domingo, 12 de octubre de 2008

MÚSICA Y ESPERANZA.


Muchas veces siento que la desesperanza embarga mi alma. Pues las tristes noticias de la cotidianeidad me desbordan. Sin embargo la amistad de algunas personas, el cariño de mi familia, el amor de mi pareja, y el deseo de vivir, me hacen siempre recuperar la fe. Hace algunos días, experimente uno de esos momentos, donde me sentí tan conmovido, que requerí respirar profundamente y apreciar toda la belleza de lo que contemplaba. Se trataba de la interpretación musical de una dulce niña de 6 años. Ella, creo que brindo uno de los momentos más hermosos para muchos de los que la escuchábamos abiertamente con nuestro corazón. (Eddy Romero Meza)

sábado, 11 de octubre de 2008

Historia de los movimientos campesinos en el Perú.

Hugo Blanco en la historia del Perú
Rodrigo Montoya Rojas (investigador social)

Fue detenido y puesto en libertad vigilada, otra vez, como tantas en el pasado, desde que la Federación de Campesinos del Cusco decretó, en 1961, la primera reforma agraria del país. Durante el gobierno de Belaunde se le abrió un proceso y estuvieron a punto de condenarlo a muerte. Recuerdo con nostalgia y cariño una jornada de lucha en París, en 1966, por la vida de Hugo Blanco presidida por Jean-Paul Sartre y presentada por Mario Vargas Llosa. No pudieron matarlo pero fue condenado a 25 años de cárcel. Hizo lo justo el gobierno de Velasco Alvarado en darle libertad, pero se equivocó cuando le pidió que se convirtiera en funcionario del régimen. Luego, le tocó partir al exilio. Volvió y obtuvo la votación más alta de los candidatos de izquierda en la Asamblea Constituyente de 1979. Podría haber sido el gran líder de la izquierda pero la división fue más fuerte que la unidad y el propio Blanco prefirió ser solo el candidato del entonces Partido Revolucionario de los Trabajadores, PRT. Después, fue diputado. Un eclipse era inevitable al dejar su espacio natural de organizador y líder de masas para lidiar en el Parlamento con los viejos zorros de la derecha.

Siguieron algunos años de silencio cuando pasó por Chiapas, en México. De los zapatistas retomó el impulso para pensar en la política con armas nuevas. Ya no se trata de la simple lucha por la tierra sino de defender pueblos con sus propias lenguas, culturas, identidades, territorios, autodeterminación y autogobierno. De regreso al Cusco, se reencontró con el quechua que es su lengua preciosa de toda la vida y con los pueblos quechuas organizándose de otro modo. En una de las muchas veces que conversamos, me contó que volvía con humildad para ayudar y servir, no para ser otra vez el dirigente que fue. No se trata del reposo del guerrero sino simplemente de un cambio de puesto en lo que ha sido su trayectoria vital y política. Sigue siendo él mismo, desde su primer choque violento con la realidad, como narra en un breve texto dando cuenta de su última detención:

"Mi ligazón a este caso se remonta a mi niñez en Huanoquite, Paruro, Cusco, cuando recibí el impacto de la noticia de que el hacendado Bartolomé Paz hizo que se marcara con hierro candente en la nalga de un campesino indígena sus iniciales: BP. Naturalmente el señor Paz no fue detenido, eso no se podía hacer con una persona de respeto. Probablemente ese hecho marcó el sentido de mi vida. Ahora, su hijo, Rosendo Paz, heredero de la hacienda, arrebata las tierras del anexo Markhura de la comunidad indígena de Tantarcalla, habiendo inclusive instalado en ellas un corral que es utilizado para el depósito de ganado robado…".

Recibe, querido Hugo, un hondo abrazo, lleno de gratitud por lo que hiciste y haces para que acabe de una buena vez el reino de los señores de la tierra y sus siervos. Después de las tomas de tierras y las reformas agrarias, otro es el rostro del Perú.

