrededor de seis temas:

 Energía para el Perú

 Salud para todos

 Educación para la competencia

 El fin de la pobreza

 El Estado al servicio de la gente

 Soluciones para el Sur Andino

Dos cosas que sorprenden del Perú son las siguientes:

 Hay un abundante stock de información sobre casi todos los problemas.

 No son recursos lo que faltan, sobre todo después de siete años de acumulación.

 Lo que falta es una organización inteligente de la voluntad política.

La socialdemocracia comenzó en Europa como un capítulo de los socialismos. El primer partido socialdemócrata que se formó fue el alemán en 1869, y el segundo el español en 1879 (el de Felipe González).

A fines del siglo XIX, Bernstein propuso un viraje dramático al reconocer que era necesario conciliar la democracia representativa, la economía de mercado y el bienestar social.

Esto abrió una fosa entre los socialistas atados a Moscú y los socialdemócratas. Cuando conocí en 1976 en Caracas a Mario Soares, le pregunté al gran líder portugués qué significaba su victoria contra los comunistas. Ha sido la primera vez que los mencheviques le hemos ganado a los bolcheviques.

La gran creación moderna de la socialdemocracia fueron las diversas formas de Estados del Bienestar que surgieron en Europa.

El ciclo liberal que surgió con las elecciones de Margaret Thatcher y Reagan redujo la fuerza y atractivo de las ideas socialdemócratas. La crisis internacional han revalorizado sus aciertos.

Estas no son un cuerpo rígido y excluyente, a diferencia del marxismo y el mal llamado (incluso por mí, en el título de uno de mis libros) neoliberalismo. Es más flexible, y en consecuencia más incluyente. Más que una ideología, es un espíritu. Sus premisas principales pueden expresarse de varias formas, entre ellas probablemente esta:

 Las sociedades se sostienen por un contrato, que todos deben sufragar.

 Ese sufragio debe ser equitativo, y por tanto desigualmente repartido, pagando menos los más pobres.

 Se necesita alguna forma de Estado de Bienestar, que provea de protección social, o un piso de igualdad de oportunidades a todos los ciudadanos.

 La democracia representativa es, pese a todas sus imperfecciones, el instrumento para hacer política, puesta al servicio de los que no tienen recursos, ni por tanto voz.

 Entre otras cosas porque si las sociedades son antagónicas por naturaleza, compuesta siempre de ganadores y perdedores en los mercados, la política democrática puede ser consensual.

 La vía para lograr todo esto no es la revolución, un cambio violento en las instituciones económicas y políticas de las sociedades, sino el reformismo, el incremento gradual y pacífico de los cambios.

 Dado que las economías tienen, generalmente, problemas de crecimiento, pero las sociedades tienen uno de distribución, hay que lograr conciliar crecimiento económico con distribución de oportunidades.

Es claro, me parece, que el presidente Lula representa esta tendencia, aunque no empezó así. El PT fue originalmente una amalgama de sindicalistas maximalistas, marxistas revolucionarios y católicos de la teología de la liberación. Pero su gobierno es el mejor gobierno reformista de América Latina. Es una fortuna que sea en Brasil, el país-continente del hemisferio.

En la región andina se debaten todas las tendencias: los que creen que basta mano dura y una buena relación con Estados Unidos (como Uribe), los viejos golpistas disfrazados de populistas (como Chávez), los indigenistas de utopías arcaicas (como Morales), los socialdemócratas.

Es una suerte, además de un honor, hablar este sábado junto a tres grandes figuras de la región.

César Gaviria tiene seguramente una de las más distinguidas carreras públicas de América Latina. Es el jefe del Liberalismo, una de las más viejas y resistentes familias políticas del continente. A igual distancia del uribismo (que muestra tantos rasgos parecidos al fujimorato) y de las FARC.

Carlos Mesa salió del poder con 72% de aprobación, y acaba de anunciar que formará un partido para competir no sólo con el MAS sino con la derecha boliviana.

Teodoro Petkoff es una de las figuras legendarias de América Latina. Líder juvenil del PC venezolano, el único que hizo guerrillas. Rompió con la Unión Soviética en 1968 después de la invasión a Checoslovaquia, y fundó el Movimiento al Socialismo. Fue en los 90 con Caldera el superministro que ordenó la economía venezolana, y dio estabilidad al jaqueado sistema político de su país. Dirige hoy el gran diario Tal Cual, y es el único antagonista al nivel político de Chávez. Su autobiografía es una biografía apasionante del progresismo latinoamericano.

El Campus socialdemócrata es una zona abierta a todos, que acepta incluso una herejía: las dobles militancias. Basta inscribirse para asistir en www.socialdemocracia.pe.