Fuente: Diario La República

miércoles, 8 de octubre de 2008

HUGO BLANCO Y LA LUCHA CAMPESINA EN EL PERÚ.

Sucedió. Eterno retorno de Hugo Blanco
Antonio Zapata (historiador)

La semana pasada un juez del Cusco ordenó la detención de Hugo Blanco, supuestamente por negarse a comparecer en una diligencia judicial. En realidad, afronta un proceso originado en la venganza de un pequeño gamonalillo, que se siente ultrajado porque la comunidad campesina, con asesoría de Blanco, le ha ganado más de un pleito. En alianza con algún mal funcionario de la Corte del Cusco le tendieron una celada y alegaron que no se había presentado a una citación, que nunca le había llegado. Este pequeño suceso trae a colación el papel de Hugo Blanco en la historia nacional y permite recordar cómo, hasta hoy, su trayectoria vital genera adhesiones y rechazos muy marcados.

Blanco asumió el liderazgo de la lucha campesina en La Convención y Lares al comenzar los años sesenta. Estos valles se habían repoblado después de la invención del DDT durante la Segunda Guerra Mundial, permitiendo controlar plagas de paludismo que habían diezmado a la población anterior. Sus terratenientes eran dueños de inmensas extensiones que cultivaban con un régimen de servidumbre. Los hacendados contrataban arrendires y les daban una extensión del monte a cambio que laboren algunos meses gratis en el dominio del señor, quien se reservaba para sí una extensión de tierra ya clareada. Los arrendires a su vez contrataban allegados y estos suballegados, generando una cadena de servidumbres. Blanco organizó a los campesinos más acomodados, a los arrendires, y con ellos emprendió una lucha sindical por la tierra. Organizó huelgas e invasiones hasta paralizar por completo los dos valles e imponer un nuevo orden campesino. La policía lo capturó y fue trasladado para ser juzgado en Arequipa.

Fue un gran personaje mediático; durante el juicio multiplicó declaraciones en diarios y revistas y salió en cientos de fotografías en los medios. Para aquel entonces ya había sido entrevistado en el monte por Caretas y era una estrella popular. Su gesto rebelde era una continuidad de los barbudos de Castro en Sierra Maestra. Además, ganó su lucha.

En efecto, estando encarcelado y condenado a 25 años de penitenciaría, el gobierno militar de 1962-1963 ordenó la realización de una reforma agraria en los dos valles donde Blanco había dirigido la lucha. Las haciendas fueron expropiadas y la tierra fue repartida entre los campesinos. A continuación, se formaron cooperativas de comercialización que, combinadas con la posesión individual de la tierra, han dado un excelente resultado. La Convención y Lares son valles bastante prósperos en comparación a otras zonas del Ande. Cabe destacar que poseen una canasta de productos de exportación liderados por el café, que ha permitido realizar buenos negocios.

A continuación, Blanco fue amnistiado por el gobierno de Juan Velasco, pero casi inmediatamente deportado. Estuvo en Suecia varios años y volvió para las elecciones de la Asamblea Constituyente de 1978. Su éxito fue rotundo. Ya se habían concretado tanto la reforma agraria de 1969 como la gran migración provinciana a la capital. Pues bien, en estos dos espacios, los campesinos y sus hijos, vieron en él al símbolo que los había emancipado del servilismo. Su votación fue extraordinaria y la obtuvo casi sin organización ni propaganda. Fue su espíritu el que entusiasmó a la gente más simple y corriente de este país.

Estuvo en el Congreso varias veces; fue parlamentario y no destacó especialmente en estos menesteres. Pasó por México, colaboró con los zapatistas y regresó. Ese día se fue de peregrino de las causas que ha defendido siempre. Vuelto a su Cusco natal asumió el papel que desempeña hasta hoy, como organizador de la Federación Campesina; así, anda detrás de cuanta injusticia se presenta contra los trabajadores del campo.

En Blanco es admirable la vuelta a los orígenes y cómo esta, en la tercera edad, permite un nuevo florecer. En su caso es el indigenismo. Blanco se ha vuelto partidario de un Perú que, así como él, vuelva a su punto de partida para encontrarse consigo mismo y hallar la elusiva integración nacional. Ese movimiento sería en dirección a la cultura andina, en búsqueda de un mañana moderno diseñado sobre una matriz indígena.
Fuente: Diario La República

martes, 7 de octubre de 2008

El ciclo Kondratiev y el retorno de Keynes.

Campo de Marte. Vuelven Keynes y Cía.

Hugo Neira (Sociólogo)

1985: pánico en los bancos de ahorros y préstamos en los EEUU. Costo del rescate: US$ 150 000 millones. 1994, el efecto Tequila: por falta de reservas internacionales y devaluación del peso. Bill Clinton, entonces presidente, obtiene del Congreso una línea de crédito de $20 mil millones al gobierno mexicano. 1997, crisis financiera en el Asia oriental, el fin del " milagro asiático". ¿A cuál se parece la presente? A todas y ninguna. Parece más global.

Escribo aquí cada 15 días, entretanto anoto los cambios en la prensa mundial. Hace apenas una semana, se alababa "el pragmatismo de las autoridades americanas". Los reflectores apuntaban a las quebradas Freddie Mac y Fannie Mae, al plan del secretario del tesoro Henry Paulson, a lo que la Reserva Federal podía hacer ante los activos tóxicos y las hipotecas basura. Luego, la atención se desplaza a la Casa Blanca. A Obama y a McCain. Y a la correlación de fuerzas en la Cámara de Representantes. Pero pese a la adopción del rescate (inmensamente impopular) se asientan dos sensaciones. Esta crisis es más global y se resolverá desde regulaciones globales. No solo en USA.

Es notorio, pues, el menguado efecto del rescate Paulson en las bolsas. Por la otra, la reacción de cuatro jefes de Estado europeos, los 4G, para afirmar públicamente la intención de permanecer coordinados. No ha faltado quien ha dicho que Europa no es federal y, en consecuencia, no es posible planes de rescate mancomunados. Pero también es cierto que endeudarse como se hace en América no está en sus costumbres, en Europa se compra con tarjeta de crédito y con dinero líquido, cosa a la que han vuelto en América, según CNN. Pero la opinión pública europea desconfía. El diario Le Monde, "Francia no escapará a la recesión". Cierto, no se ha producido un pánico bancario (en las bancas de las escuelas públicas les enseñan qué les pasó cuando hubo corrida de ahorristas en 1929). Pero el tono ha seguido subiendo. Y el FMI preconiza "medidas enérgicas".

Entretanto los movimientos de capitales son espectaculares. La Reserva Federal moviliza dólares hacia Europa, mientras las inyecciones de capitales procedentes del Asia arriban a América. Y todos miran a dos casos extremos. El país que cayó en crisis desde 1992 y que no sale de ella: el potente Japón. Y el modelo nórdico, la "flexiseguridad", o sea, excedente presupuestal, reducción de impuestos y (quién fuera nórdico) inversiones masivas en educación. Con todo ¿qué le ocurre a este capitalismo que no deja de saltar de burbuja en burbuja financiera?

Leía en estos días (leo varios asuntos a la vez) el magnífico estudio del filósofo Gilles Deleuze sobre Nietzsche. En la filosofía seguiría vigente Platon, si no fuera que la forma de preguntarse ya no es, desde Nietzsche, qué es algo, sino ¿quiénes? Así, están en cuestión los "gurus" de lo que se viene llamando desde 1980 el "Crony capitalism", el capitalismo salvaje. Ese capitalismo extremo –la idea es de canadiense– destruyó las clases medias americanas, más que empobrecidas: lejos abisalmente de los archimillonarios. Pero hoy, gracias a las tonterías de Wall Street, se deja el "pensamiento único" por el abierto debate.