Su tarea hoy es un diálogo para un plan. Nadie vota, por supuesto, por planes. Pero sin ellos no puede construirse el futuro.
Fuente: Diario Correo. 07/12/08

martes, 9 de diciembre de 2008

El Perù y el bicentenario de la independencia americana.

Preservar el Cuartel General del Ejército
Manuel Rodrìguez Cuadros (Ex canciller del Perù)

Los estados sudamericanos se aprestan a celebrar el bicentenario de su independencia. Algunos lo harán a partir del 2010. El Perú el 2021. Se avecinan jubileos libertarios. Renovados aires de identidad nacional de pueblos y estados herederos de sus ejércitos libertadores.

Como parte de la celebración de su bicentenario, Chile ha decidido honrar a sus fuerzas armadas y construir una nueva sede para el cuartel general del Ejercito para “los próximos cien años”. El ganador del concurso para la adjudicación de esta obra ha sido el estudio de arquitectos Prat y Casals. Según el jurado, el proyecto ganador constituye “una obra con una marcada sobriedad arquitectónica, una propuesta con un claro carácter militar compatible con su uso institucional, que logra además una integración armónica con el actual edificio y el parque donde se emplazará el monumento conmemorativo de los 200 años de vida institucional del Ejército”. El general Óscar Izurieta Ferrer, comandante en jefe del Ejército de Chile ha señalado que “este edificio representa algo muy importante para el Ejército por los aspectos históricos y simbólicos del entorno.”

Ante la inminencia de los fastos de celebración de nuestra independencia nacional, el gobierno peruano ha decidido poner en venta “mediante subasta pública” una gran parte (194,760.18 metros cuadrados) del Cuartel General del Ejército del Perú. La sola cita de estos dos hechos es ya una ironía de la historia. Por el lado chileno, la coherencia de un Estado nacional que preserva la capacidad operativa de sus instituciones y las dignifica. Por el lado del gobierno peruano, una decisión mercantil de motivación sospechosas que ofende la dignidad institucional del Ejército y lo debilita, aún más, institucionalmente.

17 ex comandantes generales han solicitado, formalmente, al presidente de la República parar esta insensatez de nula sensibilidad nacional. Señalan los ex comandantes generales, con razón, que esta decisión “hiere la moral y daña el espíritu del Ejército”. Expresan también su “profunda preocupación” por este negocio que “resulta no aceptable”. Tienen razón. La Fuerza Armada debe servir al estado de derecho y la democracia. Pero debe estar, al mismo tiempo, preparada para cumplir su misión en la defensa nacional. Para ello requiere recursos y respeto a su dignidad institucional.

El gobierno no obstante su tendencia a las decisiones erráticas, en algunos casos ha dado muestra de una positiva capacidad de enmienda. El país, la nación, esperan que en este caso también haya una rectificación. Ningún gobierno debe extraviar el referente nacional, perder la perspectiva de la historia ni afectar el espíritu y la moral de sus instituciones tutelares.
Fuente: Diario La Primera. 08/12/08

domingo, 7 de diciembre de 2008

Ciclos de expansión y recesión económica en la historia mundial

Confirmada recesión en EEUU

Humberto Campodónico (Economista)

Hace dos días, el Buró Nacional de Investigación Económica de EEUU (NBER, por sus siglas en inglés) comunicó que la recesión económica comenzó oficialmente en diciembre del 2007, la que continúa hasta la fecha. Los análisis del NBER son ampliamente respetados por su reconocido prestigio.

Antes de analizar los argumentos del NBER, es importante tener en cuenta que la primera expansión después de la II Guerra Mundial comenzó en octubre de 1949 y duró 45 meses, hasta julio de 1953. La recesión comenzó en agosto y duró 9 meses, hasta abril de 1954. En mayo comenzó el segundo ciclo de expansión, que duró 39 meses hasta el comienzo de una nueva recesión en setiembre de 1957.

De diciembre de 1973 a febrero de 1975 hubo una larga recesión de 15 meses, que coincidió con la primera gran alza de los precios del petróleo. Pero la recesión más larga ocurrió entre 1980 y 1982, pues hubo 2 recesiones muy cercanas: una de 5 meses, de febrero a junio de 1980 y la otra que duró 15 meses de agosto de 1981 a octubre de 1982. En 1982, el Fed elevó fuertemente las tasas de interés, lo que hizo estallar la crisis de la deuda externa en los países en desarrollo.

El récord de expansión fueron los 120 meses que comenzaron en 1991. Fue aquí donde se generó una de las primeras burbujas, la burbuja Internet, que estalló en abril de 1991. Sin embargo, la recesión que le siguió, de abril a octubre de 1991 solo duró 7 meses pues allí comenzó a generarse la súper-burbuja inmobiliaria, causada por la enorme rebaja de las tasas de interés de la FED, que se mantuvieron cerca del 1% durante 3 años, del 2001 al 2004.