Vuelve, y por razones teóricas como inmediatistas, el tema de los ciclos. Los ciclos cortos que estudió el americano Kitchin. El ciclo largo, el Kondratiev, un sabio ruso de los años 20, caracterizado por ondas largas de 50 años, 25 de alza y otros tantos de bajada. Vuelve, qué duda cabe, John M. Keynes. Ya se propone "una organización mundial de las finanzas", algo como la conferencia en Bretton Woods, 1944, que reconstituyó las exhaustas economías de guerra. Vuelven los post-keynesianos, Joan Robinson, profesora en Cambridge, partidaria de "socializar la inversión". Vuelve J.R.Hick, un compromiso entre Keynes y la escuela monetarista. Sí, señor, vuelve la querella entre escuelas y capillas, los de la decisión pública, las anticipaciones racionales, los costos de transacción. Vuelve Marx, y no se asusten (en realidad, nunca se fue). Vuelve Schumpeter o la idea del capitalismo como "destrucción creadora".

Acostúmbrense a estos nombres, son teoría de una crisis que está ahora en todos los bolsillos. Y vuelve el gran K. Polanyi (1886-1964), economista húngaro, profesor en USA, autor de "La Gran transformación". De la cual, quien firma esta nota conversaba en algún café de París con Haya de la Torre. El dilema Polanyi subsiste. Es decir, el mercado es necesario pero pensar que se autorregula es peligrosa utopía. Ahora bien, los ajustes que siguen a una recesión entraban el mercado y surgen nuevas tensiones. Las "hipótesis extraordinarias", dice Polanyi, rompen ese ciclo fatal (Roosevelt, New Dail, Socialdemocracia, etc.). ¿Sabrá el homo sapiens hoy encontrarlas? El capitalismo regulado dio 40 años de prosperidad al mundo, antes que lo sustituyera el furor especulativo de los banqueros.
Fuente: Diario La República

sábado, 4 de octubre de 2008

ENTREVISTA. DIRECTOR DEL MUSEO SICÁN.

Carlos Elera: “Los moche y lambayeque están vivos y lo vemos en los chamanes”

En Ferreñafe –la ciudad de la doble fe– está el Museo Sicán, donde se muestra parte de los espectaculares hallazgos de la zona norte del país, como es sabido, cuna de la civilización precolombina en el Perú. Pero hay amenazas que se ciernen sobre el paraíso. Habla Carlos Elera, director del museo.

Autor: José Gabriel Chueca.

Pómac era un potrero de la ex hacienda Batán Grande pero, con el tiempo, nos dimos cuenta de que tenía componentes bióticos, antropológicos y arqueológicos únicos. Era el último espacio de un ecosistema frágil llamado bosque seco ecuatorial que, a la vez, fue el centro principal de la cultura Sicán o Lambayeque”, explica Carlos Elera acerca del Santuario Histórico de Pómac. Conversamos en el modernísimo Museo Sicán.

¿Cómo llegó usted al Señor de Sicán?
El doctor Izumi Shimada vino al Perú para investigar la caída del Estado moche. Su plan era investigar cinco años, pero este año cumplimos 30. Es el proyecto arqueológico más continuo del Perú. El próximo año se hará una exhibición también en Japón, un simposio en Estados Unidos y una reunión aquí, al respecto.

¿Qué claves usan para investigar?
Aquí los fenómenos de El Niño son marcadores arqueológicos impresionantes. Yo estaba trabajando cuando descubrí lo que significa un mega-Niño para un bosque seco ecuatorial. Es, simplemente, la revitalización de toda especie viviente: el Edén. Uno veía todo tipo de ave y, en las zonas ya inundadas, en el agua transparente, uno veía muchos peces. Y, en las noches de luna, se veía los ojos de miles de miles de sapos. Parecían piedras preciosas brillando. Impresionante. Entonces me puse a pensar en los collares de sapos que los Sicán hicieron, así como en otros referentes naturales que ellos trabajaron en oro y plata. Increíble. Y eso era un simple potrero. Fue entonces, en el 83, que decidimos que fuera declarado reserva arqueológica y ecológica. Pero, en 2001, fue invadido.