La última expansión terminó en noviembre del 2007 (duró 73 meses) y en diciembre comenzó la actual recesión. Si bien los indicadores “normales” de una recesión están dados por dos caídas consecutivas del PBI trimestral, hay que señalar que esto no ha sucedido aún en EEUU. Pero el NBER no se guía solo por ese indicador sino que toma en cuenta la data sobre empleo, el ingreso personal real, las ventas mayoristas y la producción industrial. El comportamiento negativo de estos indicadores llevó al NBER a “oficializar” la recesión.

¿Cuánto durará? Dice el Wall Street Journal: “si el PBI continúa cayendo hasta mediados del 2009, como dicen muchos economistas, la recesión duraría 18 meses, 2 meses más que las peores caídas desde la Gran Depresión. Como las perspectivas económicas son inciertas, quizá tengamos que esperar hasta fines del 2009 o el 2010 antes que el NBER nos diga que la recesión terminó” (WSJ, Recession Dating, 1/12/08). Si eso se cumple, esta sería la peor recesión desde la II Guerra Mundial.

En este artículo nos hemos limitado a reseñar los argumentos del NBER sobre los períodos “normales” de expansión y recesión económica. Si tomáramos en cuenta el análisis de los ciclos de largo plazo de Kondratiev y Schumpeter, las perspectivas serían bastante más sombrías que las del NBER (¿Un nuevo ciclo de crecimiento de largo plazo?, www.cristaldemira.com, 19/11/06). Eso lo dejamos para un siguiente artículo.

Nota: En nuestro artículo del sábado 29/11, “Posición de Cambio y Tipo de Cambio”, hay un error en la diagramación del gráfico: la curva de la posición de cambio corresponde a la del tipo de cambio. Y viceversa. Pedimos disculpas.

Fuente: http://www.cristaldemira.com/

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Ciclos económicos y Hegemonía mundial

No es 1929

Antonio Zapata (Historiador)

Un libro clave sobre la crisis de 1929 fue escrito por John K. Galbraight, quien fuera premio Nóbel de economía y reputado profesor universitario norteamericano. Él sostiene que la causa última de la crisis es la codicia, una actitud subjetiva que desata un irrefrenable deseo de obtener dinero fácil. Esa voluntad de ganar mucho sin mayor esfuerzo conduce a la euforia de precios que depresión es consecuencia del frenesí y su magnitud es tanto más honda cuanto más especulativo haya sido el proceso. Ahora bien, ¿cuándo se desata la codicia al punto de provocar una megacrisis? De acuerdo a Galbraight, cuando una generación se olvida de la crisis anterior y cree que puede llenarse los bolsillos especulando sin trabajar. Para tener claro el drama de 1929, Galbraight analiza el ciclo anterior del capitalismo. Se remite a la bancarrota de 1873, la misma que llevó al Perú al descalabro económico anterior a la guerra con Chile. Entre una y otra megacrisis había sesenta años, tiempo suficiente para que se disipe la experiencia anterior. Después de cada gran crisis, se refuerza el poder del Estado sobre la economía. La gente percibe que el libre mercado conduce a la euforia que lleva al derrumbe.

Por ello, se imponen mecanismos para frenar la especulación. Pero, cuando pasan unos cincuenta años mueren todos los que ya eran adultos en la ocasión anterior. Se diluyen las lecciones aprendidas y surge una generación alocada que cree que hacer dinero es juego de niños.

En nuestro caso han sido los yuppies, que ofrecieron particulares lecciones de irresponsabilidad desmontando los controles del Estado benefactor, acusándolo de evitar que la gente se haga rica rápido. Según los líderes de los noventa, con el neoliberalismo la reducción del Estado garantizaba la expansión ilimitada del mercado.

Pero, la realidad ha parado en seco tanta monserga. Igual fue en 1929, cuando otra generación alocada por la plata fácil llevó al capitalismo a la gran depresión. Otro punto del profesor de Harvard es que crisis de esta magnitud significan gigantescos reacomodos de la correlación de fuerzas a escala mundial. Emergen algunos países, mientras otros declinan. Después de 1929, Europa occidental perdió posiciones dejando a la Alemania hitleriana entre los EEUU y Rusia soviética. Así había sido también en los 1870, que habían contemplado el ascenso de Alemania después de la derrota francesa en Sedán. El reajuste mundial preparó la emergencia del imperialismo clásico, que condujo a la I Guerra Mundial, del mismo modo como 1929 llevó a la Segunda.