¿Cuál es el estado del lugar?
Pómac es un santuario histórico, como Machu Picchu. Gracias a un proceso de concertación con autoridades, empresarios, colegios, universidades, logramos ganar los juicios para salvarlo. Ya está la orden de desalojo, pero la Policía aún no la hace efectiva. Mientras, se sigue destruyendo el patrimonio. Ahí dentro está el templo de Huaca Lucía, con 24 columnas de cuatro metros de alto cada una, pintadas de rojo. Parece una escultura minoica, solo que hecha por los antiguos peruanos en 1700 a.C. Se ha ganado el juicio, pero hay una actitud indolente del Estado.

¿Qué novedades han averiguado de Sicán?
La tumba este de Huaca del Loro, que dio origen a este museo y donde nos encontramos excavando ahora, tenía una tonelada 200 kilos de objetos de metal. Es la tumba más rica de este continente. Y la colección de oro es la más grande que hay. Sobre esto se ha hecho incluso estudios de ADN y se ha encontrado vínculos con gente mochica y con gente de Ecuador. Y en el ámbito ecuatoriano se ha documentado elementos culturales vinculados a esta zona.

El comercio llegaba muy lejos.
Tenían comercio a largas distancias. Incluso se usaba una suerte de monedas de cobre. Se han encontrado de diferentes tamaños –como reflejando valores–, apiladas en paquetes y, mientras más importante el personaje en las tumbas, más monedas. Lambayeque tuvo relación muy intensa con Ecuador y con Colombia, y estos, a su vez, con México. Estas monedas se han encontrado en Guajaca incluso.

Increíble.
En el Pacífico mexicano hubo un encomendero que le escribió al rey de España protestando por el uso, por parte de los naturales, de unas monedas de cobre en vez de las españolas. Y envió los dibujos. Son idénticas a estas. Se usaron desde el 800 al 1300 d.C. Era, pues, una sociedad muy compleja.

Cuénteme de Naylamp.
Es el personaje mítico fundador de la primera dinastía de reyes de Lambayeque. Naylamp significa ave del agua, y la palabra que dio origen a Lambayeque significaba a imagen y semejanza de Naylamp.

Uno piensa que estas cosas sucedieron hace siglos. ¿El chamanismo no es una evidencia de sobrevivencia de esta cultura?
Mucho de ellos está vivo. Desde la tecnología de la comida hasta las creencias. El chamanismo acá es único. En la Amazonía, el chamanismo se organiza alrededor del ayahuasca; en la serranía, sobre la coca y, en esta zona, sobre el San Pedro. El San Pedro es más potente si está en jagüeyes, que son fuentes de agua subterránea, los humedales del bosque seco ecuatorial. Ahí se reproducen ciertas especies de felinos. Es un lugar de vida permanente, porque es el único lugar donde hay agua todo el año. Ahí se reproducen el cangrejo y el camarón de agua dulce y batracios de muchas especies. Incluso boas. Todo eso lo representó la gente cupisnique desde 1400 a.C. Hay huacos con San Pedro, felinos, boas y las volutas de agua. Pero, cuando hay inundaciones, esos lugares se rebalsan, cargados de vida, como un milagro. Y esos lugares son importantes para los chamanes.

¿Qué otras relaciones con el mundo mochica hay?
Estos chamanes tienen una geografía sagrada. El mar de Mórrope, por ejemplo, es llamado la Casa Grande. En Sicán, la cerámica, los metales y los textiles giran alrededor del mar. Yo digo que los mochicas están vivos. Cuando uno va como paciente donde un chamán con un mal, el chamán saca el mal, pero se lo manda a quien hizo el mal. Entonces, para el paciente, es curandero; pero, para el autor del mal, es malero. Simbólicamente, están peleando entre curanderos y maleros. Y dicen “allá, en la Casa Grande, yo salgo por las olas y le tiro una de mis artes y el otro se esconde en la ola”. Eso está en la iconografía.

Es cierto. Hay dibujos en los que se ven cabezas en medio de las olas.
Cuando están en trance de San Pedro, hablan de esto. Y en la iconografía moche están estos personajes fantásticos peleando mientras se esconden en las olas.

Y un montón de gente cree en esto.
Por supuesto. Si le contara las personas que he visto venir, gente muy importante, que viene a recargarse. Estamos hablando de una manera de entender el mundo distinta de la racionalidad occidental. Hay otras formas de conocimiento. Y, si esta ha durado a través de milenios, es porque es eficaz.

Fuente: Diario Perú 21

viernes, 3 de octubre de 2008

DESPUÉS DEL NEOLIBERALISMO

De esta crisis a la nueva socialdemocracia

Los Estados Unidos atraviesan su peor crisis financiera desde 1929.
Alfredo Barnechea (Analista político)

Mientras se desplegaba esta crisis, estaba releyendo los libros de Eric Hobsbawm sobre cómo se formó el mundo moderno (La edad de la Revolución, La edad del Capital, La edad del Imperio, La edad de los extremos). En esa portentosa tetralogía, el gran historiador británico, nacido en Egipto, menciona varias veces a Nicolai Kondriatev, el economista ruso asesinado en 1938 durante las purgas de Moscú, y que propuso que la economía se movía en grandes ciclos de 50 años. Para Hobsbawm, los periodos que observó en su gran narrativa de 1776 al fin del siglo XX, se correspondían con una onda de Kondriatev larga, o un subciclo: un cuarto de siglo de crecimiento dinámico, seguido por otro de recesión. Los ciclos de Kondriatev, concluyó, parecen existir, pero han desafiado cualquier explicación.

No sabemos aún la profundidad, la magnitud final de esta crisis.

Sí sabemos su origen: una expansión incontrolada del crédito, incubada en las políticas de la Federal Reserve bajo Greenspan, y que gente como Soros habían venido denunciando hacía ya varios años.

Esa burbuja infló el mercado de las hipotecas, financiando malas hipotecas o hipotecas sin parte de equity o capital (o ninguna diferencia entre activos y deuda). Esos créditos sin respaldo se empaquetaron con otros créditos, y los nuevos instrumentos, revendidos, se dispersaron en todo el sistema financiero, no sólo norteamericano sino internacional, y lo envenenaron. Por eso se habla ahora de activos tóxicos.

Nadie sabe tampoco cuánto costará a los Estados Unidos los rescates, ni si serán finalmente exitosos. La cifra más repetida es un trillón de millones de dólares, o aproximadamente 7 por ciento del producto norteamericano.

Todos aceptan ahora que faltó regulación, y súbitamente todos comienzan a valorar el Glass-Steagal Act de 1933, que frenó la especulación, y reguló el sistema bancario.

No había sido Marx, a mediados del siglo XIX, sino el mismo Adam Smith, el padre sacrosanto del liberalismo económico, en la segunda mitad del XVIII, quien había dicho que cada vez que miembros de un mismo oficio se reunían, era generalmente para conspirar contra el público. En otras palabras, los mercados requieren siempre previamente un marco jurídico. Un Estado. Política.

Qué novedad, en esta crisis los neoliberales redescubrieron al Leviatán, al Estado, a través de este gigantesco rescate para comprar de los bancos y compañías de seguros la masa de activos tóxicos, en una nacionalización de facto de una escala que el mundo no había visto nunca.

Esta crisis no se produjo en México, ni en Turquía, ni en Malasia, ni en ninguna de las economías emergentes sino en el centro del mundo.