El cambio de hegemonía siempre se ha saldado violentamente. Nunca ha sido pacífico. Las potencias declinantes no aceptan perder la hegemonía sin combatir. Normalmente pierden esas luchas y su costo mismo profundiza su declive. Por otro lado, nadie emerge a la hegemonía mundial sin luchar para abrirse camino, a codazos cuando menos. En nuestros días, esa conflagración son las diversas guerras de occidente con los musulmanes radicales.

Los EEUU se han metido en Afganistán e Irak y no saben cómo salir del embrollo. Obama ha prometido que los retirará sin que pierdan posiciones. ¿Podrá? Por su lado, atentados como los de Bombay esta semana indican que esa contradicción sigue caliente. Pareciera que los EEUU retroceden sin imponer su postura, porque no han terminado con la resistencia en ninguno de los países que han invadido en estos años. La principal potencia militar del planeta está estancada. En paralelo, la crisis económica se saldará por la afluencia de nuevo capital a los EEUU. A diferencia de 1929, en esta oportunidad los gobiernos han acudido masivamente a rescatar sus economías.

Cada semana se anuncian nuevo gigantescos aportes, que tienen que salir de alguna parte. A la larga será de los ahorros que el resto del mundo tiene en dólares y en bonos del tesoro norteamericano. Como son los orientales, empezando por China, los mayores poseedores de reservas norteamericanas, pues los tendremos comprando poco a poco medio EEUU. Por su parte, el gobierno americano va perdiendo sus guerras y el mundo realiza el giro que había previsto el filósofo Friedrich Hegel, quien sostenía que la hegemonía mundial se movía siempre hacia el oeste y que a continuación retornaría al oriente.
Fuente: Diario La República. 03/12/08

lunes, 1 de diciembre de 2008

RELACIONES BILATERALES PERÚ-CHILE

Perú-Chile, incidente de baja diplomacia

Manuel Rodríguez Cuadros (Ex canciller del Perú)

Una vez más los gobiernos del Perú y de Chile se han empeñado en desnudar la fragilidad de las relaciones bilaterales. Los errores diplomáticos de una y otra parte han magnificado un incidente real, cuyo procesamiento exigía un mínimo de “savoir faire”.

Las declaraciones privadas del general Donayre, ciertamente impertinentes e impropias de su investidura aun en tono de chanza, debieron ser objeto de una explicación y el otorgamiento de las satisfacciones del caso. El nivel correspondiente era del viceministro de Relaciones Exteriores al embajador de Chile en Lima. Y nada más. De esa manera, ortodoxa, se hubiese solucionado el incidente en uno y otro lado de la frontera.

Resultó inusitado, rompiendo las reglas básicas del trato diplomático, que por iniciativa peruana el asunto haya escalado al nivel de los jefes de Estado. La llamada telefónica del presidente García a Michelle Bachelet ya fue un error. Pedirle disculpas, un manifiesto exceso. Se debió dar explicaciones y satisfacciones. Pero no disculpas porque no era un acto de Estado. A este error se añadió otro ya mayúsculo: que el jefe de Estado ofrezca o comunique a la presidenta de Chile el pase a retiro del general Donayre. Es impropio que una medida de jurisdicción interna, como es el cese del comandante general del Ejército, sea comunicada a la jefa de Estado de un país extranjero, más aún si esa decisión no se había adoptado en el fuero interno.

Situar la pretendida solución del incidente en este plano, a todas luces heterodoxo, creó las condiciones para que el canciller Foxley se creyese en el derecho -lo que es inaudito- de supeditar la “normalización” de las relaciones al pase al retiro del general Donayre. Así las cosas, el canciller tuvo que enmendar el error inicial y señalar que las decisiones en el Perú no se supeditan a ningún país extranjero. Lo hizo también el presidente de la República.

El incidente no pasará a mayores cosas, pero la relación bilateral se vuelve a dañar a partir de errores de los responsables de la política exterior. Lo mismo pasó cuando se otorgó a Chile falsas expectativas de que el Perú no llevaría a La Haya el diferendo limítrofe. O cuando insólitamente se declaró que la sentencia del Tribunal Constitucional de Chile, en el caso de la ley de límites de las provincias de Arica y Parinacota, había resuelto el problema de punto de inicio de la frontera marítima.

La demanda en La Haya no requiere este clima de tensión gratuita. Es necesario que se comprenda que la relación no debe situarse en la animadversión ni en el amor extremos. Requiere la sensatez de ubicarla en un punto intermedio. En una temperatura otoñal que haga bien a la salud y que prevenga nuevos colapsos por aumento o baja brusca de la temperatura.
Fuente: Diario La Primera. 01/12/08