No sabemos cómo esta crisis afectará al resto del mundo, si éste, o partes de éste, pueden haberse desenganchado de la locomotora principal. El desenganche (o decoupling en inglés) es un término tomado de la física, que indica el momento en que la interacción entre algunos objetos físicos desaparece.

Lo que sí podemos saber, creo, es que esta crisis marca el fin del largo periodo neoliberal. Es un término que siempre he usado con sentimientos mixtos, porque liberalismo quiere decir primordialmente Locke, o Tocqueville, y tantos de mis pensadores admirados, pero neoliberalismo ha terminado por expresar este periodo de idolatría del mercado.

Desde 1945, al fin de la II Guerra, el mundo ha conocido dos grandes ciclos. El primero duró hasta 1973. Jean Fourastié los llamó los treinta gloriosos. Tasas de crecimiento nunca vistas antes. Aumento del nivel de vida en todo el mundo, y fin de la edad Media en el Tercer Mundo, a medida que los campesinos dejaban la tierra para dirigirse a las ciudades modernas (fenómeno que China ha repetido desde 1978). Este fue el ciclo del gran Estado de Bienestar, una de las grandes construcciones civilizadoras de todos los tiempos.

Podría decirse por tanto que este fue un ciclo socialdemócrata.

El fin simbólico de este periodo fue la llegada al poder de Thatcher en 1979 y Reagan en 1980, pero su verdadero origen fue la crisis del petróleo de 1973. Antes, ya en los sesenta, había sido erosionado cuando en los países desarrollados los salarios crecieron más que la productividad.

Lo sucedió la desregulación. Las ondas privatizadoras. El libre comercio. Y en general, un efecto de desprotección social. El Capital le ganó al Trabajo.

Los economistas, como lo reconoció Rudiger Dornsbuch, se hicieron mayoritariamente conservadores.

¿Cuál ciclo fue mejor? En este último periodo, principalmente gracias a China, y quizá sólo gracias a China, centenares de millones de seres humanos salieron de la pobreza. Sin embargo, vistos los grandes números de crecimiento, y la difusión de la igualdad social, el periodo socialdemócrata todavía brilla a la distancia.

El mundo no volverá al proteccionismo (como volvió después del crac del 29), porque la tecnología ha puesto al mundo a un click de distancia (aquel fenómeno de flatening o achatamiento del mundo que difundió en su célebre libro Thomas Friedman). Pero volverá a formas de regulación. A búsquedas de ciertos niveles de fraternidad perdidos los últimos treinta años. A formas nuevas de Estados de Bienestar, que reconozcan que hay pisos de igualdad sin los cuales los contratos sociales no funcionan a largo plazo.

Esta es la política que falta en el Perú. Más todavía después de este terremoto norteamericano. Independientemente de los méritos del segundo gobierno de Alan García, lo que sí sabemos es que no es un gobierno socialdemócrata. Todas las incertidumbres políticas, aquellas asociadas con el 2011, giran alrededor de la ausencia de este espacio socialdemócrata, que históricamente representó el Apra.

En La Edad de la Revolución, Hobsbawm escribió: La introducción del liberalismo fue como una especie de bombardeo silencioso que sacudió la estructura social que siempre lo había habitado y no dejó en su lugar nada más que los ricos: una soledad denominada libertad.
Fuente: Diario Correo

lunes, 29 de septiembre de 2008

NUEVO EQUILIBRIO ENTRE ESTADO Y MERCADO.

El muro de Berlín del capitalismo
Humberto Campodónico (economista)

26/09/08. George Bush trata de convencer a republicanos y demócratas de que aprueben su Plan de Salvataje (lo que todavía no logra, pues va a ser modificado).

"No solo el sistema financiero de EEUU está en peligro, sino todo la arquitectura de la economía global. La credibilidad de EEUU está en riesgo. Si no concluimos un acuerdo de apoyo al salvataje, hay muchas posibilidades de que los inversionistas globales, incluyendo a los Bancos Centrales de todo el mundo, pierdan la fe y comiencen a vender las enormes cantidades de Bonos del Tesoro que poseen. Eso dispararía las tasas de interés hasta el techo y produciría una corrida del dólar al estilo latinoamericano. Si no soltamos la plata del salvataje, este tonto ("sucker") podría irse al tacho" ( reportado por Gerard Baker, en www.timesonline.co.uk )

26/9/08. Nicolas Sarkozy, presidente de Francia, critica al neoliberalismo.

"Hemos estado a dos dedos de la catástrofe. Los responsables de este naufragio deben ser sancionados, por lo menos financieramente. La impunidad sería inmoral. No podemos esperar más para moralizar el capitalismo financiero. Nos hemos resignado a la impotencia por demasiado tiempo y hemos retrocedido ante la necesidad de dotar al mundo globalizado de instituciones reguladoras. No se puede gobernar el mundo del siglo XXI con instituciones del siglo XX, por lo que tenemos un siglo de retraso. La idea de que los mercados siempre tienen razón es una idea loca. Hay que encontrar un nuevo equilibrio entre Estado y mercado" ( Le Monde, www.lemonde.fr ).

26/9/08. Paul Krugman critica el Plan de Paulson.

"La cuestión es que el gobierno acabará haciendo lo de siempre en las crisis financieras: usar el dinero de los contribuyentes para bombear capital al sistema financiero. Bajo el Plan original de Paulson, el Tesoro habría comprado basura tóxica por mucho más de lo que valía, sin obtener nada a cambio. Lo que los contribuyentes deben obtener es lo que les corresponde a aquellos que ponen el capital: una participación accionaria en las empresas que compran. A eso se le llama compartir la propiedad de los activos". ( Necesitamos adultos, www.nytimes.com )

26/09/08, Nouriel Roubini, economista de la Universidad Stern de Nueva York.

"Los US$ 700,000 millones del dinero de los contribuyentes van a engordar los bolsillos de estos banqueros incapaces, con el argumento falso de que es necesario salvar a Wall Street para rescatar a Main Street (el ciudadano común y corriente) de una severa recesión. La restauración de la salud financiera de las empresas pudo hacerse con un uso mejor y más barato del dinero público. Se debe dar alivio directo a los deudores y a los propietarios de las casas que hoy no pueden pagar sus hipotecas. Lo peor es que el plan no hace nada para resolver el severo "estrés" de los mercados de dinero e interbancarios que, hoy, están al borde del desmoronamiento sistémico". ( www.rgemonitor.com ).

27/09/08. Joseph Stiglitz habla de regulación y la quiebra del fundamentalismo

"Está claro que no solo necesitamos volver a regular, sino también a rediseñar el sistema regulador. Alan Greenspan, durante su reinado como jefe de la Reserva Federal (Fed) en la que surgió esta burbuja hipotecaria y financiera tuvo muchos instrumentos a su alcance para frenarla. Pero no lo hizo. Lógico, Ronald Reagan lo escogió por su actitud contraria a la regulación. "A Paul Volcker, el anterior Jefe de la Fed, conocido por mantener la inflación bajo control, lo echaron porque el gobierno de Reagan no creía que fuera un liberalizador adecuado. Estamos sufriendo las consecuencias de escoger como regulador supremo de la economía a alguien que no creía en la regulación".

"La crisis de Wall Street es para el fundamentalismo de mercado lo que la caída del Muro de Berlín fue para el Comunismo: le dice al mundo que este modo de organización económica resulta insostenible. Al final, todos nos damos cuenta de que el modelo no funciona. En este momento crucial se puede apreciar que los argumentos a favor de la liberalización del mercado financiero eran una farsa" ( entrevista con Nathan Gardels, www.factsandarts.com/articles/nathan-gardels-interviews-joseph-stiglitz/ ).